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La glomerulonefritis

Revisado por: Robert S. Mathias, MD

¿Qué es la glomerulonefritis?

La glomerulonefritis es un problema renal.

Los riñones son unos órganos del tamaño de un puño que tienen forma de alubia. Los riñones limpian la sangre y ayudan a eliminar los residuos a través del pis (orina).

Cuando un niño tiene una glomerulonefritis, sus riñones no funcionan adecuadamente y no pueden limpiar bien la sangre. La glomerulonefritis puede aparecer rápidamente (glomerulonefritis aguda) o bien lentamente a lo largo del tiempo (glomerulonefritis crónica).

La glomerulonefritis causa problemas relacionados con la orina (pis) e hinchazón en varias partes del cuerpo, como la cara y las manos. En algunos casos, puede producir daño renal (del riñón) o insuficiencia renal.

El tratamiento médico y los cambios en la dieta y en otros hábitos relacionados con la salud pueden ayudar a enlentecer o a invertir el daño renal.

¿Qué ocurre en la glomerulonefritis?

Los riñones contienen unas bolas llenas de diminutos vasos sanguíneos llamadas glomérulos. Los glomérulos forman parte de los riñones, y se encargan de limpiar la sangre y de eliminar los residuos y los líquidos sobrantes, que salen del cuerpo en forma de orina.

En la glomerulonefritis, los glomérulos se hinchan y se irritan (se inflaman). Al dejar de funcionar bien, pueden hacer que el pis contenga células sanguíneas y proteínas. Cuando ocurre esto, los vasos sanguíneos también pueden perder fluidos y ser retenidos en los tejidos corporales. Esto causa hinchazón en la cara, el abdomen, las manos y los pies.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la glomerulonefritis?

La glomerulonefritis puede causar:

  • hinchazón en la cara (más perceptible por la mañana)
  • que los riñones fabriquen menos orina que de costumbre
  • orina roja o marrón (hematuria)
  • orina "espumosa" o burbujeante (proteinuria)
  • tensión arterial alta (hipertensión)

En la glomerulonefritis crónica, los síntomas se pueden desarrollar lentamente a lo largo de muchos meses o años. Algunos niños no presentan síntomas perceptibles al principio. Los médicos pueden detectar esta afección si, en un análisis de orina ordinario, se detecta sangre y/o proteínas en la orina, o después de que al niño le diagnostiquen una hipertensión arterial.

En algunos casos, la glomerulonefritis crónica puede conducir a un mayor daño renal e, incluso, a insuficiencia renal (cuando los riñones dejan de limpiar la sangre como deberían). Entre los síntomas de la insuficiencia renal, se incluyen los siguientes:

  • orinar demasiado o demasiado poco
  • pérdida del apetito
  • náuseas y vómitos
  • pérdida de peso
  • calambres musculares por la noche
  • cansancio
  • palidez
  • hipertensión arterial (tensión arterial alta)
  • dolores de cabeza
  • hinchazón o retención de líquidos

Si su hijo tiene alguno de estos síntomas, es importante que lo vea a un médico de inmediato para determinar la causa. Presentar uno de estos signos de forma aislada no significa que su hijo tenga una insuficiencia renal. Pero, cuando unos pocos de estos signos se dan a la vez, se trata de una pista de una posible insuficiencia renal.

Causas de la glomerulonefritis

A veces las glomerulonefritis agudas ocurren después de una infección en la garganta o en la piel provocada por bacterias estreptocócicas. Otras causas posibles son las siguientes:

La glomerulonefritis crónica se puede trasmitir por familias, pero a veces los médicos desconocen cuál es su causa.

¿Cómo se diagnostica la glomerulonefritis?

Los médicos diagnostican las glomerulonefritis explorando a sus pacientes y haciendo preguntas sobre sus síntomas. El médico puede pedir análisis de sangre y de orina. Es posible que el médico también pida una ecografía renal para poder observar bien los riñones. Las ecografías usan ondas sonoras para crear imágenes de órganos y otras partes del cuerpo.

En algunos casos, puede ser necesario hacer una biopsia renal (del riñón). En una biopsia renal, se extrae una pequeña muestra de tejido renal, que se envía a un laboratorio para que la analicen.

¿Cómo se trata la glomerulonefritis?

Glomerulonefritis aguda

A veces, la glomerulonefritis aguda mejora por sí sola. El tratamiento, si fuera necesario, dependerá de la causa, de la edad del niño y de su estado general de salud.

Cuando un problema del sistema inmunitario es la causa de la glomerulonefritis, los niños pueden tomar esteroides y otros medicamentos que ayuden a deprimir la respuesta del sistema inmunitario. Los antibióticos sirven para tratar las infecciones bacterianas. Algunos niños necesitan recibir un tratamiento para limpiar la sangre mediante el uso de un filtrado artificial, llamado diálisis, si sus riñones están dañados de forma considerable e irreversible.

Para tratar algunos síntomas, los médicos pueden recetar medicamentos para bajar la tensión arterial o para ayudar a los riñones a fabricar orina y a eliminar los residuos. Un niño puede tener que beber menos líquidos que de costumbre y seguir una dieta baja en proteínas, sal y potasio.

En la mayoría de los casos de glomerulonefritis aguda, las lesiones de los glomérulos se acaban curando. La duración de este proceso de curación es algo que depende de cada niño. Las glomerulonefritis agudas que no responden al tratamiento se pueden convertir en crónicas.

Glomerulonefritis crónica

Para ayudar a curar el riñón y prevenir el avance del daño renal, los niños deben:

  • llevar una dieta saludable, limitando la cantidad de proteínas, potasio, fósforo y sal
  • hacer ejercicio físico (por lo menos una hora al día en los niños de 2 años en adelante)
  • beber menos líquidos
  • tomar suplementos de calcio
  • tomar medicamentos para bajar la hipertensión arterial

Cuando estos métodos no ayudan a prevenir un daño renal de larga duración, el niño puede tener que someterse a diálisis o a un trasplante de riñón.

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Siga los consejos del médico para ayudar a proteger los riñones de su hijo, enlenteciendo o deteniendo las lesiones renales o la insuficiencia renal.

También puede encontrar más información y más apoyo en internet en:

Revisado por: Robert S. Mathias, MD
Fecha de revisión: mayo de 2019