
(Tonsils and Tonsillectomies)
Todo el mundo ha oído hablar de las amígdalas. Pero no todo el mundo sabe qué función desempeñan o por qué a veces se tienen que extirpar.
¿Qué son las amígdalas y la amigdalitis?
Las amígdalas son un tejido glandular localizado a ambos lados de la garganta. Las amígdalas retienen las bacterias y virus nocivos que entran por la garganta y fabrican anticuerpos que ayudan a luchar contra las infecciones.
La amigdalitis ocurre cuando las amígdalas se infectan e inflaman. Pueden ponerse rojas o bien cubrirse de una secreción blanca o amarilla. Otros síntomas de amigdalitis pueden incluir:
- dolor de garganta
- dolor y molestias al tragar
- fiebre
- voz ronca
- ganglios linfáticos del cuello inflamados
Las amígdalas engrosadas o inflamadas son normales en algunas personas, de modo que a veces es difícil saber si están o no infectadas. Si sospechas que puedes padecer amigdalitis, lo mejor que puedes hacer es ir al médico. Los dolores e infecciones de garganta recurrentes también son un buen motivo para ir al médico, quien tal vez solicite que te hagan un cultivo de secreciones faríngeas para descartar o diagnosticar una infección denominada faringoamigdalitis estreptocócica.
¿Qué es la amigdalectomía y en qué consiste?
Debido a la eficacia de los antibióticos, la cirugía ha dejado de ser el tratamiento habitual de la amigdalitis, como ocurría en el pasado. Es posible que, a la larga, las amígdalas engrosadas o inflamadas se acaben encogiendo por sí solas sin necesidad de extirparlas. De todos modos, un médico puede recomendar extirpar las amígdalas, lo que se denomina “amigdalectomía”, cuando una persona presenta uno o varios de los siguientes síntomas:
- amigdalitis persistentes o recurrentes
- dolores de garganta recurrentes
- infecciones de garganta recurrentes
- amígdalas inflamadas que dificultan la respiración
- dificultad para tragar
- apnea obstructiva del sueño (un trastorno en que una persona deja de respirar durante varios segundos seguidos porque unas amígdalas engrosadas le están obstruyendo parcialmente las vías respiratorias).
Las operaciones, por sencillo que sea el procedimiento, pueden asustar bastante. Pero, si te tienes que someter a una amigdalectomía, te puede ayudar mucho hablar abiertamente con tú médico para saber qué puedes esperar.
Durante la amigdalectomía:
- La intervención se realizará en un quirófano utilizando anestesia general.
- Probablemente estarás dormido durante aproximadamente 20 minutos.
- El cirujano te cortará y extraerá las amígdalas a través de la boca abierta y luego cerrará (o sellará) los vasos sanguíneos para prevenir posibles hemorragias. No tendrán que quitarte ningún punto.
Te despertarás en el área de reanimación. En la mayoría de los casos, el tiempo total de permanencia en el hospital oscila entre cinco y 10 horas.
El período de recuperación de una amigdalectomía es de aproximadamente una semana. Después de la intervención, tendrás la garganta dolorida, lo que puede hacer que te resulte molesto comer y beber. Deberías poder retomar tus actividades normales al cabo una semana o poco más.
Amigdalectomía intracapsular
Recientemente se ha desarrollado una nueva técnica para practicar la amigdalectomía denominada amigdalectomía intracapsular. Consiste en extirpar solamente el tejido inflamado, dejando una fina capa de tejido a fin de proteger los músculos de la garganta. Consecuentemente, la recuperación es mucho más rápida porque se asocia a menos dolor, no es preciso administrar tantos analgésicos y no se experimentan tantas molestias al comer o beber.
Puesto que se deja sin extirpar una parte del tejido de las amígdalas, existen cierta probabilidad, aunque baja, de que dicho tejido se vuelva a inflamar y a infectar, debiéndose repetir la intervención. De todos modos, el riesgo de que ocurra esto es sumamente bajo.
Revisado por: Steven P. Cook, MD
Fecha de la revisión: abril de 2004
Revisado inicialmente por: Steven Dowshen, MD