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Anomalías cardíacas congénitas

¿Qué es una anomalía cardíaca?

Una anomalía cardíaca congénita es un problema en la estructura del corazón que está presente desde antes del nacimiento. Las anomalías cardíacas pueden ir de leves a graves.

¿Cuáles son sus causas?

Las anomalías cardíacas congénitas ocurren debido al desarrollo incompleto o anormal del corazón del feto durante las primeras semanas de embarazo. Se sabe que algunas de ellas están relacionadas con trastornos genéticos, como el síndrome de Down.

Pero se desconoce la causa de la mayoría de las anomalías cardíacas congénitas. Aunque no se pueden prevenir, hay muchos tratamientos disponibles, tanto de las anomalías en sí mismas como de los problemas de salud a ellas asociados.

Anomalías cardíacas más frecuentes

Entre las anomalías cardíacas más frecuentes, que pueden afectar a cualquier parte del corazón o de sus estructuras circundantes, se encuentran las siguientes:

¿Cuáles son los signos y los síntomas de las anomalías cardíacas?

Puesto que las anomalías cardíacas congénitas suelen repercutir negativamente en la capacidad del corazón para bombear sangre y distribuir oxígeno a los tejidos del cuerpo, suelen causar signos como los siguientes:

  • coloración azulada (o cianosis) en labios, lengua y/o uñas
  • respiración rápida y/o dificultades para respirar
  • falta de apetito o dificultades para alimentarse
  • retraso del crecimiento (pérdida de peso o no ganarlo como se debería ganar)
  • soplo cardíaco anormal
  • sudores, sobre todo durante la alimentación
  • pulso débil

Si percibe cualquiera de estos signos en su hijo, llame a su médico de inmediato. Si el médico de su hijo percibe alguno de estos signos, es posible que los deriven a un cardiólogo pediátrico (un médico especializado en tratar problemas cardíacos).

¿Cómo se diagnostican las anomalías cardíacas?

Algunas anomalías cardíacas congénitas provocan síntomas graves desde el mismo momento del nacimiento. En este tipo de anomalías, el bebé debe ser evaluado de inmediato por parte de un cardiólogo pediátrico en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) de un hospital. Otras anomalías pueden no ser diagnosticadas hasta la adolescencia o incluso hasta la etapa adulta.

Cribado neonatal

En EE.UU., a los recién nacidos se les pasa una prueba de cribado cuando tienen un mínimo de 24 horas de vida para detectar problemas cardíacos congénitos graves que pueden reducir sus concentraciones de oxígeno en sangre. Se trata de una prueba sencilla e indolora que se hace utilizando una máquina llamada oxímetro de pulso. El oxímetro utiliza un sensor que se coloca en la piel del bebé para calcular cuánto oxígeno contiene su sangre. Esta prueba ayuda a detectar problemas cardíacos de forma precoz para que se puedan tratar de inmediato. El cribado neonatal permite detectar las anomalías cardíacas congénitas más graves, pero algunos bebés con resultados normales pueden tener un problema, como un estrechamiento aórtico u otras anomalías que afectan al lado izquierdo del corazón.

Pruebas

Después de hacerle una exploración física completa, que incluirá la evaluación de la frecuencia cardíaca y de la tensión arterial del bebé, lo más probable es que el cardiólogo solicite un electrocardiograma (ECG).

Lo más probable es que el cardiólogo también solicite un ecocardiograma, una prueba que utiliza ondas sonoras para crear una imagen del corazón y de cómo circula la sangre en su interior. El ecocardiograma es la principal herramienta que se utiliza para diagnosticar anomalías cardíacas congénitas.

Un ecocardiograma fetal es un tipo especial de ecografía cardíaca que permite diagnosticar problemas de corazón cuando el feto está dentro del útero materno. Se puede practicar tan pronto como a las 16-18 semanas de embarazo. Estas pruebas se solicitan cuando se detecta una posible anormalidad cardíaca en una ecografía de nivel II. También se pueden solicitar cuando otro miembro de la familia cercana tiene una anomalía cardíaca congénita o cuando la madre tiene una afección, como la diabetes, que incrementa las probabilidades de que el feto tenga problemas cardíacos.

A veces, los médicos piden una radiografía de pecho (o tórax) o un cateterismo cardíaco.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Si cree que su hijo podría tener un problema cardíaco congénito o detecta algún signo (como dificultades para respirar o para alimentarse, o labios o lengua azulados) que le preocupa, llame al médico de su hijo. Si su bebé se pusiera azul de repente o se desmayara, llame al teléfono de emergencias: 911.

Ahora existen más tratamientos que nunca de este tipo de anomalías, y la mayoría de ellas se tratan con éxito. Lo mejor es que los niños que padecen problemas de corazón los trate un equipo de especialistas, que suele incluir:

  • cardiólogos pediátricos
  • cirujanos cardíacos pediátricos
  • anestesistas cardíacos pediátricos
  • médicos especializados en cuidados intensivos de niños con problemas cardíacos, enfermeros especializados, asistentes médicos y muchos otros.

Muchos niños con problemas cardíacos se pueden beneficiar de tratamientos como el cateterismo cardíaco o la cirugía. Cuanto antes reciban atención médica, más probabilidades tendrán de hacer la mejor recuperación posible.

Con todos los recursos médicos disponibles, una anomalía cardíaca congénita no ha de impedir necesariamente que su hijo lleve una vida normal. Si usted trabaja codo con codo con el equipo médico, su hijo recibirá las mejores atenciones posibles.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: octubre de 2017