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Seguridad en el agua

Revisado por: Sarah K. Romero, MD

¿Por qué es importante la seguridad en el agua?

La seguridad en el agua no consiste simplemente en mantener seguros a los niños en una piscina. La seguridad en el baño también es importante. Y las cosas que tal vez no tenga en cuenta (como reservorios o aliviadores, las zanjas para drenaje y las zonas de escurrimiento de agua de su vecindario) pueden representar un peligro.

Datos sobre ahogamientos

En los Estados Unidos:

  • El ahogamiento es una de las principales causas de muerte por lesiones en niños, en especial en los menores de 4 años y los adolescentes.
  • La mayoría de los niños con ahogamientos que no les producen la muerte necesitan atención en una sala de emergencias. La mitad de ellos necesitarán más cuidados, con frecuencia en un hospital.
  • Sobrevivir a un ahogamiento puede dejar a una persona con graves daños cerebrales: entre el 5% y el 10% de los casos de ahogamiento en niños causan discapacidad a largo plazo, como estado vegetativo o tetraplejia (la imposibilidad de mover los cuatro miembros y el torso).

La manera en que los niños se ahogan varía según la edad:

  • Menores de 1 año: la mayoría de los bebés se ahogan en bañeras, cubos de agua e inodoros.
  • Entre 1 y 4 años: los niños pequeños suelen ahogarse en piscinas y bañeras de hidromasajes.
  • Niños mayores, adolescentes y adultos jóvenes: La mayoría de los ahogamientos a esta edad ocurren en espejos de agua naturales, como lagos y ríos.

Por lo tanto, es importante que los padres sepan cómo proteger a sus hijos, evitar riesgos y responder ante una emergencia.

Normas básicas de seguridad al estar en el agua

La regla más importante es la supervisión. Siempre se debe vigilar a los niños cuando están cerca del agua. No importa si se trata del agua de la bañera, una piscina poco profunda, un estanque ornamental para peces, una piscina, una bañera de hidromasajes, el mar o un lago.

Los niños pequeños son quienes tienen un mayor riesgo. Pueden ahogarse en menos de 2 pulgadas (6 centímetros) de agua. Esto significa que pueden ahogarse en un lavabo, un inodoro, una fuente, un cubo de agua, una piscina inflable o una pequeña acumulación de agua cerca de su hogar, como una zanja llena de agua de lluvia.

Vigile siempre a los niños cuando estén en el agua o cerca de ella, sin importar cuán bien sepan nadar. Incluso los niños que saben nadar pueden correr el riesgo de ahogarse. Por ejemplo, un niño podría resbalarse o caerse en el borde de la piscina, perder el conocimiento y caer dentro de la piscina con el posible riesgo de ahogarse.

Los niños pequeños y los que no saben nadar muy bien deben estar siempre cerca de un nadador adulto que los supervise y pueda llegar a ellos con solo extender el brazo.

Clases de natación. Los niños mayores de 4 años deben aprender a nadar. Averigüe en los centros recreativos locales si dan clases con un instructor calificado. Los niños menores también pueden beneficiarse si reciben clases. No aprenderán a nadar, pero es una oportunidad de comenzar a aprender acerca de la seguridad en el agua. Y si usted no sabe nadar, considere tomar lecciones.

También puede buscar en línea dónde se dan clases:

Obtenga más información sobre mantener a los niños seguros cuando están en el agua (ya sea en una bañera, una embarcación, una piscina o un espejo de agua natural).

Seguridad en el agua al estar en el baño

  • Entérese cómo mantener seguros a los niños pequeños cerca de una bañera.

Seguridad en las piscinas

  • Piense en la seguridad si en su vivienda tiene una piscina, un estanque o una bañera de hidromasaje.

Seguridad en el agua al estar al aire libre

  • Nadar en una piscina no es lo mismo que nadar en un lago o en el mar. Esto es lo que necesita saber.

Qué hacer en caso de emergencia

Si no encuentra a su hijo, siempre debe revisar primero la piscina u otro espejo de agua. La supervivencia depende de que se rescate al niño y este comience a respirar nuevamente lo antes posible:

  • Si encuentra a un niño en el agua, sáquelo mientras grita fuerte pidiendo ayuda. Si hay alguien cerca, pídale que llame al 911.
  • Compruebe que las vías respiratorias del niño estén despejadas. Si el niño no está respirando, comience las maniobras de RCP si recibió entrenamiento para practicarlas. Siga las instrucciones que le dé el operador del 911.
  • Si cree que su hijo tiene una lesión en el cuello, por ejemplo, por haberse zambullido:
    • Mantenga al niño recostado de espalda.
    • Sujete el cuello y los hombros con las manos y el antebrazo para ayudar a impedir que se mueva el cuello hasta que llegue la ayuda. Esto puede ayudar a prevenir mayores lesiones en la médula espinal.
    • Mantenga al niño quieto y háblele con voz calma para consolarlo y mantenerlo cómodo.
Revisado por: Sarah K. Romero, MD
Fecha de revisión: mayo de 2019