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Tétano

Revisado por: Ryan J. Brogan, DO

Acerca del tétanos

El tétanos es una enfermedad grave pero prevenible que afecta a los músculos y los nervios del cuerpo. Suele aparecer a partir de una herida de la piel que se contamina con una bacteria llamada Clostridium tetani, que con frecuencia está presente en la tierra.

Una vez que esta bacteria entra en el cuerpo, produce una neurotoxina (una proteína que actúa como un veneno para el sistema nervioso del cuerpo) que provoca espasmos musculares. La toxina puede viajar a lo largo del cuerpo a través del torrente sanguíneo y el sistema linfático. A medida que extiende su circulación, interfiere con la actividad normal de los nervios de todo el cuerpo y provoca espasmos musculares generalizados. Los espasmos pueden ser tan fuertes que desgarran los músculos o incluso causan fracturas en la columna. Sin tratamiento, el tétanos puede resultar mortal.

En los Estados Unidos, la mayoría de los casos de tétanos ocurren después de la contaminación de un corte o una lesión punzante, como la herida provocada por pisar un clavo. A veces, la lesión es tan pequeña que la persona jamás acude al médico. Las lesiones en las que hay piel muerta (como las quemaduras, el congelamiento, la gangrena o las lesiones por aplastamiento) tienen más probabilidades de causar tétanos. Las heridas contaminadas con tierra, saliva o excremento (especialmente si no se limpian adecuadamente) y las punciones en la piel realizadas con agujas no esterilizadas (como las que se usan para el consumo de drogas, los tatuajes o piercings caseros) también representan un mayor riesgo.

Otra forma de tétanos, el tétanos neonatal, aparece en los recién nacidos que nacen en condiciones insalubres, en especial si el muñón del cordón umbilical se contamina. Antes de las inmunizaciones, el tétanos neonatal era mucho más frecuente en los Estados Unidos. Ahora, las inmunizaciones rutinarias contra el tétanos generan anticuerpos que las madres pasan a los bebés en desarrollo. Estos anticuerpos maternos y las técnicas higiénicas de cuidado del cordón umbilical han convertido al tétanos neonatal en algo muy excepcional en los países desarrollados.

De hecho, el tétanos es muy poco frecuente en Estados Unidos y otros países con programas de vacunación contra el tétanos: se reportan menos de 50 casos de tétanos por año en los Estados Unidos. Sin embargo, muchos países en desarrollo cuentan con programas menos efectivos de prevención e inmunización contra el tétanos y, como consecuencia, la enfermedad es mucho más común.

Signos y síntomas

El tétanos suele comenzar con espasmos musculares en la mandíbula (llamados trismos) y pueden ir acompañados de dificultad para tragar y rigidez o dolor en los músculos del cuello, los hombros o la espalda. Estos espasmos se pueden extender a los músculos del abdomen, los brazos y los muslos. Los síntomas pueden aparecer en cualquier momento, ya sea días o meses después de la exposición a la bacteria.

Prevención

Existen dos maneras importantes de prevenir el tétanos:

  1. recibir la vacuna contra el tétanos
  2. recibir la vacuna de profilaxis después de una lesión que podría causar tétanos

Las inmunizaciones contra el tétanos forman parte de las vacunas de DTaP (difteria, tétanos y tos ferina acelular). Los niños suelen recibir una serie de cuatro dosis de la vacuna DTaP antes de los dos años de edad, y después reciben una dosis de refuerzo entre los cuatro y los seis años. Después, se recomienda aplicar un refuerzo (Tdap) entre los once y los doce años de edad, o más tarde si este refuerzo no se aplicó. A partir de allí, se debe colocar un refuerzo del tétanos y la difteria cada diez años a lo largo de la vida adulta. La vacuna Tdap también se recomienda a todas las mujeres embarazadas durante la segunda mitad del embarazo, independientemente de que ya se hayan vacunado antes o de cuándo se hayan vacunado.

El tétanos neonatal se puede prevenir asegurándose de que todas las mujeres embarazadas hayan recibido la inmunización contra el tétanos, den a luz a los bebés en condiciones de higiene y salubridad, y con el cuidado adecuado del cordón umbilical. Si está embarazada, hable sobre sus inmunizaciones con el obstetra antes de la fecha de parto.

Y asegúrese de que sus hijos no falten a ninguna visita médica para que reciban las vacunas puntualmente. Como ocurre con todos los programas de vacunación sistemática, existen excepciones importantes y circunstancias especiales. El médico de su hijo dispondrá de la información más actualizada al respecto.

La profilaxis después de la exposición al tétanos también incluye vacunas contra el tétanos, pero solo después de la lesión. Las vacunas que se apliquen dependerán de la cantidad de años que pasaron desde el último refuerzo, la cantidad total de vacunas contra el tétanos que haya recibido el paciente y la naturaleza de la herida. El médico puede recomendar un refuerzo contra el tétanos (Td, DTaP o Tdap, según la edad del paciente y las vacunas que ya haya recibido) o una inyección de inmunoglobulina antitetánica para neutralizar la toxina liberada por la bacteria.

Cualquier herida en la piel (en especial las punzantes y profundas o las heridas que puedan contaminarse con excremento, tierra o saliva) se deben limpiar y vendar de forma inmediata. Si bien es importante limpiar las heridas, recuerde que la limpieza no reemplaza a la vacunación.

Tratamiento

Los médicos desempeñan un papel importante en la prevención del tétanos porque se aseguran de que las inmunizaciones de los niños estén al día y ofrecen profilaxis después de la exposición a la bacteria si el niño tiene una herida y existen riesgos de que tenga tétanos.

Los niños que desarrollan tétanos recibirán tratamiento en el hospital y, por lo general, estarán en la unidad de cuidados intensivos. Allí, los niños suelen recibir antibióticos para matar a las bacterias e inmunoglobulina antirrábica para neutralizar a la toxina que la bacteria ha liberado. El niño también recibirá medicamentos para controlar los espasmos musculares y es probable que reciba tratamiento para mantener las funciones vitales del cuerpo.

Cuándo llamar al médico

Si no está seguro de si sus hijos recibieron las vacunas contra el tétanos, o si no sabe si recibieron todas las inmunizaciones, llame al médico. Si han pasado más de 10 años desde la última vez que algún integrante de su familia recibió el refuerzo contra el tétanos, programe una visita para ponerse al día con las inmunizaciones.

En caso de una herida punzante u otra herida profunda, limpie la herida y llame al médico para conversar sobre si su hijo debe recibir la vacuna de profilaxis contra el tétanos. Si su hijo tiene espasmos musculares o trismo (en especial después de haber sufrido una herida) busque atención médica inmediata.

Revisado por: Ryan J. Brogan, DO
Fecha de revisión: julio de 2018