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Trastornos por calor

Revisado por: Larissa Hirsch, MD

Nuestros cuerpos generan una enorme cantidad de calor. Habitualmente, se enfrían por medio de la transpiración y por la irradiación del calor a través de la piel.

Pero cuando el clima está muy caluroso, hay mucha humedad y otras condiciones, este sistema de enfriamiento natural puede comenzar a fallar y el calor del cuerpo puede elevarse a niveles peligrosos. Esto puede provocar trastornos o enfermedades causadas por el calor, como calambres por calor, agotamiento por calor o golpe de calor.

Calambres por calor

Los calambres son espasmos musculares breves y dolorosos en las piernas, los brazos o el abdomen, que pueden ocurrir durante el ejercicio físico intenso en calor extremo o después de este. La sudoración que aparece con la actividad física intensa hace que el cuerpo pierda sales y líquidos. Este bajo nivel de sales provoca calambres en los músculos.

El riesgo de calambres por calor se incrementa especialmente en los niños si no beben suficiente líquido.

Aunque son dolorosos, los calambres por calor no son graves en sí mismos. Pero los calambres pueden ser el primer síntoma de una enfermedad grave causada por el calor; por lo tanto, es necesario tratarlos inmediatamente para evitar problemas.

Qué hacer:

Las molestias del niño deberían desaparecer si se lo lleva a un lugar fresco, se lo hace reposar y se le dan líquidos. De ser posible, dele líquidos que contengan sal y azúcar, como las bebidas deportivas. También puede ser útil masajear y estirar suavemente los músculos acalambrados.

Agotamiento por calor

El agotamiento por calor es una enfermedad causada por el calor que es más grave y puede aparecer cuando una persona que se encuentra en un ambiente o clima caluroso no ha bebido suficiente líquido. Entre los síntomas, pueden aparecer los siguientes:

  • más sed
  • debilidad
  • desmayo
  • calambres musculares
  • náuseas y/o vómitos
  • irritabilidad
  • dolor de cabeza
  • mayor sudoración
  • piel fría y pegajosa
  • incremento de la temperatura corporal, pero sin llegar a los 104 °F (40 °C)

Qué hacer:

  • Lleve a su hijo a un lugar más fresco en el interior, a un automóvil con aire acondicionado o a una zona con sombra.
  • Quítele el exceso de vestimenta al niño.
  • Anímelo a beber líquidos frescos con agua y azúcar, como bebidas deportivas.
  • Coloque un paño húmedo y fresco, o agua fresca sobre la piel del niño.
  • Llame al médico para pedirle consejos. Si su hijo está demasiado exhausto o enfermo como para beber, es posible que sea necesario tratarlo con líquidos por vía intravenosa (IV).

Si el agotamiento por calor no recibe tratamiento, puede derivar en un golpe de calor, que puede poner en riesgo la vida.

Golpe de calor

La forma más grave de las enfermedades o trastornos causados por el calor es el golpe de calor. El golpe de calor es una emergencia médica que pone en riesgo la vida.

Cuando hay un golpe de calor, el cuerpo no puede regular su propia temperatura. La temperatura del cuerpo puede llegar a 106 °F (41,1 °C) o incluso más y, si no se trata rápidamente, esto provoca daño cerebral o incluso la muerte. Es necesario un tratamiento médico inmediato para controlar la temperatura del organismo.

Los factores que incrementan el riesgo de un golpe de calor incluyen el exceso de ropa y la actividad física sumamente intensa en clima caluroso sin beber una cantidad adecuada de líquido.

El golpe de calor también puede aparecer cuando un niño queda o se encierra accidentalmente en un automóvil en un día caluroso. Cuando la temperatura externa es de 93 °F (33,9 °C), la temperatura dentro de un automóvil puede llegar a los 125 °F (51,7 °C) en tan solo 20 minutos, lo cual incrementa rápidamente la temperatura del cuerpo hasta llevarla a niveles peligrosos.

Qué hacer:

Si su hijo ha estado al aire libre con temperaturas extremadamente elevadas o en otro ambiente caluroso y presenta uno o más de los siguientes síntomas de golpe de calor, solicite ayuda médica de emergencia:

  • fuerte dolor de cabeza
  • debilidad, mareos
  • confusión
  • náuseas
  • respiración o ritmo cardíaco acelerados
  • pérdida de la conciencia
  • convulsiones
  • ausencia de sudoración
  • piel seca, caliente y enrojecida
  • temperatura de 104 °F (40 °C) o superior

Mientras espera que llegue la ayuda, haga lo siguiente:

  • Lleve a su hijo al interior o a un lugar sombreado.
  • Desvista al niño y mójelo con agua fresca.
  • No le dé líquidos a menos que el niño esté consciente, alerta y actuando de forma normal.

Un poco de prevención

Para ayudar a proteger a los niños del golpe de calor, haga lo siguiente:

  • Enséñeles a beber siempre abundante líquido antes y durante la actividad física en clima caluroso y soleado, aun cuando no tengan sed.
  • Asegúrese de que los niños usen ropa de colores claros y holgada, y protector solar cuando estén al aire libre.
  • Los días calurosos o húmedos, asegúrese de que sus hijos solo participen de actividades físicas intensas al aire libre antes del mediodía y después de las 6 p. m.
  • Enséñeles a los niños a refugiarse en el interior, descansar e hidratarse inmediatamente cuando se sientan demasiado acalorados.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: febrero de 2014