Hepatitis A
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Hepatitis A

Revisado por: Jolanda M. Denham, MD

¿Qué es la hepatitis A?

La hepatitis A es una infección contagiosa del hígado causada por el virus de la hepatitis A (VHA). La hepatitis A también se conoce como hepatitis infecciosa.

¿Cómo la desarrolla la gente?

La hepatitis A se contagia a través de las heces (cacas) de personas infectadas. Se puede desarrollar al comer, beber o tocar algo (como pomos de puertas o pañales) contaminado por heces infectadas con el virus de la hepatitis A. Los jardines de infancia y las guarderías son lugares habituales de brotes de esta enfermedad.

El virus de la hepatitis A se puede contagiar:

  • cuando alguien come algo contaminado con heces infectadas por el VHA (por eso es tan fácil que este virus se contagie en condiciones de hacinamiento e insalubridad)
  • a través del agua, la leche y otros alimentos contaminados (sobre todo el marisco)

El virus de la hepatitis A puede permanecer en las heces de una persona durante varios meses después de la enfermedad inicial, sobre todo en bebés y en niños pequeños.

¿Quién se expone a contraer la hepatitis A?

Existe una vacuna segura y eficaz contra la hepatitis A desde el año 1995. Las infecciones por el VHA ahora son muy raras en EE.UU. y otros países desarrollados con buenas condiciones higiénicas y de vida.

La gente que no se haya puesto la vacuna contra la hepatitis A se la puede poner si:

  • viaja o vive en países donde el virus es habitual (sobre todo en países en vías de desarrollo y malas condiciones higiénicas)
  • vive con o cuida de una persona infectada por el VHA
  • consume drogas ilegales.
  • mantiene relaciones sexuales con una persona infectada por el VHA

¿Cuáles son los signos y los síntomas de una infección por el VHA?

La hepatitis puede ser una infección leve, sobre todo en niños de menos de 6 años de edad. Mucha gente puede no saber que padece la infección.

Si una persona presenta síntomas, estos suelen empezar entre 2 y 6 semanas después de que se exponga al virus. Una persona infectada por el VHA puede tener:

  • vómitos y diarrea
  • fiebre
  • pérdida del apetito
  • orina más oscura de lo normal
  • ictericia (cuando la piel y el blanco de los ojos adquieren una tonalidad amarillenta)
  • dolor abdominal (de estómago o vientre).

Las infecciones por el VHA pueden cursar con síntomas graves que duran semanas o incluso meses. Algunas personas que contraen la hepatitis A se pueden encontrar mal durante hasta 6 meses.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis A?

Los médicos pueden hacer un análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el VHA. Muchas infecciones leves por el VIH pasan desapercibidas.

¿Cómo se trata la hepatitis A?

Para tratar la hepatitis A, no se utilizan medicamentos específicos. La infección remitirá por sí sola, generalmente al cabo de pocas semanas o meses.

En casos excepcionales, el VHA puede causar insuficiencia hepática. En estas circunstancias, la persona necesitará hacerse un trasplante de hígado.

¿Qué ocurre después de una infección por hepatitis A?

A diferencia de lo que ocurre con otros tipos de virus de la hepatitis, la hepatitis A raramente conlleva lesiones hepáticas a largo plazo. Al cabo de pocas semanas, los virus remitirán por sí solos y no permanecerán en el sistema inmunitario de la persona.

Después de recuperarse, la persona será inmune al virus durante el resto de la vida.

¿Se puede prevenir la hepatitis A?

Sí. La vacuna contra la hepatitis A se recomienda a todos los niños mayores de 1 año. Que muchos niños pequeños se pongan la vacuna contra la hepatitis A puede limitar el contagio de esta enfermedad en la comunidad.

La vacuna también es recomendable para niños mayores, adolescentes y adultos de alto riesgo de contraer una hepatitis A, incluyendo a gente que:

  • vive, visita o adopta a niños procedentes de zonas con tasas elevadas de infección por VHA.
  • tiene una enfermedad hepática grave
  • trabaja en guarderías u otros centros donde se cuidan niños

Si cuidas de bebés o niños pequeños, asegúrate de lavarte las manos a conciencia y a menudo, sobre todo después de ir al baño o de cambiar pañales, y antes de preparar o de ingerir comida.

Revisado por: Jolanda M. Denham, MD
Fecha de revisión: agosto de 2017

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