Bajo aumento de peso (Retraso del crecimiento)
También recibe el nombre de: FTT, estancamiento del peso, pérdida de peso
Descripción general
¿Qué es el bajo aumento de peso?
El bajo aumento de peso se produce cuando los niños no suben de peso como deberían. No es una enfermedad ni un trastorno en sí mismo, sino un indicio de que el niño está desnutrido o mal alimentado. En general, los niños con bajo aumento de peso no reciben suficientes calorías para crecer y ganar peso de forma saludable.
El tratamiento depende de lo que esté impidiendo que su hijo aumente de peso.
Las cosas más importantes que debe saber
- Un bajo aumento de peso significa que el niño no está ganando peso como se espera.
- Entre los síntomas pueden figurar el crecimiento lento, problemas para alimentarse y retrasos en el aprendizaje de caminar, hablar o aprender.
- El tratamiento se centra en ayudar a los niños a obtener suficientes calorías y en averiguar qué está causando el problema.
- Los chequeos regulares ayudan a comprobar si su hijo está ganando peso y creciendo adecuadamente.
Signos y síntomas
¿Cuáles son los signos y síntomas de un bajo aumento de peso?
Muchos bebés y muchos niños atraviesan breves períodos en que no ganan tanto peso como deberían. Si un niño continúa sin aumentar de peso o incluso lo pierde, podría deberse a este problema. Los niños pueden tener un bajo aumento de peso si pesan menos que la mayoría de los niños de su edad o si no aumentan de peso tan rápido como deberían. También es posible que no alcancen la estatura o longitud esperadas.
Los bebés pueden llorar y dormir más de lo normal, e incluso quedarse dormidos mientras comen. También pueden presentar retrasos en el desarrollo propios de su edad, como no imitar los movimientos faciales.
Los niños necesitan ingerir suficientes calorías para desarrollarse bien y para aprender. Por lo tanto, los niños con bajo peso pueden empezar a caminar y hablar más tarde que otros niños y tener dificultades para aprender en la escuela.
Cuándo ir al médico
Llame a su médico si su hijo :
- desarrolla nuevos síntomas como vómitos, diarrea o fiebre
- no empieza a ganar peso como se esperaba
- pierde el apetito
- está muy cansado o no tiene energía para realizar las actividades cotidianas
- no alcanza hitos del desarrollo como sentarse, caminar o hablar.
Acuda a urgencias si su hijo:
- vomita una y otra vez
- no bebe nada o tiene signos de deshidratación (falta de agua en el cuerpo), como boca seca o pegajosa, ojos hundidos, orina menos o más oscura de lo habitual, pocas o ninguna lágrima al llorar o somnolencia inusual.
Causas
¿Qué causa el bajo aumento de peso?
Diversos factores pueden provocar un aumento de peso deficiente, entre ellos:
No come suficientes calorías.
A veces, los padres o cuidadores miden o preparan la fórmula incorrectamente, por lo que el bebé no recibe suficientes calorías. Los problemas con la lactancia materna o la introducción de alimentos sólidos también pueden causar un bajo aumento de peso en recién nacidos y lactantes. Algunas familias tienen dificultades para comprar suficiente comida para sus hijos. Y a veces, los padres no reconocen las señales de hambre de sus hijos.
Comer muy poco
Algunos niños tienen dificultades para comer lo suficiente. Esto puede deberse a un retraso en el desarrollo, a ser muy selectivos con la comida, a una afección médica que afecta la deglución (como parálisis cerebral o paladar hendido) o a un trastorno del espectro autista, en el que los niños no toleran ciertos sabores o texturas de alimentos.
Problemas del aparato digestivo
Los problemas digestivos pueden impedir que un niño aumente de peso. Afecciones como el reflujo gastroesofágico (RGE), la diarrea crónica (de larga duración), la fibrosis quística, la enfermedad hepática crónica y la enfermedad celíaca pueden dificultar que los niños absorban suficientes nutrientes y calorías para ganar peso.
Intolerancia alimentaria
Las intolerancias alimentarias son afecciones en las que el cuerpo es sensible a determinados alimentos. Por ejemplo, la intolerancia a la proteína de la leche significa que el cuerpo no puede absorber alimentos como el yogur y el queso, lo que podría provocar un bajo aumento de peso.
Afección médica continua
Los niños con afecciones cardíacas, pulmonares, digestivas o endocrinas pueden necesitar más calorías que otros niños. A algunos les cuesta comer lo suficiente. Otros niños pueden estar tomando medicamentos que dificultan el aumento de peso y necesitan apoyo adicional.
Infecciones
El cuerpo puede consumir muchas calorías al combatir una infección. Y los niños que no se sienten bien pueden comer menos de lo habitual.
Trastorno metabólico
Los trastornos metabólicos son afecciones médicas que hacen que al organismo le resulte difícil descomponer, procesar o extraer energía de los alimentos. Estos trastornos también pueden hacer que un niño coma poco o vomite.
Causas múltiples o desconocidas
A veces, una combinación de factores puede provocar un bajo aumento de peso. Por ejemplo, si un bebé tiene reflujo severo y no quiere comer, la hora de la comida puede ser estresante. El bebé puede estar molesto, frustrado o sentir dolor, y quien lo cuida podría no lograr que coma lo suficiente.
En otros casos, los médicos no saben exactamente cuál es la causa del problema.
Diagnóstico
¿Cómo se diagnostica el bajo aumento de peso?
Los médicos le preguntarán sobre el historial médico de su hijo, incluyendo su historial de alimentación. Esto ayuda a los médicos a saber si la causa del problema reside en que al niño lo alimentan de una forma insuficiente, que el niño está expuesto a estrés en su casa o que existe algún problema de alimentación. También le preguntarán sobre el nacimiento de su hijo y sus antecedentes médicos familiares para identificar otros factores que puedan haber influido en su crecimiento. Un dietista u otro profesional de la salud podría controlar las calorías de la dieta de su hijo para asegurarse de que esté recibiendo la cantidad suficiente.
Los médicos también miden el peso, la estatura y la circunferencia de la cabeza de los niños en cada revisión médica de rutina y registran los resultados en una gráfica de crecimiento.
A veces, los médicos utilizan una medida llamada puntuación Z, que indica qué tan cerca del promedio se encuentra el crecimiento de un niño. Es una forma sencilla de controlar el aumento de peso de un niño a lo largo del tiempo.
Es posible que a su hijo le realicen pruebas (como análisis de sangre, análisis de orina, análisis de heces o radiografías) para detectar problemas médicos que podrían afectar su peso y crecimiento.
Tratamiento y cuidado
¿Cómo se trata el bajo aumento de peso?
El tratamiento de los niños con bajo aumento de peso implica asegurarse de que reciban las calorías necesarias para crecer.
Por lo general, los niños que no aumentan de peso correctamente pueden ser tratados en casa. También deberán acudir a visitas médicas regulares donde sus médicos irán comprobando su ganancia de peso. Los médicos suelen recomendar alimentos ricos en calorías y, en el caso de bebés que no aumentan de peso, una fórmula infantil rica en calorías.
Los médicos también suelen recomendar:
- espaciar las comidas para asegurarse de que los niños tengan hambre
- evitar las calorías "vacías", como los jugos y las golosinas
- ofrecer alimentos con determinadas texturas, si las cuestiones sensoriales son un problema
- otras estrategias dependiendo de cuál sea la causa de la falta de aumento de peso
El aumento de peso lleva tiempo, por lo que podrían pasar varios meses antes de que su hijo vuelva a estar dentro del rango normal.
Cuando se requiere hospitalización
Algunos niños con bajo aumento de peso podrían necesitar hospitalización. Serán alimentados y vigilados día y noche durante varios días (o más) hasta que aumenten de peso. Tras recibir el alta hospitalaria, continuarán el tratamiento en casa.
¿Quién más podría atender a mi hijo?
El equipo de atención también abordará cualquier causa subyacente del bajo aumento de peso. El equipo de atención de su hijo puede incluir:
- su médico de atención primaria
- un dietista registrado
- un terapeuta ocupacional para ayudar en los problemas sensoriales y de coordinación
- un logopeda para los problema de succión o de deglución
- un trabajador social si su familia tiene problemas para conseguir suficiente comida
- psicólogos y otros profesionales de la salud mental para cualquier problema de comportamiento
- especialistas (como un cardiólogo, neurólogo o gastroenterólogo) para tratar afecciones de salud que podrían afectar el peso de su hijo
¿Cómo pueden ayudar los padres?
Puede ser difícil enterarse de que su hijo no está aumentando de peso. Independientemente de cuál sea su causa, hay formas de ayudar y de apoyar a su hijo. Puede hacer lo siguiente:
- Seguir las recomendaciones de su médico o de su dietista.
- Llevar a su hijo a todas las visitas que le recomienden.
- Llamar a su médico si su hijo presenta nuevos síntomas, como diarrea o vómitos frecuentes.
- Informarse sobre cualquier afección médica que su médico detecte en su hijo.
- Hablar con el médico o un terapeuta, si se siente estresada o frustrada por problemas con la alimentación de su hijo.
También puede hablar con su médico sobre temas como el peso saludable de un recién nacido, cuánto peso debe ganar un recién nacido por semana, el peso normal de un bebé y el crecimiento saludable de los niños mayores.


