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(How Can I Help a Friend Who Cuts?)

Anna estaba usando mangas largas debajo de su suéter nuevamente. Le dijo a Mónica que no quería quemarse con el sol, pero cuando Anna levantó el brazo Mónica notó que tenía heridas recientes en su antebrazo. Cuando Anna vio que Mónica estaba mirando sus heridas, dijo que había estado arreglando los rosales de su madre.

Tú sabes que algunas personas -tanto varones como mujeres- se cortan a sí mismas a propósito. ¿Será tu amigo una de ellas? ¿Qué deberías hacer en ese caso?

Como amigo, debes estar informado

Alrededor del 1% de las personas que viven en los Estados Unidos, muchas de ellas adolescentes, enfrentan las situaciones de tristeza, depresión, estrés, culpa o enojo cortándose la piel con cuchillos, navajas, vidrios rotos u otros objetos filosos. Cortarse es la forma más común de herida autoinfligida (SI, por su sigla en inglés), pero otras formas incluyen golpearse la cabeza, pegarse, quemarse la piel, lastimarse las costras o las heridas para evitar que cicatricen e incluso romperse algún hueso a propósito.

La mayoría de los adolescentes que se lastiman a sí mismos pertenecen a familias de clase media o alta, tienen una buena educación y son inteligentes. Muchos tienen al menos uno de sus padres que es alcohólico o depresivo. Otros son víctimas de abandono o de malos tratos, o han atravesado otras situaciones dolorosas en la vida. Las personas que se cortan, a menudo sienten que tienen poco control sobre su vida. Quizá también crean que es inútil, inadecuado o inconveniente expresar enojo o tristeza de manera directa hacia una persona o respecto de una situación.

Algunas de las personas que se cortan quizá se sientan culpables y se lastiman a sí mismas para castigarse por algo que han hecho o que les han hecho. Otras -aunque no todas- han sufrido el abandono o un abuso físico, emocional o sexual. Además del enojo que sienten hacia quienes han abusado de ellas, quizás alberguen sentimientos de culpa o vergüenza.

Es normal que los adolescentes sientan enojo, culpa, vergüenza u otras emociones conflictivas de tanto en tanto. La mayoría de ellos encuentra maneras saludables de manejar sus sentimientos, como hablar con un amigo o con sus padres, practicar deportes o expresarse a través de la escritura, la música o el arte. La mayor parte de ellos son capaces de superar las emociones conflictivas, aprender de ellas y cambiar su estado de ánimo. Sin embargo, los adolescentes que se cortan conviven con emociones intensas, como la tristeza, la culpa y el enojo la mayor parte del tiempo. No han desarrollado mecanismos saludables y apropiados para manejar estos sentimientos intensos, aprender de ellos o superarlos.

Algunas personas que se cortan afirman que lo hacen porque se sienten tan muertas por dentro que incluso un mal sentimiento es mejor que ninguno. Otras dicen que cortarse les genera una sensación momentánea de alivio ante un atroz vacío emocional. A algunas personas que se cortan las motiva una compulsión intensa de lastimarse. Cuando satisfacen el impulso de cortarse, sienten un alivio fugaz de la incontrolable tensión.

A muchas personas les resulta difícil entender cómo el hecho de lastimarse a uno mismo puede ser "bueno" para otro. Por eso, la idea de cortarse suele ser difícil de captar o entender para los amigos.

Debido a que algunas personas encuentran un alivio emocional temporal en el hecho de cortarse, es posible que esta conducta se vuelva adictiva. Y cuanto más tiempo lleve una persona lastimándose a sí misma, más difícil resultará abandonar el hábito. Un poderoso impulso suele influenciar a una persona para que continúe con esa conducta, aunque quiera abandonarla.

Cortarse no suele ser en sí mismo un intento de suicidio. La mayoría de las personas que se cortan afirman que no tienen deseos de morir en ese momento y que saben cuándo detenerse. Sin embargo, estas personas están en mayor riesgo de intentar suicidarse. Esto se debe a que muchas de ellas sufren un dolor emocional profundo capaz de provocarles sentimientos o conductas suicidas.

Maneras de ayudar

El hecho de comprender por qué un amigo se corta te permitirá apoyarlo. ¿Pero qué puedes hacer para lograr que deje de cortarse? Lo primero es ser realista respecto de los resultados que puedes obtener: Tal como sucede con cualquier otra conducta dañina (como el alcoholismo, las drogas o los desórdenes de la alimentación), algunas personas quizá no estén preparadas para reconocer su problema y detenerse. Entonces, no debes exigirte demasiado. El problema de tu amigo podría ser de larga data y requerir la ayuda de un consejero o un terapeuta profesional. Los terapeutas que se especializan en tratar a adolescentes suelen tener experiencia en trabajar con personas que se lastiman a sí mismas.

A continuación, figuran algunas opciones que puedes intentar para ayudar a un amigo que se corta:

  • Habla sobre el tema. Cuando le preguntaste a tu amigo acerca de los cortes y arañazos, es probable que haya cambiado de tema. Vuelve a intentarlo, haciéndole saber que no lo juzgarás y que deseas ayudarlo en la medida de tus posibilidades. Si tu amigo sigue sin querer hablar del tema, hazle saber que tu oferta sigue en pie. En ocasiones, es útil que tus amigos sepan que te preocupas por ellos y que no crees que lastimarse a uno mismo sea la única manera de afrontar el dolor emocional. Sin embargo, aunque hayas hecho todo lo posible, tu amigo quizá no quiera hablar.
  • Cuéntaselo a alguien. Si tu amigo te pide que guardes el secreto acerca de los cortes, dile que no estás seguro de poder hacerlo porque el problema te preocupa. Dile a tu amigo que merece sentirse mejor. Luego habla con un adulto que pueda ayudar, como tus padres, un psicólogo o un consejero de la escuela, o un profesor o un entrenador que conozca personalmente a tu amigo. El tratamiento puede ayudar a tu amigo a superar el problema. Tu amigo quizá se enoje contigo al principio, pero las investigaciones demuestran que el 90% de las personas que se lastiman a sí mismas son capaces de dejar de hacerlo al cabo de un año de haber comenzado el tratamiento.
  • Ayuda a tu amigo a encontrar recursos. Intenta ayudar a tu amigo a encontrar a alguien con quien hablar y un lugar donde puedan tratarlo. También existen algunos buenos libros y grupos de ayuda en línea para adolescentes que se lastiman a sí mismos. Sin embargo, debes tener cuidado: aunque algunos sitios Web destinados a personas que se cortan ofrecen consejos útiles sobre cómo resistir estos impulsos, las historias o las imágenes que aportan estas personas tal vez originen el impulso de cortarse en aquellos que las leen o las miran. Y algunos sitios fomentan una sensación de hermandad o solidaridad entre las personas que se cortan, lo que podría frenar el deseo de la persona de buscar ayuda. Cortarse no es una moda genial. Ten cuidado de las personas o los sitios Web que sugieren que es así.
  • Ayuda a tu amigo a encontrar alternativas. Algunas personas sienten que el impulso de lastimarse desaparece si aprietan un cubo de hielo contra la palma de la mano con fuerza, dibujan con marcador rojo en la parte del cuerpo donde querían cortarse, salen a caminar con un amigo (¡tú!), rompen en pedazos periódicos viejos, acarician a su perro o a su gato, escuchan música fuerte y bailan, o encuentran alguna otra distracción o válvula de escape para canalizar sus sentimientos. Estas estrategias no reemplazan la ayuda de un consejero profesional, pero posiblemente resulten útiles en el corto plazo.
  • Admite el dolor de tu amigo. Hazle saber a tu amigo que comprendes por qué se corta. Puedes decirle algo como esto: "Sé que tus sentimientos deben resultarte abrumadores algunas veces. Has tenido que atravesar situaciones difíciles. No es de extrañar que sientas dolor. Deseo ayudarte a encontrar una manera de afrontar estas situaciones que no te siga haciendo daño". Trata de evitar aquellas frases que den a entender que no tomas en serio el dolor de alguien que se corta. Por ejemplo, si dices "Pero tú tienes una vida maravillosa" o "Las cosas no son tan malas como parecen", es probable que la persona sienta que no estás dándole importancia a su problema.

Éstas son dos cosas que debes evitar hacer frente a una persona que se corta:

  • No le des un ultimátum. Lo mejor que pueden hacer los amigos es estar juntos, aceptándose y apoyándose mutuamente sin juzgarse. Intenta evitar ponerles fechas tope o darles un ultimátum a las personas que se lastiman a sí mismas (por ejemplo, no les digas que dejarás de ser su amigo si no abandonan la conducta de cortarse). Esta estrategia no funciona y sólo lograrás que todos se sientan presionados. En cambio, debes hacer hincapié en que siempre estarás allí para hablar.
  • No reafirmes la conducta sin querer. Cortarse parece encerrar cierta mística para algunas personas. Si estás preocupado por un amigo que se corta, no permitas que crea que su conducta es un signo de fortaleza o simplemente un aspecto de su identidad.

¿Cuál es la importancia de ayudar?

En ocasiones, cortarse deriva en heridas graves o en la muerte, incluso cuando el suicidio no sea el objetivo. Las personas que se lastiman a sí mismas están en riesgo de infectarse, de tener cicatrices, de entrar en estado de shock (por la pérdida de sangre), y hasta es posible que mueran a causa de una herida grave o de cortes que no hayan recibido tratamiento de inmediato.

Además, si no reciben ayuda, es probable que las personas que se cortan sigan sintiéndose socialmente aisladas y deprimidas. Quizá tengan otros problemas (desórdenes de la alimentación, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno bipolar, trastorno de personalidad fronteriza o depresión severa) que requieran atención médica a largo plazo. Si ayudas a un amigo a que encare el problema de cortarse, quizá eso permita que resuelva también otras cuestiones. El primer paso que se da para buscar ayuda suele ser el más difícil.

Cada vez que una persona se lastima a sí misma, debe recibir atención respecto de su estado emocional y sus heridas físicas por parte de un adulto capaz de ayudar, como un padre, un médico o un consejero escolar.

Qué hacer en una emergencia

Si estás con un amigo que tiene una herida grave por haberse cortado, llama al 911 de inmediato y avísale a uno de sus padres, a un profesor o a otro adulto responsable. Lleva a tu amigo al hospital o a una clínica para emergencias. Asegúrate de que el personal de la sala de urgencias sepa cómo se produjo la herida. Quédate con tu amigo. Entre las personas que se cortan hay quienes afirman que no tienen intenciones suicidas. Incluso éstas suelen ser entrevistadas por un profesional de la salud mental cuando se las admite para tratamiento. Pídele a tu amigo que sea sincero y que coopere con el personal de la sala de urgencias.

Suele ser difícil ayudar a un amigo que se corta y es probable que no notes ningún cambio, pero si llegaras a notarlo, no será de la noche a la mañana. Recuerda que algunas personas no están preparadas para afrontar la situación que están atravesando y tú no tienes la culpa. Quizá debas ser paciente y seguir trabajando con tu amigo. Debes prepararte para los buenos y los malos momentos, y saber que tienes lo que hace falta para ser un verdadero amigo. Pero no soportes la carga como si fuera solo tuya ni te sientas responsable por la conducta de tu amigo. En ocasiones, incluso el amigo más auténtico necesita tomarse un descanso ante una situación demasiado compleja. Asegúrate de cuidarte a ti mismo y no permitas que la situación de tu amigo te consuma o te deprima.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de revisión: julio de 2004





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Nota: Toda la información incluida en este material tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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