
(Fainting)
Desiree salió de la bañera de hidromasaje del gimnasio y, cuando se dirigía a las duchas, se sintió muy mareada. Lo siguiente que recuerda es que se despertó en el suelo del vestuario y vio el rostro de su hermana observándola con cara de preocupación. Parecía bastante asustada —¿qué le había ocurrido?
La hermana de Desiree le dijo que probablemente se había desmayado. Aunque Desiree tenía le sensación de haber estado varias horas inconsciente, su hermana le explicó que había estado inconsciente menos de un minuto. Puesto que Desiree se encontraba bien y era la primera vez que se desmayaba, pensó que no necesitaba ir a Urgencias.
Cuando Desiree comentó lo sucedido a la enfermera del instituto al día siguiente, esta última le explicó que probablemente se desmayó porque había pasado demasiado tiempo en la bañera de hidromasaje o la temperatura del agua estaba demasiado alta, lo que afectó a su temperatura corporal.
¿Por qué se desmaya la gente?
Los desmayos son relativamente frecuentes en la gente joven. La buena noticia es que la mayoría de las veces no son un signo de nada grave.

Cuando alguien se desmaya, se suele deber a que cambios en el sistema nervioso y circulatorio provocan un descenso temporal en la cantidad de sangre que llega al cerebro. Cuando no llega suficiente sangre al cerebro, la persona pierde la conciencia y se desploma. Si se la acuesta sobre una superficie horizontal, la cabeza de la persona estará al mismo nivel que el corazón, lo que ayudará a restablecer el riego sanguíneo cerebral. Las personas que sufren desmayos se suele recuperar al cabo de uno o dos minutos.
He aquí alguna de las causas de los desmayos en los adolescentes:
- Desencadenantes físicos. Pasar demasiado calor o estar en un lugar atiborrado de gente y mal ventilado son causas habituales de desmayo en la gente joven. Los jóvenes también se pueden desmayar después de hacer demasiado ejercicio o de entrenar en un ambiente caluroso sin beber suficiente líquido (lo que les provoca deshidratación). Los desmayos también pueden estar provocados por otras causas de deshidratación, así como por el hambre y el agotamiento. A veces, el mero hecho de estar de pie durante mucho tiempo seguido o de levantarse demasiado deprisa cuando se está sentado o estirado puede provocar un desmayo.
- El estrés emocional. Emociones como el miedo, el dolor o la ansiedad pueden repercutir sobre el sistema nervioso de una persona, provocando una bajada de la tensión arterial. Este es el motivo de que algunas personas se desmayen cuando algo, como la visión de la sangre, las asusta u horroriza.
- Hiperventilación. Se dice que una persona hiperventila cuando respira demasiado deprisa, lo que le provoca un descenso del dióxido de carbono (CO2) en sangre. Esto puede hacer que se desmaye. Las personas que están muy estresadas, entran en estado de choque o tienen determinados trastornos de ansiedad se pueden desmayar a consecuencia de la hiperventilación.
- Consumo de drogas o de ciertos medicamentos. Algunas drogas ilegales —como la cocaína o la metanfetamina— pueden provocar desmayos (e incluso ataques de corazón en algunos casos). Su consumo por vía inhalatoria (por la nariz) puede provocar desmayos al alterar la frecuencia cardíaca. Los desmayos también son un efecto secundario de algunos medicamentos.
- Hipoglucemia. Nuestro cerebro depende del aporte constante de azúcar procedente de la sangre para funcionar correctamente y mantenernos despiertos. Las personas que se inyectan insulina o se medican con otros fármacos para la diabetes pueden desarrollar hipoglucemia (baja concentración de azúcar en sangre) y desmayarse si se exceden con la dosis del medicamento o no comen lo suficiente. A las personas que no padecen diabetes pero que pasan hambre (por ejemplo, las que siguen dietas muy estrictas o dietas relámpago) les puede bajar la concentración de azúcar en sangre lo suficiente para desmayarse.
- Anemia. Las personas con anemia tienen menos glóbulos rojos de lo normal, lo que reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y otros tejidos. Las chicas que tienen menstruaciones muy copiosas o las personas que padecen anemia ferropénica por otros motivos (como no ingerir suficiente hierro en la dieta) son más proclives a los desmayos.
- Embarazo. Durante el embarazo, el cuerpo experimenta multitud de cambios, incluyendo cambios en el sistema circulatorio, que pueden provocar desmayos. Además, aumentan las necesidades de líquidos del cuerpo, por lo que una mujer embarazada se puede desmayar si no bebe lo suficiente. Y el útero, al crecer, puede comprimir parcialmente las grandes venas y obstruir el flujo sanguíneo, lo que puede reducir la irrigación sanguínea cerebral.
- Trastornos de la conducta alimentaria. Las personas con anorexia o bulimia se pueden desmayar por diversos motivos, incluyendo la deshidratación, la hipoglucemia y los cambios en la tensión arterial o la circulación sanguínea provocados por la inanición, los vómitos o el exceso de ejercicio.
- Problemas cardíacos. Los problemas cardíacos, como las anomalías en la frecuencia cardíaca, pueden provocar desmayos. Si una persona se desmaya repetidamente, especialmente mientras hace ejercicio o esfuerzo físico, los médicos pueden sospechar alguna anomalía cardíaca y hacerle pruebas para estudiarle la función cardíaca.
Algunos problemas de salud —como las convulsiones y un tipo muy poco frecuente de migraña— pueden hacer que parezca que una persona se está desmayando. Pero estos problemas de salud no deben confundirse con los desmayos y se tratan de otra forma.
¿Se pueden prevenir los desmayos?
Algunas personas se marean inmediatamente antes de desmayarse. También pueden experimentar cambios en la visión (como la “visión túnel”), taquicardia (aceleración de la frecuencia cardíaca), sudoración y náuseas. Algunas personas, cuando están a punto de desmayarse, pueden incluso vomitar.
Si crees que estás a punto de desmayarte, tal vez puedas impedirlo siguiendo estos pasos:
- Si es posible, estírate sobre una superficie horizontal. Esto te puede ayudar a evitar el desmayo porque favorece la irrigación sanguínea cerebral. Cuando te encuentres mejor, asegúrate de levantarte poco a poco —primero siéntate y permanece varios minutos en esa postura y al cabo de un rato ponte de pie.
- Siéntate y baja la cabeza, colocándola entre las piernas. Así también favorecerás la irrigación sanguínea cerebral, aunque no es tan recomendable como estirarse. Cuando te encuentres mejor, siéntate en una postura más erguida y, al cabo de un rato, ponte de pie.
- No te deshidrates. Bebe lo suficiente, sobre todo cuando tu cuerpo pierda mucha agua debido al sudor y/o al calor.
- Mantén la sangre circulando. Si tienes que permanecer de pie o sentado mucho rato seguido, tensa periódicamente los músculos de las piernas o crúzalas para favorecer el flujo sanguíneo a fin de que la sangre te pueda llegar bien al corazón y al cerebro. E intenta evitar los ambientes demasiado calurosos, atiborrados de gente o mal ventilados.
¿Qué se debe hacer ante un desmayo?
Si solamente te has desmayado una vez y la causa del desmayo es evidente (como estar en un lugar muy caluroso y atiborrado de gente), no hay motivo para preocuparse. Pero, si padeces algún trastorno médico o estás tomando algún medicamento de venta con receta médica, es una buena idea que llames al médico. En caso de que te hicieras daño al desmayarte (por ejemplo, si te diste un golpe muy fuerte en la cabeza), también deberías comentárselo a tu médico.
Si tienes dolor en el pecho, palpitaciones (se te acelera el corazón sin motivo aparente), falta de aliento o convulsiones, o te desmayaste mientras hacías ejercicio o esfuerzo físico, díselo al médico —sobre todo si te has desmayado más de una vez. Los desmayos frecuentes pueden ser un signo de un problema de salud, como una afección cardíaca.
¿Qué hacen los médicos?
La mayoría de desmayos de los adolescentes no están relacionados con otros problemas de salud, de modo que probablemente el médico no necesitará hacer nada aparte de examinarte y hacerte unas cuantas preguntas. Si le preocupan tus desmayos, te mandará algunas pruebas aparte de explorarte y hacerte una historia médica. Las pruebas que solicitará dependerán de lo que crea que puede estar provocándote los desmayos, pero las más frecuentes incluyen el electrocardiograma (una prueba para detectar o descartar problemas cardíacos), la determinación de la concentración de azúcar en sangre y a veces un análisis de sangre para asegurarse de que no estás anémico.
Si los resultados de las pruebas sugieren que los desmayos son un síntoma de otro problema, como la anemia, el médico te pondrá un tratamiento para ese problema.
Cómo ayudar a alguien cuando se desmaya
Si estás con alguien que se acaba de desmayar, intenta asegurarte de que esa persona está estirada sobre una superficie horizontal, pero evita moverla si crees que puede haberse lesionado al caerse (mover a una persona lesionada puede agravarle la lesión).
Aflójale cualquier prenda de ropa que le apriete —como cinturones, cuellos de camisa o corbatas— para ayudar a restablecer el flujo sanguíneo. Levantarle los pies y las pantorillas colocándoselos sobre una mochila o una chaqueta también puede ayudar a restablecer el riego sanguíneo cerebral.
Por lo general, cuando una persona se desmaya, se recupera muy pronto. Puesto que es normal encontrase un poco débil después de un desmayo, asegúrate de que la persona permanece estirada durante un buen rato. Levantarse demasiado deprisa puede desencadenar otro desmayo.
Llama al 911 si una persona se desmaya y no recupera la conciencia al cabo de aproximadamente un minuto.
Revisado por: Yamini Durani, MD, and Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: mayo de 2007