Condones
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Condones

Revisado por: Larissa Hirsch, MD

¿Qué son los condones?

Los condones (también conocidos como preservativos) son fundas muy finas que impiden que el semen entre en la vagina. Hay condones masculinos y condones femeninos:

  • El condón masculino se coloca en el pene. Suele ser de látex, un tipo de caucho. Pero algunos están fabricados con materiales seguros para las personas alérgicas al látex, como el poliuretano o el poliisopreno.
  • El condón femenino se introduce en la vagina. Tiene un anillo flexible en cada extremo. Un extremo está cerrado y se introduce bien adentro de la vagina; el otro está abierto y el anillo queda por fuera de la abertura de la vagina. Los condones femeninos actuales están fabricados con materiales seguros para la gente con alergia al látex.

¿Cómo funcionan los condones?

Los condones funcionan impidiendo que el semen (el líquido que contiene los espermatozoides) entre en la vagina. El condón masculino se coloca en el pene cuando entra en erección. Se desenrolla hasta cubrir el pene por completo hasta la base, sujetándolo por la punta para dejar un espacio hueco al final. Esto crea un espacio para recoger el semen después de la eyaculación, lo que reduce las probabilidades de que se rompa el condón.

Después de eyacular, el hombre se debe sujetar el condón por la base del pene mientras lo saca de la vagina. Debe hacerlo mientras el pene siga erecto. Esto evita que el condón se le salga cuando el pene deje de estar erecto, lo que podría permitir que entrara semen en la vagina.

El condón femenino se introduce en la vagina por el extremo del anillo cerrado. El otro anillo forma el extremo abierto del condón. De este modo, el condón recubre las paredes de la vagina, lo que crea una barrera entre el semen y el cuello del útero. El condón femenino se puede colocar hasta 8 horas antes del coito. Debe retirarse justo después de mantener relaciones sexuales y antes de ponerse de pie.

Los condones masculino y femenino no se deben utilizar al mismo tiempo porque el roce los podría romper o hacer que se pegaran entre sí o que uno se saliera durante el coito. Si un condón se rompe o se sale, el semen puede entrar en la vagina, lo que reduce las probabilidades de prevención del embarazo y de las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

¿Qué eficacia tienen los condones?

A lo largo de un año:

  • 15 de cada 100 parejas típicas que usan condones masculinos tendrán un embarazo no deseado.
  • Unas 21 de cada 100 parejas que usan condones femeninos tendrán un embarazo no deseado.

Para una protección añadida, muchas parejas usan condones junto con otro método anticonceptivo, como la píldora anticonceptiva o el DIU. Para obtener los mejores resultados, se deben usar cada vez que se mantengan relaciones sexuales.

Los condones no se pueden reutilizar. Hay que ponerse uno nuevo cada vez que se mantienen relaciones sexuales y ponérselo desde el principio hasta el final para protegerse de los embarazos y de las ETS. Los lubricantes elaborados con aceites (como el aceite mineral, la vaselina o el aceite para bebés) no se deben utilizar nunca con condones porque pueden romper el caucho. Los condones también pueden ser dañados por cosas como las uñas de los dedos y los piercings.

Y si un condón parece reseco, pegajoso o rígido al sacarlo del envoltorio, o bien está caducado, habrá que tirarlo a la basura y sustituirlo por otro. Es útil tener varios condones a mano por si uno diera problemas. Lo mejor es guardar los condones nuevos en un lugar fresco y seco.

¿Los condones ayudan a protegerse de las ETS?

Sí. Los condones de látex, poliuretano y poliisopreno pueden ayudar a prevenir muchas ETS si se usan como es debido. Los condones fabricados con tripa de cordero no brindan una protección eficaz contra las ETS, incluyendo el VIH y el SIDA.

Los condones no protegen contra infecciones presentes en heridas de la piel que no quede cubierta por el condón (como la base del pene o el escroto). Aunque usen otro método anticonceptivo, las parejas deben usar condones siempre que mantengan relaciones sexuales para protegerse de las ETS.

La abstinencia sexual (no mantener relaciones sexuales) es el único método que siempre sirve para prevenir los embarazos y las ETS.

¿Pueden dar problemas los condones?

La mayoría de hombres y mujeres no tienen problemas cuando usan condones. Entre los efectos secundarios que pueden aparecer en ocasiones, se incluyen:

  • una reacción alérgica en una persona con alergia a los condones de látex
  • irritación del pene o de la vagina debida a los espermicidas o lubricantes con los que se tratan algunos condones

¿Para quién son apropiados los condones?

Los condones pueden ser una buena alternativa para parejas que son los bastante responsables como para pararse y ponerse un condón cada vez que vayan a mantener relaciones sexuales y también para quienes se quieren proteger de las ETS.

Puesto que los condones son el único método anticonceptivo que existe para los chicos, les permite asumir la responsabilidad de la anticoncepción y de la protección contra las ETS.

¿Dónde se pueden adquirir condones?

Los condones se encuentran con facilidad en farmacias, supermercados y hasta en máquinas expendedoras. (En EE.UU., algunos centros comerciales los venden en la sección de "planificación familiar"). No hace falta ir al médico ni presentar una receta para comprarlos.

¿Cuánto cuestan los condones?

Los condones masculinos cuestan entre 50 centavos y un dólar (entre 43 y 85 céntimos de euro) cada uno y son más baratos cuando se compran en cajas de varias unidades. Muchos centros de salud y de planificación familiar (como Planned Parenthood) y algunos centros educativos los reparten de forma gratuita.

Los condones femeninos son un poco más caros; cuestan unos 2 dólares cada uno. Algunos centros de salud y de planificación familiar disponen de condones femeninos gratuitos.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Una chica que usa condones debería llamar al médico si:

  • podría estar embarazada
  • se le rompe el condón mientras está manteniendo relaciones sexuales
  • el flujo vaginal le huele distinto o le cambia de color
  • tiene fiebre o escalofríos inexplicables
  • tiene dolor abdominal o pélvico
  • siente dolor cuando mantiene relaciones sexuales
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: mayo de 2018