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Inyección anticonceptiva

Revisado por: Larissa Hirsch, MD

La inyeccion anticonceptiva¿Qué es la inyección anticonceptiva?

La inyección anticonceptiva es una inyección que se administra a una chica una vez cada tres meses para protegerla de posibles embarazos. La inyección anticonceptiva contiene una forma de larga duración de la hormona progestina.  

¿Cómo funciona la inyección anticonceptiva? 

En la inyección anticonceptiva, la progestina funciona impidiendo la ovulación (la liberación de un óvulo en cada ciclo mensual).  Si una chica no ovula, no se podrá quedar embarazada porque no dispondrá de ningún óvulo que pueda ser fecundado. 

La progestina también aumenta la densidad de las mucosidades alrededor del cuello del útero.  Esto dificulta que los espermatozoides entren en el útero y alcancen cualquier óvulo que pueda haber sido liberado.  La progestina también disminuye el recubrimiento interno del útero para que al óvulo fecundado le resulte más difícil anidar en sus paredes.  

¿Cuál es su grado de eficacia como método anticonceptivo? 

La inyección anticonceptiva es un método anticonceptivo eficaz. En el curso de un año, aproximadamente 6 de cada 100 parejas típicas que usan estas inyecciones tendrán un embarazado no deseado. Las probabilidades de que una chica se quede embarazada aumentan cuando tarda más de tres meses entre inyecciones consecutivas. 

Por lo general, lo bien que funciona un método anticonceptivo depende de muchas cosas. Entre ellas, se incluye que la persona que lo utiliza tenga alguna afección médica o esté tomando algún medicamento que puedan interferir en la eficacia del método anticonceptivo. También depende de que el método sea aconsejable en cada caso en particular y de que la persona se acuerde de utilizarlo correctamente y en todas las ocasiones. 

¿La inyección anticonceptiva protege contra las enfermedades de trasmisión sexual? 

No. La inyección anticonceptiva no protege contra las enfermedades de trasmisión sexual (o ETS). De hecho, algunos estudios sugieren que la inyección anticonceptiva es posible que incremente el riesgo de contraer algunas ETS, aunque los científicos desconocen la causa. 

Las parejas que mantengan relaciones sexuales deben utilizar siempre condones (o preservativos), junto con la inyección anticonceptiva, para protegerse de las ETS. 

¿La inyección anticonceptiva se asocia a algún efecto secundario? 

Muchas chicas que utilizan inyecciones anticonceptivas perciben cambios en sus menstruaciones.  Entre estos efectos secundarios, podemos mencionar los siguientes: 

  • menstruaciones irregulares o ausencia de menstruación  
  • ganancia de peso, dolores de cabeza y molestias en los senos 
  • depresión

 La administración de alimentos y medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha emitido un aviso de alerta sobre el uso de la inyección anticonceptiva. Los estudios han detectado una asociación entre esta inyección y las pérdidas de densidad ósea en las mujeres que la usan, aunque esta densidad ósea se puede recuperar cuando dejen de usar la inyección. La pérdida de densidad ósea parece ser mayor cuando la inyección se usa durante períodos de tiempo prolongados. 

De todos modos, los médicos no están seguros de cómo puede afectar esta inyección a la futura densidad ósea de la mujer cuando se utiliza durante la adolescencia. Las chicas que estén considerando la posibilidad de utilizar estas inyecciones como método anticonceptivo deberían hablar con sus médicos antes de utilizarlas y asegurarse de tomar una cantidad suficiente de calcio cada día. Las chicas que sean fumadoras se deben asegurar de informar a sus médicos al respecto, porque el hábito de fumar puede favorecer la pérdida de densidad ósea. 

Las mujeres pueden tener un descenso en su fertilidad durante un período de tiempo que se puede alargar hasta un año después de dejar de usar la inyección anticonceptiva. De todos modos, la inyección anticonceptiva no causa pérdidas permanentes en la fertilidad, y la mayoría de las mujeres se pueden quedar embarazadas cuando dejan de utilizarla. 

¿Quién puede utilizar la inyección anticonceptiva? 

A las chicas a quienes les resulta difícil acordarse de tomar una píldora anticonceptiva cada día y que quieran estar muy bien protegidas contra el embarazo, les puede interesar este tipo de inyecciones. También las pueden utilizar las madres que están amamantando a sus hijos.  

No todas las mujeres pueden, o deben, utilizar inyecciones anticonceptivas. Hay algunas afecciones médicas que hacen que este método sea menos eficaz y más arriesgado. Por ejemplo, no es recomendable en aquellas mujeres que tengan coágulos de sangre, ciertos tipos de cánceres o una enfermedad hepática (del hígado). Aquellas chicas que hayan tenido hemorragias vaginales inexplicables (fuera del período menstrual) o que sospechen que podrían estar embarazadas no se deben poner esta inyección y deben hablar con sus médicos. 

¿Dónde se puede adquirir la inyección anticonceptiva?

La inyección anticonceptiva la debe recetar un médico, y se administra cada tres meses en su consulta o en un centro de planificación familiar. 

¿Cuánto cuesta la inyección anticonceptiva?

En EE.UU., cada inyección (3 meses de anticoncepción) cuesta entre cero y 150 dólares. Muchas pólizas de muchos seguros médicos cubren el precio de estas inyecciones, así como el de las visitas médicas. Los centros de planificación familiar (como los de la organización estadounidense "Planned Parenthood") pueden  cobrar menos.  

¿Cuándo debería llamar al médico? 

Si utilizas la inyección anticonceptiva, llama a tu médico si: 

  • podrías estar embarazada
  • el flujo vaginal te huele distinto o te cambia de color 
  • tienes fiebre o escalofríos inexplicables
  • tienes dolor de vientre o de pelvis 
  • sientes dolor cuando mantienes relaciones sexuales
  • tienes hemorragias vaginales copiosas o prolongadas 
  • tienes la piel o los ojos de color amarillento
  • tienes fuertes dolores de cabeza 
  • te sientes deprimida 
  • presentas signos de tener un coágulo de sangre, tales como dolor en la parte baja de las piernas, dolor de pecho, dificultades para respirar, debilidad, hormigueo, problemas para hablar o problemas en la vista.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: agosto de 2018