La enfermedad de Lyme
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La enfermedad de Lyme

¿Qué es la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme es la principal enfermedad trasmitida por garrapatas en EE.UU. Está provocada por un tipo de bacteria que se encuentra en animales los ratones y los ciervos. Las garrapatas del género Ixodes (también conocidas como garrapatas de pata negra o del ciervo) que se alimentan de esos animales pueden infectar a los seres humanos a través de sus picaduras.

Las garrapatas son diminutas y muy difíciles de ver. Las garrapatas inmaduras, llamadas ninfas, tienen aproximadamente el tamaño de una semilla de amapola; y los ejemplares adultos tienen el tamaño aproximado de una semilla de sésamo.

Es importante conocer y estar pendiente de los síntomas de la enfermedad de Lyme, porque las garrapatas son difíciles de detectar y es fácil que sus picaduras pasen desapercibidas; de hecho, mucha gente que contrae la enfermedad de Lyme no recuerda que le haya picado ninguna garrapata. Lo bueno es que no todas las picaduras de garrapata provocan la enfermedad de Lyme.

¿Cuáles son los signos de la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme puede afectar a distintos sistemas corporales, como el sistema nervioso, las articulaciones, la piel y el corazón. Los síntomas de esta enfermedad se suelen describir como si ocurrieran en tres fases (aunque no todo el mundo presenta las tres).

  1. El primer signo de infección suele ser una erupción o sarpullido de forma circular en el lugar de la picadura, que tiende a aparecer durante la primera o segunda semana inmediatamente posterior a la infección. Aunque presentar una erupción se considera típico de la enfermedad de Lyme, muchos pacientes no la desarrollan nunca.

    A veces, la erupción tiene un aspecto característico de “blanco", con un punto central de color rojo rodeado de un área de piel sin sarpullido que, a su vez, está rodeada por una erupción roja en forma de anillo que se va extendiendo. También puede tener el aspecto de un anillo de color rojo intenso que se va expandiendo. Suele ser plana e indolora, pero a veces puede ser caliente al tacto, picar, escocer, arder o escamarse.

    La erupción puede tener un aspecto muy diferente y notarse de forma muy diferente en distintos pacientes, y puede ser más difícil de ver en las personas de piel oscura o morena, donde se puede parecer a un moretón. La erupción va aumentando de tamaño a lo largo de unos pocos días a semanas, y acaba despareciendo por si sola. Junto con la erupción, la persona puede presentar síntomas gripales, como fatiga, dolor de cabeza y dolores musculares.
  2. Si se dejan sin tratar, los síntomas de la enfermedad inicial pueden remitir por sí solos. Pero en algunas personas la infección se extiende a otras partes del cuerpo. Los síntomas de esta fase de la enfermedad de Lyme suelen aparecer varias semanas después de la picadura de garrapata, incluso en aquellas personas que no habían presentado la erupción inicial. La persona se puede encontrar muy cansada y enferma, o presentar erupciones en otras partes del cuerpo alejadas del lugar de la picadura.

    La enfermedad de Lyme puede afectar al corazón, conduciendo a un ritmo cardíaco irregular, que puede causar mareos o palpitaciones. También puede afectar al sistema nervioso, provocando parálisis facial (parálisis de Bell) o meningitis.
  3. Si las dos primeras fases de la enfermedad de Lyme no se detectan y/o no se tratan, puede sobrevenir la tercera fase. Los síntomas de la última fase de la enfermedad de Lyme pueden aparecer en cualquier momento, desde varias semanas hasta varios años después de la picadura de garrapata. En los niños, casi siempre ocurren en forma de artritis, con inflamación y sensibilidad en las articulaciones, sobre todo en las rodillas u otras articulaciones grandes.

    Al tener un abanico tan amplio de síntomas, la enfermedad de Lyme resulta difícil de diagnosticar, aunque los médicos pueden pedir análisis de sangre que permiten detectar la reacción del cuerpo a esta enfermedad.

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¿Cómo se trata la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme se suele tratar con un ciclo de antibióticos de 2 a 4 semanas de duración. Los casos de enfermedad de Lyme que se diagnostican pronto y se tratan con antibióticos casi siempre se curan sin problemas. La persona debe volver a encontrarse bien al cabo de varias semanas de tratamiento.

¿La enfermedad de Lyme es contagiosa?

La enfermedad de Lyme no es contagiosa entre seres humanos, lo que significa que no se puede transmitir directamente de una persona a otra. Pero la gente la puede contraer más de una vez si le pican varias garrapatas que viven en ciervos de zonas arboladas o en el pelo de sus mascotas. Por lo tanto, siga siendo cauto, incluso aunque su hijo ya haya pasado la enfermedad de Lyme.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Si cree que hay alguna probabilidad de que su hijo haya contraído la enfermedad de Lyme o si le ha picado una garrapata, póngase en contacto con su médico. Esto es especialmente importante si su hijo desarrolla lo siguiente:

  • una erupción de color rojo en forma de anillo
  • síntomas gripales
  • dolor o inflamación articular
  • parálisis facial

¿Se puede prevenir la enfermedad de Lyme?

No hay una forma infalible de evitar contraer la enfermedad de Lyme. Pero usted puede minimizar el riesgo de que su familia la contraiga.

Para minimizar los riesgos que su familia puede correr al estar al aire libre, haga lo siguiente:

  • Estar pendiente de las garrapatas en las áreas de alto riesgo, como las zonas sombrías y húmedas cubiertas de vegetación, las zonas con abundante hierba crecida, matorrales, arbustos y árboles de ramas bajas. Los prados, céspedes y jardines también pueden albergar garrapatas, sobre todo en los márgenes de los bosques y alrededor de muros viejos de piedra.
  • Llevar botas o zapatos cerrados, camisas de manga larga y pantalones largos. Meterse el extremo inferior de las perneras de los pantalones por dentro de los zapatos o de las botas para impedir que las garrapatas suban por las piernas.
  • Utilizar un repelente de insectos que contenga entre el 10% y el 30% de DEET (N,N-Dietil-meta-toluamida).
  • Ponerse ropa de color claro para que resulte más fácil detectar las garrapatas.
  • Si se lleva el cabello largo, recogérselo o ponerse una gorra para protegérselo.
  • No sentase en el suelo cuando se esté al aire libre
  • Inspeccionar el cuerpo y la ropa en busca de garrapatas con regularidad, tanto después de estar en recintos cerrados como al aire libre. Lavarse la ropa y el pelo después de visitar áreas donde abundan las garrapatas.

Si se utiliza un repelente de insectos que contenga DEET, seguir siempre las indicaciones del producto y no ponerse más de la cuenta. Aplicar el repelente en los cuellos y mangas de las camisas, así como en las vueltas o dobladillos de los pantalones, y aplicárselo directamente sobre la piel solo en las áreas que no estén cubiertas por la ropa. Asegurarse de quitárselo lavándose cuando se vuelva a un interior. En EE.UU., aún no existe ninguna vacuna comercializada contra la enfermedad de Lyme.

¿Y si me encuentro una garrapata en la piel?

Debería saber cómo extraer garrapatas por si aterrizara una en su cuerpo o en el de su hijo.

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Si detecta una garrapata:

  • Utilice unas pinzas para agarrar la garrapata firmemente por la cabeza o la boca, cerca de la piel.
  • Tire con fuerza y firmeza de la garrapata hasta que se separe de la piel. Si una parte de la garrapata permanece unida a la piel, no se preocupe. Se acabará cayendo por sí sola, aunque debería llamar al médico si detectara cualquier irritación en el área de la picadura o síntomas de la enfermedad de Lyme.
  • Limpie con alcohol el lugar de la picadura.
  • Introduzca la garrapata en un frasco lleno de alcohol para conservarla. Luego llame al médico, que podría querer analizarla para determinar si es del tipo que puede trasmitir la enfermedad de Lyme.

    Advertencia: no utilice "remedios caseros", como vaselina o una cerilla encendida, para matar y extraer una garrapata. No solo no sirven para extraer la garrapata sino que, además, pueden hacer que la garrapata se hunda todavía más en la piel (lo que aumenta las probabilidades de trasmisión de la enfermedad).

Las picaduras de garrapata no suelen doler, y esto hace que sean difíciles detectar al poco tiempo de ocurrir, porque el dolor ayuda a prestar atención a los problemas. Por lo tanto, esté pendiente de las garrapatas y de las erupciones, y llame al médico si hay algo que le preocupa sobre la enfermedad de Lyme.

Fecha de revisión: septiembre de 2015