Faringoamigdalitis estreptocócica
¿Qué es la faringoamigdalitis estreptocócica?
La faringoamigdalitis estreptocócica es una infección provocada por un tipo de bacteria llamada estreptococo del grupo A. Estas bacterias son la causa más frecuente de dolor de garganta de origen bacteriano en los niños y adolescentes.
La faringoamigdalitis estreptocócica suele requerir tratamiento con antibióticos. Con la atención médica adecuada (y mucho reposo y líquidos), la mayoría de los niños deberían poder regresar a la escuela y jugar en unos pocos días.
¿Cuáles son los signos y los síntomas de la faringoamigdalitis estreptocócica?
Los síntomas más frecuentes de la faringoamigdalitis estreptocócica incluyen los siguientes:
- dolor de garganta que aparece rápidamente y es más intenso al tragar
- fiebre
- amígdalas rojas e inflamadas con manchas o líneas blancas
- dolor o inflamación en los ganglios linfáticos del cuello
Los niños pueden tener otros síntomas, como los siguientes:
- dolor de cabeza
- dolor abdominal
- náuseas o vómitos
- pérdida del apetito
- erupción en la piel. La aparición de una erupción de color rojo que parece papel de lija junto con la faringoamigdalitis estreptocócica recibe el nombre de escarlatina.
No todos los dolores de garganta son por una faringoamigdalitis estreptocócica. La mayoría de los dolores de garganta son causados por virus, no por bacterias. Si un niño mayor tiene síntomas de resfriado (como moqueo nasal o tos), ronquera o afonía, o conjuntivitis, lo más probable es que el dolor de garganta se deba a un virus y no a una faringoamigdalitis estreptocócica. El dolor de garganta causado por virus suele desaparecer sin necesidad de tratamiento médico.
La faringoamigdalitis estreptocócica es muy poco frecuente en niños menores de tres años. Cuando los bebés y los niños pequeños tienen una infección por estreptococos del grupo A suelen tener fiebre, irritabilidad, falta de apetito y moqueo nasal, pero casi nunca tienen los problemas típicos en la garganta.

¿Es contagiosa la faringoamigdalitis estreptocócica?
La faringoamigdalitis estreptocócica es muy contagiosa. Cualquier persona puede padecerla, pero la mayoría de los casos ocurren en adolescentes y niños de entre 5 y 15 años de edad. Las infecciones son frecuentes durante la época de clases y los picos se dan en invierno y a principios de la primavera, cuando hay grandes grupos de niños y adolescentes en contacto cercano.
¿Cómo se contagia la faringoamigdalitis estreptocócica?
Las bacterias que causan la faringoamigdalitis estreptocócica suelen quedarse en la nariz y la garganta. Por eso, las actividades comunes, como hablar, estornudar, toser o estrecharse las manos pueden contagiar la infección fácilmente de una persona a otra. También es posible contagiarse al tocar una superficie contaminada con bacterias y después tocarse la nariz o la boca.
Los niños que tienen faringoamigdalitis estreptocócicas sin tratar tienen más probabilidades de contagiar la infección en el momento de mayores síntomas, pero pueden continuar contagiando hasta durante 3 semanas.
Después de infectarse, una persona puede contagiar la bacteria a otras personas durante unos pocos días antes de tener síntomas. Por eso es tan importante enseñarles a los niños a lavarse las manos a fondo y con frecuencia. Esto puede reducir las probabilidades de contagiarse enfermedades como la faringoamigdalitis estreptocócica.
¿Cómo se diagnostica la faringoamigdalitis estreptocócica?
Si su hijo tiene dolor de garganta y otros síntomas de faringoamigdalitis estreptocócica, llame al médico. Probablemente, el médico le haga una prueba estreptocócica rápida en el consultorio utilizando un hisopo de algodón para tomar una muestra de los líquidos de la parte posterior de la garganta. Esta prueba demora aproximadamente 5 minutos.
Si el resultado es positivo, su hijo tiene faringoamigdalitis estreptocócica. Si es negativo, el médico enviará una muestra a un laboratorio para que se haga un cultivo de exudado faríngeo. Los resultados suelen estar disponibles después de un par de días.
Los médicos no suelen hacer la prueba de faringoamigdalitis estreptocócica en bebés y niños pequeños porque esta enfermedad es inusual a esa edad. Aun cuando estén infectados con estreptococos del grupo A, los bebés y los niños pequeños casi nunca necesitan tratamiento porque no están en riesgo de desarrollar los problemas de salud que sí presentan los niños mayores.
¿Cómo se trata la faringoamigdalitis estreptocócica?
Los médicos suelen recetar un antibiótico que se debe tomar durante aproximadamente 10 días para tratar la faringoamigdalitis estreptocócica. Si bien la faringoamigdalitis estreptocócica puede desaparecer sin tratamiento después de aproximadamente una semana, los antibióticos pueden ayudar a una persona a sentirse mejor más rápidamente y pueden prevenir el contagio de la infección a otras personas.
Después de aproximadamente 12 horas de haber comenzado a tomar antibióticos, su hijo no tendrá fiebre y no contagiará a otros. Al segundo o tercer día, los demás síntomas deberían comenzar a desaparecer.
Aun cuando los niños se sientan mejor, deben continuar tomando los antibióticos tal como se los hayan recetado. Esta es la mejor manera de matar a las bacterias nocivas. De lo contrario, las bacterias pueden permanecer en la garganta y volver a causar síntomas. Tomar todos los antibióticos también previene otros problemas de salud de los estreptococos del grupo A, como fiebre reumática (que puede causar daños en el corazón), enfermedades renales o infecciones más graves en otras partes del cuerpo.
¿Es posible prevenir la faringoamigdalitis estreptocócica?
No existen vacunas contra la faringoamigdalitis estreptocócica y haberla tenido una vez no previene una nueva infección.
Si su hijo tiene las faringoamigdalitis estreptocócica, haga lo siguiente para proteger a los demás integrantes de la familia:
- Separe los platos, cubiertos y vasos de su hijo y lávelos con agua caliente y jabón después de cada uso.
- Asegúrese de que su hijo no comparta alimentos, bebidas, servilletas, pañuelos o toallas con otros integrantes de la familia.
- Enséñele a su hijo a cubrirse cuando estornuda o tose. Si no tiene un pañuelo a mano, debe cubrirse con el pliegue del codo al estornudar o toser, no debe hacerlo con la mano.
- Recuérdeles a todos que deben lavarse las manos a fondo y con frecuencia.
- Una vez que comience el tratamiento antibiótico y su hijo ya no contagie, cámbiele el cepillo de dientes por uno nuevo.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a sentirse mejor?
El tratamiento en el hogar puede ayudar a su hijo a sentirse mejor mientras combate la faringoamigdalitis estreptocócica. Dele abundantes líquidos para prevenir una deshidratación; puede darle agua o una solución de rehidratación oral (como Pedialyte, Enfalyte o la marca de una tienda), especialmente si el niño tuvo fiebre. Si el niño siente dolor al tragar, intente darle alimentos blandos. Los líquidos tibios, como sopas, tés endulzados o chocolate caliente, pueden aliviar el dolor. También puede ofrecerle productos congelados, como batidos, paletas heladas o helado de crema. Evite el jugo de naranja, el jugo de pomelo, la limonada y otras bebidas ácidas, que pueden irritar la garganta.
Para la fiebre y el dolor, su médico puede sugerirle un medicamento de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno. Siga las instrucciones del envase sobre cuánta cantidad debe darle y cuándo. No le dé aspirinas a un niño menor de 18 años, porque se la ha relacionado con el síndrome de Reye, que puede poner en riesgo la vida.
Hable con el médico para saber en qué momento su hijo puede retomar sus actividades habituales. La mayoría de los niños pueden volver a la escuela una vez que han tomado antibióticos durante al menos 12 horas y ya no tienen fiebre.


