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TDAH

Revisado por: Shirin Hasan, MD
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¿Qué es el TDAH?

TDAH son las siglas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Se trata de una afección médica. Una persona con TDAH presenta diferencias en el desarrollo cerebral y en la actividad cerebral que afectan a la atención, la capacidad de estarse quieto y el auto-control. El TDAH puede afectar a los niños en la escuela, en casa y con sus amigos.

¿Cuáles son los signos del TDAH?

En algunos momentos, a todos los niños les cuesta prestar atención, escuchar y seguir instrucciones, estarse sentados y quietos o esperar su turno. Pero en los niños con TDAH, este tipo de dificultades son mayores y ocurren más a menudo.

Los niños con TDAH pueden presentar signos en algunas o en todas estas áreas: 

  • Falta de atención. Los niños con falta de atención (que se distraen con facilidad) tienen dificultades para focalizar la atención, concentrarse y mantenerse enfocados en la misma tarea. Pueden no escuchar bien las instrucciones, perderse detalles importantes y no acabar lo que empiezan. Es posible que sueñen despiertos o que pierdan mucho el tiempo. Pueden parecer despistados u olvidadizos y no acodarse de dónde han dejado sus cosas.
  • Hiperactividad. Los niños hiperactivos son inquietos, no paran quietos y se aburren con facilidad. Pueden tener dificultades para estarse sentados y quietos o para estar callados cuando sea necesario. Es posible que hagan las cosas a prisa y corriendo y que cometan errores por descuido. Pueden saltar, encaramarse o subirse a los muebles o jugar a lo bruto cuando no deberían hacerlo. Sin querer, pueden actuar de maneras que molesten a los demás.
  • Impulsividad. Los niños impulsivos actúan demasiado deprisa antes de pensar. Suelen interrumpir, empujar o agarrar a los demás, y les cuesta mucho esperar. Pueden hacer cosas sin pedir permiso, usar cosas que no les pertenecen o actuar de maneras arriesgadas. Pueden tener reacciones emocionales que parecen demasiado intensas para la situación.

A veces, los padres y los maestros notan signos del TDAH cuando el niño es muy pequeño. Pero es normal que los niños pequeños sean despistados, inquietos, impacientes o impulsivos; estas características no siempre indican que un niño tiene un TDAH.

La atención, la capacidad de adecuar el nivel de actividad al entorno y el auto-control se van desarrollando poco a poco, a medida que los niños van creciendo. Los niños aprenden estas habilidades con la ayuda de sus padres y maestros. Pero algunos niños no mejoran mucho en prestar atención, bajar el ritmo, escuchar o saber esperar. Cuando estas características prosiguen en el tiempo y empiezan a causar problemas en la escuela, en casa o con los amigos, es posible que se trate de un TDAH.

¿Cuáles son las causas del TDAH?

No está claro qué es lo que causa las diferencias cerebrales propias del TDAH. Existen pruebas claras de que el TDAH es en gran medida hereditario. Muchos niños con TDAH tienen un padre o un pariente con TDAH. Los niños también son más proclives a tener un TDAH cuando nacen antes de tiempo, se exponen a toxinas ambientales o sus madres consumen drogas durante el embarazo. 

El TDAH no se debe a que un niño haya pasado demasiado tiempo delante de la pantalla, a una educación inadecuada o a que haya ingerido demasiado azúcar.

¿Cómo se diagnostica el TDAH?

Si cree que su hijo tiene un TDAH, programe una cita con su médico. El médico le hará una revisión, que incluirá la evaluación de la vista y del oído, para estar seguro de que no hay otra afección que le pueda estar causando los síntomas.

Para diagnosticar un TDAH, los médicos empiezan haciendo preguntas sobre la salud, el comportamiento y la actividad del niño. Hablan con los padres y con el mismo niño sobre las cosas que hayan detectado. Es posible que el médico de su hijo le pida que complete una lista de comprobación sobre el comportamiento de su hijo y que también le entregue una lista al maestro de su hijo. 

Después de reunir toda esta información, los médicos diagnostican un TDAH si está claro que:

  • Los problemas para prestar atención, la hiperactividad y/o la impulsividad del niño superan lo que cabría esperar teniendo en cuenta la edad del niño.
  • Estos comportamientos han estado presentes desde que el niño era pequeño.
  • Y afectan al niño tanto en la escuela como en casa.
  • La revisión médica indica que estas dificultades no se deben a otro problema de salud ni a un trastorno del aprendizaje.

Muchos niños con TDAH también tienen problemas de aprendizaje, conductas oposicionistas y desafiantes, problemas de ansiedad o en el estado de ánimo. Los médicos los suelen tratar junto con el TDAH.

De ser necesario, el médico puede remitir a su hijo a un psicólogo o psiquiatra.

¿Cómo se trata el TDAH?

El tratamiento del TDAH suele incluir:

  • Medicación. La medicación activa la capacidad del cerebro para prestar atención, bajar el ritmo y usar más el auto-control.
  • Terapia de conducta. Los terapeutas pueden ayudar a los niños a desarrollar las habilidades sociales, emocionales y de planificación que tengan poco desarrolladas debido al TDAH.
  • Entrenamiento para los padres.  A través del entrenamiento, los padres pueden aprenden mejores maneras de responder a los problemas de comportamiento que forman parte del TDAH.
  • Apoyo escolar. Los maestros pueden ayudar a los niños con TDAH a rendir más y a disfrutar más en la escuela.

El tratamiento adecuado ayuda a mejorar el TDAH. Los padres y los maestros pueden enseñar a los niños más pequeños a gestionar mejor su atención, su comportamiento y sus emociones. Conforme se van haciendo mayores, los niños deben ir aprendiendo a mejorar su atención y su auto-control.

Cuando el TDAH no se trata, a los niños les resulta difícil salir adelante. Esto puede derivar en tener una baja autoestima, depresión, comportamiento rebelde y desafiante, fracaso escolar, asumir conductas de riesgo y conflictos familiares.

¿Qué pueden hacer los padres?

Si a su hijo le diagnostican un TDAH:

  • Involúcrese. Aprenda cuanto pueda sobre el TDAH. Siga el tratamiento que le recomiende el profesional de la salud que lleva a su hijo. Acompañe a su hijo a todas sus visitas. 
  • Dele sus medicamentos de una manera segura. Si su hijo toma medicamentos para el TDAH, déselos siempre en el horario y las dosis recomendadas. Guarde los medicamentos en un lugar seguro.
  • Trabaje con la escuela de su hijo. Pregunte a los maestros si su hijo debería tener un PEI. Reúnase a menudo con los maestros para saber cómo le está yendo a su hijo en los estudios. Trabajen juntos para ayudar a su hijo a salir adelante
  • Eduque a su hijo con propósito y con cariño. Aprenda qué enfoques educativos son los mejores para los niños con TDAH y cuáles pueden hacer que el TDAH empeore. Hable con su hijo sobre el TDAH y trate de motivarlo. Céntrese en los puntos fuertes y en las cualidades positivas de su hijo.
  • Conéctese con otras personas para recibir apoyo y conocimientos. Únase a una organización de apoyo sobre el TDAH a fin de obtener información actualizada sobre tratamientos y otras cuestiones.

El TDAH puede mejorar cuando los niños reciben tratamiento, comen alimentos saludables, hacen suficiente ejercicio físico, duermen lo suficiente y tienen unos padres que los apoyan y que saben cómo responder al TDAH. 

Revisado por: Shirin Hasan, MD
Fecha de revisión: junio de 2020