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Cuando los niños empiezan la escuela, muchos pasan mucho tiempo con dispositivos como televisores, tabletas, computadoras, consolas de videojuegos y teléfonos inteligentes. Los medios de comunicación pueden ayudarlos a aprender cosas nuevas, mantenerse conectados, ser creativos y divertirse.

Los niños en edad escolar también necesitan tiempo para otras actividades, como hacer ejercicio, jugar, dormir, hacer los deberes y estar con amigos y familiares. El objetivo no es evitar las pantallas por completo, sino ayudar a los niños a desarrollar hábitos saludables con los medios de comunicación digitales y asegurar que el tiempo frente a las pantallas no interfiera con otros aspectos importantes de su vida.

¿Cuánto tiempo frente a la pantalla es demasiado?

Un buen punto de partida es dedicar entre 1 y 2 horas diarias al uso de pantallas para entretenimiento. Esto no incluye el tiempo dedicado a tareas escolares, actividades de aprendizaje o proyectos creativos.

Lo más importante es si las pantallas están afectando la vida diaria de su hijo.

Pregúntese si su hijo:

  • duerme bien
  • está físicamente activo todos los días
  • se mantiene al día con las tareas escolares
  • lee, juega y hace otras actividades que no impliquen el uso de pantallas.
  • pasa tiempo con amigos y familiares

Si el tiempo frente a las pantallas está reemplazando estas actividades, o si a su hijo le cuesta alejarse de los dispositivos, es hora de establecer nuevos límites. El Plan familiar de uso de pantallas de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) puede ser de gran ayuda.

Por qué los niños quieren pasar más tiempo frente a pantallas

La mayoría de las aplicaciones, juegos y servicios de streaming están diseñados para mantener a los usuarios entretenidos y jugando el mayor tiempo posible. Funciones como la reproducción automática, las recompensas, las rachas y las recomendaciones constantes animan a los niños a seguir jugando más tiempo del previsto. Esto puede hacer que a los niños le resulte difícil dejar de jugar, incluso cuando saben que es hora de hacer otra cosa.

Qué puede hacer:

  • Hable con su hijo sobre por qué le resulta difícil dejar de usar dispositivos electrónicos.
  • Desactive la reproducción automática para que los vídeos no empiecen a funcionar automáticamente.
  • Utilice el control parental y establezca límites de tiempo para las aplicaciones y los dispositivos. Revise también la configuración de los dispositivos proporcionados por la escuela, ya que podrían permitir que los niños accedan a juegos u otros contenidos que podrían distraerlos.
  • Haga preguntas como: "¿Cómo sabes cuándo has terminado de jugar o de ver algo?"

Ayude a su hijo a usar los medios de comunicación de forma responsable

Fomentar el juego activo

Asegúrese de que su hijo tenga muchas oportunidades para jugar, leer, pasar tiempo al aire libre, disfrutar de sus aficiones y mantenerse activo a diario. Anime a su hijo a pasar tiempo con amigos y familiares lejos de las pantallas.

Cree hábitos saludables antes de ir a dormir

El tiempo que se pasa frente a las pantallas antes de acostarse, especialmente jugando a juegos o viendo vídeos emocionantes, puede dificultar conciliar el sueño y permanecer dormido.

Para ayudar a los niños a descansar lo suficiente, intente lo siguiente:

  • Apague los dispositivos al menos una hora antes de acostarse.
  • Mantenga los dispositivos electrónicos fuera de las habitaciones de los niños por la noche y colóquelos en su habitación (o en otra zona común a la que les resulte difícil acceder) para que se carguen durante la noche.

A veces, los niños tienen un dispositivo en su habitación. En ese caso, anímelos a usar el modo "no molestar" durante la noche para evitar que los sonidos de notificación los despierten. Si su hijo ve videos para conciliar el sueño, sugiérale que use una aplicación de meditación, música relajante o una máquina de sonido.

Mantenga conversaciones de manera regular

Interésese por lo que su hijo ve, juega y hace en línea. Puede hacerle preguntas como:

  • "¿A qué juego estás jugando?"
  • "¿Cuál es tu vídeo favorito?"
  • "¿Puedes enseñarme cómo funciona esa aplicación?"

También es útil señalar los anuncios y el contenido patrocinado. Muchas publicaciones, artículos y videos no parecen anuncios, por lo que puede ser difícil saber cuándo alguien está vendiendo algo.

No es necesario vigilar todo lo que hacen los niños en internet. Pero saber qué les gusta y hablar de ello con regularidad puede facilitar la detección de problemas.

Elija contenido de calidad

Intente elegir aplicaciones, juegos y programas que ayuden a los niños a pensar, crear, explorar o aprender algo nuevo, en lugar de simplemente mantenerlos ocupados.

Las clasificaciones de los juegos son un buen punto de partida. Busque clasificaciones como E (Para todos) o E10+ (Para mayores de 10 años) para este grupo de edad. Sin embargo, las aplicaciones y el contenido en streaming no siempre tienen clasificaciones claras, así que consulte las reseñas en Common Sense Media para encontrar contenido adecuado para su hijo.

Siempre que sea posible, previsualice el contenido multimedia antes de compartirlo con su hijo.

Hablemos de la seguridad en línea

Enséñeles a sus hijos a no compartir información personal en línea, como su nombre completo, dirección, número de teléfono, escuela, contraseñas o ubicación. También hable sobre el ciberacoso y qué hacer si alguien los trata mal o los hace sentir incómodos. Recuérdeles que se lo cuenten si algo en internet les parece mal.

También es importante explicar que el contenido compartido en línea a veces puede guardarse, copiarse o compartirse con otros, incluso después de haber sido eliminado.

Sea un modelo a seguir

Los niños se fijan en cómo los adultos usan la tecnología. Intente dar el ejemplo guardando los dispositivos durante las comidas, las conversaciones y las actividades familiares. También es útil apagar la televisión y otras pantallas cuando nadie las esté usando.

Si tiene alguna pregunta o inquietud sobre el uso que hace su hijo de los medios de comunicación, hable con su médico.

Fecha de revisión: septiembre de 2026