Alergia a los frutos secos y a los cacahuetes (para Niños)
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Alergia a los frutos secos y a los cacahuetes

Revisado por: Magee Defelice, MD

¡Oh, no, los frutos secos! Seguro que te causan problemas si eres alérgico a ellos, y cada vez hay más niños que lo son. 

Entonces, ¿de qué tipo de frutos secos estamos hablando? De los cacahuetes, por ejemplo, aunque no sean realmente frutos secos. Son legumbres, como los guisantes y las lentejas. Una persona también puede ser alérgica a los frutos secos de cáscara, es decir, a los que proceden de los árboles, como las almendras, las nueces, las pacanas, los anacardos, la avellanas, las nueces de Brasil y los pistachos. 

Cuando piensas en las alergias, tal vez te imagines a una persona que le moquea la nariz y que estornuda sin parar. Pero, a diferencia de las alergias a las flores que crecen en primavera, la alergia a los cacahuetes o a los frutos secos puede provocar dificultades para respirar y otros problemas de salud graves. Por eso, es muy importante que una persona alérgica a los frutos secos o a los cacahuetes evite comer frutos secos y cacahuetes, algo que puede resultar difícil, porque que se encuentran en muchos alimentos. 

¿Qué ocurre en una alergia a los cacahuetes o a los frutos secos?  

Normalmente, el sistema inmunitario combate las infecciones. Pero, cuando una persona tiene una alergia a los frutos secos, reacciona de forma desproporcionada a las proteínas de estos alimentos. Si esa persona come algo que contiene frutos secos, su cuerpo interpretará que esas proteínas son invasores nocivos y responderá esforzándose en combatirlos.  Esto causa una reacción alérgica.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la alergia a los frutos secos?    

Cuando una persona con alergia a los frutos secos o a los cacahuetes come algo que contenga estos alimentos, su cuerpo liberará sustancias químicas como la histamina.  

Esto puede causar síntomas como los siguientes: 

  • resuello o respiración sibilante (hacer "pitos" al respirar)
  • dificultades para respirar
  • tos
  • estornudos
  • ronquera
  • opresión de garganta
  • dolor de estómago
  • vómitos
  • diarrea
  • ojos hinchados, llorosos y que pican
  • urticaria
  • inflamación
  • una bajada de la tensión arterial 
  • mareos y desmayos 
  • ansiedad o la sensación de que está ocurriendo algo malo 

Las reacciones a los alimentos, como a los cacahuetes o a los frutos secos de cáscara, pueden diferir entre sí.  Todo depende de la persona. Y, a veces, la misma persona puede reaccionar de forma diferente en momentos diferentes. 

En los casos más graves, la alergia a los frutos secos o al cacahuete puede causar una anafilaxia. Se trata de una reacción alérgica súbita y de riesgo vital. La tensión arterial puede bajar considerablemente, se pueden estrechar las vías respiratorias y se puede inflamar la lengua. 

La gente que puede presentar este tipo de reacciones tiene que ser muy cuidadosa y necesita disponer de un plan de acción para responder en caso de emergencia, cuando necesitará usar un medicamento especial para impedir que empeoren sus síntomas. 

¿Qué hará el médico? 

Si tu médico cree que podrías tener una alergia a los frutos secos o a los cacahuetes, lo más probable es que te remita a un médico especializado en las alergias (o alergólogo). El alergólogo te hará preguntas sobre las reacciones que has presentado y sobre el tiempo que suele transcurrir entre el momento en que te comes el alimento y la aparición de los síntomas. 

El alergólogo también te preguntará si hay algún otro miembro en tu familia que tiene alergias o afecciones relacionadas con la alergia, como el eccema o el asma. Los investigadores todavía no están seguros de por qué algunas personas desarrollan alergias alimentarias y otras no las desarrollan, pero a veces esta afección se da por familias.

Es probable que el alergólogo también te haga una prueba cutánea. Es una forma de comprobar cómo reacciona tu cuerpo a cantidades muy reducidas del fruto seco que te provoca las reacciones alérgicas. El alergólogo utilizará extractos líquidos del o de los frutos secos que parezcan estar provocándote los síntomas. 

Durante la prueba, el médico te raspará la piel de forma superficial (lo notarás como un breve pinchacito, pero no usará ningún tipo de aguja). De este modo, las gotitas de los extractos líquidos podrán entrar en tu piel. Si se te forman unos granitos o habones rojizos, que pican y que sobresalen en la superficie de la piel, significará que puedes ser alérgico a la sustancia alimentaria del extracto. 

Las pruebas cutáneas son las mejores para detectar alergias alimentarias, pero si el médico necesita más información, te puede pedir un análisis de sangre. En el laboratorio, mezclarán tu muestra de sangre con algunas sustancias alimentarias a las que podrías ser alérgico y analizarán si se forman o no anticuerpos. 

Es importante recordar que, aunque el médico te haga pruebas para detectar tu alergia alimentaria exponiéndote a cantidades muy reducidas del alimento que te la podría estar provocando, ¡tú no deberías probarlo nunca en tu casa!. El único lugar donde se puede hacer una prueba de la alergia es la consulta del alergólogo, donde hay personal médico muy bien preparado que podría darte un medicamento de inmediato si presentaras una reacción grave. 

¿Cómo se trata la alergia a los frutos secos?

No hay ningún medicamento específico para tratar las alergias a los frutos secos o a los cacahuetes, y la mayoría de la gente no supera este tipo de alergia con la edad. La mejor forma de tratarlas consiste en evitar el fruto seco que las provoca. Esto implica no comer el fruto seco que te provoque problemas, y evitarlo también cuando se combine con otros alimentos. (¡A veces esos alimentos ni siquiera saben a frutos secos! ¿Sabías que la salsa de chile a veces se espesa con cacahuetes?)

Una forma de mantenerse seguro consiste en leer atentamente todas las etiquetas alimentarias y en prestar atención a la información que contienen los envasas sobre el proceso de fabricación de los productos que contienen. Algunos alimentos no contienen cacahuetes ni frutos secos, pero se han fabricado en las mismas instalaciones que otros productos que sí que contienen esos alimentos. El problema consiste en que, al utilizarse la misma maquinaria para fabricar distintos productos, puede haber "contaminación cruzada". Es lo mismo que puede ocurrir en tu casa si alguien se prepara un bocadillo de mantequilla de cacahuete y luego introduce el mismo cuchillo en un frasco de gelatina. 

Después de leer el listado de ingredientes, busca en la etiqueta frases similares a las siguientes:

  • "puede contener frutos secos"
  • "fabricado en instalaciones o con maquinaria que también procesan frutos secos o cacahuetes" 

Las personas alérgicas a los frutos secos o a los cacahuetes también deben evitar aquellos alimentos cuyas etiquetas contengan alguna de las afirmaciones anteriores. Algunos de los alimentos de mayor riesgo para una persona alérgica a los frutos secos o a los cacahuetes son:

  • las galletas y otros productos horneados
  • las golosinas 
  • los helados
  • las cocinas asiática y africana
  • las salsas (se pueden utilizar cacahuetes o frutos secos para espesarlas)

Habla con tu alergólogo sobre cómo garantizar tu seguridad en el comedor o la cafetería de tu centro escolar. Asimismo, pregúntale qué deberías hacer cuando te encuentres en otras situaciones complicadas, como un restaurante o un estadio donde mucha gente está pelando cacahuetes al mismo tiempo. La gente alérgica a los frutos secos o a los cacahuetes no suele presentar reacciones cuando respira pequeñas partículas de cacahuete.  Esto se debe a que, por lo general, el alimento se tiene que comer para que pueda provocar una reacción alérgica. 

Ten un plan de emergencia 

Si tienes una alergia a los frutos secos o a los cacahuetes, deberías elaborar, junto con tus papás, un plan de acción para saber qué hacer si presentaras una reacción alérgica. De este modo, tus profesores, la enfermería de tu escuela, tu entrenador de baloncesto y tus amigos; es decir, todo el mundo, sabrá en qué consiste una reacción alérgica y cómo se debe responder si ocurre. 

Para tratar la anafilaxia de inmediato, los médicos recomiendan que la gente con alergia a los frutos secos o a los cacahuetes lleve siempre encima una inyección de epinefrina.  Estas inyecciones de epinefrina se venden en envases fáciles de llevar. Deberás ponerte de acuerdo con tus papás sobre si eres tú quien lleva la inyección siempre encima o si hay algún miembro de tu escuela que se encarga de que la tengas siempre a mano. También deberás saber quién se encargaría de ponerte la inyección.  

Es posible que también te interese llevar encima un medicamento antihistamínico para tratar las reacciones leves.  En el caso de que presentaras anafilaxia, los antihistamínicos nunca serían un buen sustituto de la epinefrina. Después de ponerte una inyección de epinefrina, necesitarás ir al hospital o a otro recinto sanitario, donde te tendrán bajo observación durante por lo menos cuatro horas para asegurarse de que la reacción está bajo control y de que no la vuelves a presentar. 

¿Qué más debería saber?

Si te enteras de que eres alérgico a los frutos secos o a los cacahuetes, no te avergüences de ello. Es importante que se lo expliques a tus amigos y parientes, así como a tus entrenadores y profesores. Cuanta más gente lo sepa, más preparado estarás, porque te podrán ayudar a mantenerte alejado de los alimentos que te causan problemas. 

Informar a los camareros en los restaurantes también es muy importante porque ellos te ayudaran a evitar los platos que contengan frutos secos o cacahuetes. Así mismo, tu entrenador o tu profesor podrá elegir tentempiés para todo el grupo que no contengan frutos secos ni cacahuetes. 

Aunque es genial poder contar con gente como tus papás, que te pueden ayudar a evitar los frutos secos o los cacahuetes, también debes empezar a aprender a evitarlos por ti mismo. 

Revisado por: Magee Defelice, MD
Fecha de revisión: agosto de 2018

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