[Ir al contenido]

La salmonelosis

Revisado por: Rebecca L. Gill, MD

¿Qué es la Salmonella?

La Salmonella es un tipo de bacteria. Existen varios tipos de Salmonella. El tipo responsable de la mayoría de las infecciones en los seres humanos es la que trasmiten las gallinas, las vacas y los reptiles (como las tortugas, los lagartos y las iguanas).

¿Qué es una infección por Salmonella?

La infección por Salmonella, o salmonelosis, es una enfermedad trasmitida por los alimentos y causada por bacterias de Salmonella. La mayoría de las infecciones se contraen a través de alimentos contaminados (generalmente la carne de ternera, la carne de aves de corral, los huevos o la leche).

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la salmonelosis?

Una infección por Salmonella causa, típicamente, los siguientes síntomas:

  • náuseas y vómitos
  • retortijones abdominales
  • diarrea (a veces sanguinolenta)
  • fiebre
  • dolor de cabeza

Las infecciones por salmonella suelen remitir sin tratamiento médico.

¿Cómo se contraen las infecciones por Salmonella?

Las bacterias Salmonella se suelen encontrar en las heces (cacas) de algunos animales, sobre todo de los reptiles. La gente que tiene estos animales como mascotas puede contraer una salmonelosis si manipula a los reptiles, y las bacterias de sus heces acaban en sus manos.

La gente puede contraer una infección por Salmonella también al ingerir alimentos contaminados por heces de animales infectados. Esto puede ocurrir cuando alimentos como la carne de ternera, de aves de corral o los huevos no están lo suficientemente cocinados. Las frutas y las verduras también se pueden contaminar con las heces que impregnen la tierra o el agua donde hayan crecido.

¿Las infecciones por Salmonella son contagiosas?

Sí. La gente con salmonelosis puede contagiar la infección de varios días a varias semanas después de haberse infectado con la bacteria, incluso aunque sus síntomas hayan desaparecido o se hayan tratado con antibióticos.

¿Quién corre el riesgo de contraer una salmonelosis?

No todo el mundo que ingiera la bacteria Salmonella enfermará. Los niños, sobre todo los lactantes, son los más proclives a enfermar de salmonelosis.

Entre la gente con mayor riesgo de desarrollar complicaciones a partir de una salmonelosis, se incluye a quienes:

  • son muy jóvenes, especialmente los lactantes
  • tienen problemas en su sistema inmunitario (como la gente que se ha infectado con el VIH)
  • se están medicando contra el cáncer o con fármacos que afectan al sistema inmunitario
  • padecen una enfermedad de las células falciformes
  • carecen de bazo y tienen un bazo que no funciona bien
  • toman medicamentos para suprimir las secreciones ácidas del estómago

En estos grupos de alto riesgo, la mayoría de los médicos tratarán la infección con antibióticos para impedir que se extienda a otras partes del cuerpo. Los antibióticos no parece que ayuden a personas sanas que hayan contraído infecciones que no son graves, y es posible que, de hecho, alarguen la cantidad de tiempo durante el cual serán portadoras de la bacteria.

¿Cómo se diagnostican las infecciones por Salmonella?

Puesto que hay muchas enfermedades diferentes que pueden causar síntomas similares (como náuseas, fiebre, retortijones y diarrea), es posible que los médicos soliciten a sus pacientes una muestra de heces (caca) para analizarla al laboratorio.

Una infección grave por Salmonella requerirá más pruebas para saber qué germen en concreto está causando la enfermedad y qué antibióticos se pueden usar para tratarla.

¿Cómo se tratan las infecciones por Salmonella?

Si padeces una salmonelosis y tienes un sistema inmunitario sano, es muy posible que tu médico deje que la enfermedad se resuelva por sí misma sin darte ningún tipo de medicación.

Si tienes fiebre, te puede ir bien tomar paracetamol para bajarte la fiebre y aliviarte los retortijones. Como ocurre con cualquier infección que cursa con diarrea, es importante que bebas abundantes líquidos para evitar la deshidratación.

¿Cuánto dura una infección por Salmonella?

Los síntomas de las salmonelosis pueden tardar de 6 a 72 horas en empezar después de que alguien ingiera algo que contenga la bacteria. En la mayoría de la gente, la enfermedad dura de 4 a 7 días tras el inicio de los síntomas.

¿Se pueden prevenir las infecciones por Salmonella?

Lavarse las manos a conciencia es una buena forma de protegerse de la salmonelosis. Por lo tanto, lávate las manos bien y con frecuencia, sobre todo después de ir al baño y antes de manipular alimentos.

He aquí algunas formas más de protegerte contra la salmonelosis:

  • Cocina los alimentos a conciencia. Las bacterias Salmonella se suelen encontrar en productos animales y se pueden matar con el calor mientras se cocinan. No sirvas huevos, carne de ternera, carne de aves de corral o huevos crudos o poco hechos. Usar el microondas no es una forma fiable de matar bacterias.
  • Manipula los huevos con cuidado. Debido a que las bacterias Salmonella pueden contaminar hasta huevos intactos y desinfectados de grado A, cocínalos bien y evita hacer huevos poché o estrellados (con la yema líquida).
  • Evita los alimentos que puedan contener ingredientes crudos. El aliño de la ensalada Cesar, el postre italiano tiramisu, los helados hechos en casa, la mousse de chocolate, el ponche de huevo, la masa para las galletas y el glaseado pueden contener huevos crudos. Los huevos no pasterizados y los zumos también pueden estar contaminados por la bacteria Salmonella.
  • Mantén limpias las encimeras y otras superficies donde cocines. Mantén los alimentos no cocinados alejados de los cocinados y listos para comer. Lávate a conciencia las manos, así como las tablas para cortar, las encimeras y los cuchillos después de manipular alimentos por cocinar.
  • Cuida bien de tus mascotas. Evita entrar en contacto con las heces de las mascotas de la familia, sobre todo, de las que sean reptiles. Lávate las manos después de tocar o manipular un animal.
  • No cocines para otras personas cuando estés enfermo, sobre todo si tienes vómitos o diarrea.
  • Mantén la comida bien refrigerada. No dejes la comida cocinada fuera de la nevera durante más de 2 horas (solo 1 hora en los días calurosos) y consérvala en frío lo antes posible.
Revisado por: Rebecca L. Gill, MD
Fecha de revisión: noviembre de 2017