¿Por qué los grupos cerrados hacen que los niños se sientan rechazados?
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¿Por qué los grupos cerrados hacen que los niños se sientan rechazados?

Revisado por: Kathryn Hoffses, PhD

¿Qué son los grupos cerrados de amigos o camarillas?

No todos los grupos de amigos son grupos cerrados. Lo que hace que un grupo de amigos sea un grupo cerrado o una camarilla es que deja a algunos niños fuera de él de forma intencionada. Se trata de grupos "exclusivos" y "excluyentes", a donde no pueden pertenecer otros niños. A veces, los niños que pertenecen a la camarilla son crueles con los niños que no pertenecen a ella. Por lo general, uno o dos niños populares son quienes controlan quién puede formar parte del grupo y quién queda excluido de él.

Los niños pueden actuar de una forma diferente a cómo actuaban antes de formar parte del grupo cerrado. Hasta se pueden llegar a comportar de una forma diferente hoy con respecto a cómo lo hacían ayer. Puede ser realmente confuso.

Los niños pueden forman grupos cerrados tanto en la enseñanza primaria como en la secundaria. A veces, los grupos cerrados están formados por niños que tienen un interés en común, como un deporte, los juegos de computadora, o la música. A veces los niños que pertenecen a estos grupos solo quieren ser populares o sentir que forman parte de algo. Es posible que te digan que solo te puedes unir al grupo si llevas cierto tipo de prendas de vestir, o que te hagan sentir mal si tu mamá o tu papá no te puedan comprar las cosas que usan ellos.

Tanto los niños como las niñas forman grupos cerrados; pero la gente que estudia estos grupos dice que son más frecuentes en las niñas. Las camarillas de niñas suelen ser más crueles o hirientes con las niñas que no pertenecen a su grupo.

Sentirse excluido

Cuando no formas parte de un grupo cerrado, te puedes sentir frustrado y confundido. Tal vez quien era tu mejor amigo la semana pasada ahora te trata muy mal y no se quiere sentar contigo a la hora del almuerzo. Es posible que tengas ganas de llorar o que te sientas muy enfadado o triste. También te puedes sentir solo durante el almuerzo o al salir de la escuela, o tal vez hasta asustado si crees que alguien se va meter contigo o va a discutir contigo. Puedes sentirte frustrado o alterado por no saber cómo actuar. Tal vez te sientas herido por la forma en que otros niños te dejan de lado.

¿Por qué otros niños se unen a grupos cerrados?

Una de las cosas más duras de las camarillas es que un niño que antes era tu amigo se una a un grupo y empiece a tratarte de una forma diferente. A veces, el problema puede empezar como una discusión entre ambos. Pero otras veces te puedes quedar fuera de un grupo cerrado sin que haya pasado nada.

A veces te pueden dejar fuera de un grupo por tu aspecto, por cómo actúas o porque vistes de una forma diferente a otros niños. O simplemente porque eres "nuevo" en la clase. Los niños que forman grupos cerrados suelen querer ser populares. A veces, piensan que el hecho de incorporarse a un grupo cerrado impedirá que se sientan excluidos y rechazados. Algunos niños sienten que tienen más poder cuando tratan mal a otros niños (como los que practican el acoso escolar o bullying).

Cuando los niños forman parte de un grupo cerrado, es posible que se comporten de una forma diferente. Suelen copiar lo que hacen los otros, aunque sepan que no es lo correcto, incluso cuando eso signifique hacer de lado a un amigo.

Algunos niños se pueden sentir mal por la manera en que tratan a otros niños que no pertenecen a su grupo cerrado, pero no saben cómo ser populares y buenos al mismo tiempo. Pero esto no es ninguna excusa. Muchos niños son capaces de tratar bien a todos los niños, independientemente de que pertenezcan o no a su círculo de amigos íntimos y sin tener que formar parte de un grupo cerrado.

Sentirse atrapado en un grupo cerrado de amigos

A veces, los niños se acaban dando cuenta de que, en el fondo, ya no quieren seguir perteneciendo al su grupo cerrado. No quieren hacer de lado a otros niños que no pertenecen a ella ni herir sus sentimientos. También se dan cuenta de que echan de menos las amistades que tenían con niños ajenos a su grupo.

A algunos niños no les gusta seguir las reglas de un grupo cerrado y no les gusta que haya otro niño que trate de estar al mando de los demás miembros del grupo. El hecho de pertenecer a un grupo cerrado puede significar tener que perder parte de su libertad y hasta tener que cambiar su forma de ser, el tipo de música que escuchan y la ropa que llevan.

Aunque no haya nadie que te trate mal directamente, es posible que te moleste que haya grupos cerrados de amigos de los que no se te permita formar parte. O tal vez ya formes parte de un grupo cerrado, pero que te estés cansando de que te digan cómo te debes comportar y/o te preocupe que quienes supuestamente son tus amigos te avergüencen o te hagan bromas crueles. Tal vez haya alguien que ha dicho algo malo sobre ti o sobre un amigo tuyo en línea.

A medida que los niños se van haciendo mayores, suelen ir superando esa necesidad de pertenecer a un grupo cerrado, y dejan de estar tan pendiente de quién está "dentro" y quién "está fuera". A algunos niños, esto les lleva un tiempo. La mayoría de los grupos cerrados, o camarillas, desaparecen hacia el final de secundaria, dando paso a la formación de grupos de amistad mucho más divertidos.

¿Quién te puede ayudar?

Los papás, los hermanos, otros miembros de la familia, y los profesores de los centros de estudios pueden ayudar a las personas que se sientan excluidas, rechazadas o tratadas con crueldad. Ellos hasta te pueden dar consejos sobre qué hacer cuando te traten mal. A veces, estas personas pueden enseñar a los niños que no está bien tratar a otros niños de esta forma, y mostrarles formas de dejar de ser crueles con otros niños.

Si tú o alguien que conoces están recibiendo un trato que los hace sentir tristes, enfadados o acosados por parte de los miembros de una camarilla, es importante que se lo expliques a un adulto. Los adultos pueden ayudar a los niños para que aprendan a jugar juntos sin excluir a nadie, a superar la sensación de sentirse heridos o rechazados y a recuperar amistades rotas. Pueden animar a los niños a hacer amigos y a formar grupos sin dejar a otros niños fuera. Pueden mostrar a los niños que se puede ser popular tratando a los todos los demás con respeto y amabilidad.

¿Qué puedes hacer tú?

Si los grupos cerrados o "camarillas" te están afectando, ¿qué puedes hacer?

  • Trata de hacer amigos.  Si te encuentras excluido de un grupo en particular, centra tu atención en la búsqueda de otros amigos. Sal o reúnete con niños que no sean miembros de un grupo cerrado. A veces esto puede significar hacer amistades con niños mayores o menores que tú o hacer amigos fuera de la escuela. A veces también puede significar estar abierto a relacionarte con niños que pueden tener un aspecto diferente al tuyo o actuar de una manera distinta a la tuya.
  • Di lo que piensas. Si tu grupo de amigos ha pasado a convertirse, súbitamente, en un grupo cerrado o camarilla, di lo que piensas al respecto. Está bien que digas que también quieres invitar a otros amigos a salir juntos. Es posible que el grupo decida seguir sin ti. Por otra parte, es posible que otros sigan tu ejemplo y que se empiecen a abrir más. La mayoría de centros escolares tienen orientadores y políticas para ayudar a que los grupos cerrados de amigos no se pasen de la raya; tal vez podrías convertirte en un defensor de los derechos de los niños, o escribir sobre el tema en la revista de la escuela.
  • Invita a un amigo.  Si te han excluido de un grupo y quieres hacerte amigo de una persona que pertenece a ese grupo, invita a esa persona a hacer algo contigo. Te puede ayudar el hecho de poder ver a tu amigo sin la influencia de otros miembros del grupo. Quizás tu mamá o tu papá lo pueden arreglar para que ese amigo pase el fin de semana en tu casa. Al compartir tiempo estando juntos, él podrá empezar a darse cuenta de lo absurdo que es no pasar más tiempo contigo. Pero también debes estar preparado para una posible decepción. Aunque se lo haya pasado genial, tu amigo podría volver a formar parte de su camarilla cuando vuelva a ir a la escuela.
  • No te culpes a ti mismo.  Algunos niños creen que son ellos quienes deberían cambiar, y eso está bien en algunos aspectos. Tal vez quieras estar más sano y más en forma, o aprender a sonreír más y a no ser tan cascarrabias; es una maravilla querer hacer cambios positivos en tu persona, pero hazlos siempre por ti, no por los demás. Si hay niños que son crueles contigo porque creen que no encajas bien en su grupo, no dejes que tomen decisiones sobre el tipo de niño en que te debes convertir. Decide por ti mismo, y pide ayuda para alcanzar tus metas. Pide a un primo, o a un amigo con estilo que te ayude a renovar tu vestuario o a cambiar tu corte de cabello. Pero haz el cambio solo si es eso lo que deseas hacer.
  • Aprovecha cualquier lugar para hacer nuevas amistades. Los niños más populares, y con quienes todos quieren estar, son amistosos y amables con todo el mundo. Haz lo posible por permitir que cualquier compañero se sienta con la libertad de hablar contigo. Trata de aprovechar todas las oportunidades para conocer, hablar y jugar con diferentes tipos de niños. ¿Hay alguien que se sienta solo durante el almuerzo? ¿Por qué no le preguntas si se quiere sentar contigo? O tal vez te hayas fijado en ese niño que se queda mirando detrás de la valla mientras juegan a baloncesto. Ya es hora de que lo invites a entrar en el campo para que se una al juego. ¿Quién sabe? Tal vez los dos acabarán "conectando" y se harán muy buenos amigos. Sería fantástico, ¿verdad?
Revisado por: Kathryn Hoffses, PhD
Fecha de revisión: julio de 2018