Síndrome del intestino irritable
Descripción general
¿Qué es el síndrome del intestino irritable?
El síndrome del intestino irritable es un problema intestinal común que afecta al colon (el intestino grueso). Puede causar retortijones, gases, hinchazón y distensión abdominales, diarrea y estreñimiento. A veces se llama "estómago nervioso" o "colon espástico".
El síndrome del intestino irritable puede ser molesto y embarazoso, pero no causa problemas graves de salud. Los médicos pueden ayudar a los niños a controlar los síntomas del síndrome del intestino irritable con cambios en la dieta y el estilo de vida. A veces, los médicos recetan medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas.
Las cosas más importantes que debe saber
- El síndrome del intestino irritable es una afección digestiva común que afecta al funcionamiento del colon y puede causar molestias abdominales persistentes.
- Los niños con síndrome del intestino irritable pueden presentar dolor abdominal, hinchazón, gases, diarrea, estreñimiento o cambios en los hábitos intestinales.
- El síndrome del intestino irritable se controla con cambios en la dieta, el estilo de vida, el manejo del estrés y, en ocasiones, con medicamentos.
- El síndrome del intestino irritable puede confundirse con otros problemas digestivos o descartarse como "solo un problema estomacal", pero los síntomas son reales y a menudo están relacionados con el estrés, ciertos alimentos o la sensibilidad intestinal.
¿Qué ocurre en el síndrome del intestino irritable?
Normalmente, el colon absorbe el agua y los nutrientes de los alimentos parcialmente digeridos. Los productos de desecho no se absorben, de modo que se desplazan lentamente a lo largo del colon hasta llegar al recto. Y luego abandonan el cuerpo en forma de heces.
Los músculos del colon ayudan al cuerpo a hacer esto. Se contraen y se dilatan mientras desplazan las heces lo largo del intestino grueso. Colaboran con otros músculos, del recto y de la pelvis, para desplazar las heces hacia el exterior a través del ano.
En el síndrome del intestino irritable, los músculos del colon no funcionan al ritmo adecuado para una buena digestión o no se coordinan correctamente con los demás músculos. Los alimentos no digeridos en el colon no pueden moverse con facilidad. Esto puede llevar a retortijones abdominales, hinchazón y distensión abdominales, estreñimiento y diarrea.
Signos y síntomas
¿Cuáles son los signos y síntomas del síndrome del intestino irritable?
El principal síntoma del síndrome del intestino irritable es el dolor o malestar abdominal. Entre otros signos, se incluyen los siguientes:
- cambios en los hábitos intestinales (defecación)
- hinchazón abdominal
- eructos
- flatulencias (ventosidades)
- ardor de estómago
- náuseas (malestar estomacal)
- sentirse lleno enseguida al comer
Pero tener gases o dolor abdominal de tanto en tanto no significa que una persona tenga un síndrome del intestino irritable. Los médicos lo consideran que es síndrome del intestino irritable cuando los síntomas duran al menos tres meses e incluyen al menos dos de estos signos:
- dolor o malestar que mejora después de una evacuación intestinal (BM).
- dolor o molestias digestivas junto con cambios en la frecuencia en que una persona necesita ir de vientre
- dolor o molestias digestivas junto con cambios en el aspecto de las heces (cacas). Algunas personas sufren estreñimiento, y sus heces son duras y difíciles de expulsar. Otras tienen diarrea.
Causas
¿Cuál es la causa del síndrome del intestino irritable?
Se desconoce la causa específica del síndrome del intestino irritable, pero suele ser hereditario.
Algunos alimentos, como la leche, el chocolate, las bebidas con cafeína, los alimentos que producen gases y los alimentos grasos, pueden desencadenar los síntomas del síndrome del intestino irritable. Lo mismo ocurre con las infecciones, la ansiedad y el estrés. Algunos niños con este síndrome son más sensibles al estrés y a los problemas emocionales. Puesto que los nervios del colon están muy relacionados con los del cerebro, cosas como los problemas familiares, una mudanza o los exámenes pueden afectar al funcionamiento del colon.
Los niños con síndrome del intestino irritable pueden ser más sensibles al dolor, la incomodidad y la sensación de plenitud abdominal que otros niños. A veces, no se llega a saber qué es lo que desencadena los síntomas del síndrome del intestino irritable.
Diagnóstico
¿Cómo se diagnostica el síndrome del intestino irritable?
No existe una prueba específica para el síndrome del intestino irritable. Para diagnosticarlo, los médicos hacen preguntas sobre los síntomas, así como una exploración física. El médico también querrá saber si alguna persona de la familia tiene este síndrome u otros problemas gastrointestinales.
Hablar sobre cosas como los gases y la diarrea puede avergonzar a algunos niños. Tranquilice a su hijo explicándole que el médico trata este tipo de problemas todos los días y que necesita esa información para ayudarlo a sentirse mejor.
Tal vez el médico le sugiera que ayude a su hijo a llevar un diario de alimentación para saber si hay ciertos alimentos que le desencadenan los síntomas del síndrome del intestino irritable. Tal vez tu médico también te pregunte por el estrés a que te sometes, tanto en casa como en la escuela.
En la mayoría de los casos, los médicos no necesitan hacer pruebas para diagnosticar el síndrome del intestino irritable. A veces, solicitan análisis de sangre, análisis de heces, radiografías u otras pruebas para asegurarse de que los síntomas no se deban a otro problema médico.
Tratamiento y cuidado
¿Cómo se trata el síndrome del intestino irritable?
El síndrome del intestino irritable no tiene cura. Pero hay muchas cosas que pueden ayudar a reducir sus síntomas, como las siguientes:
- Cambios en la alimentación. Algunos niños con el síndrome del intestino irritable comprueban que comer con cuidado los ayuda a reducir o a eliminar los síntomas de este síndrome. Es posible que su hijo deba evitar la leche y los productos lácteos, la cafeína, los alimentos grasos, los alimentos picantes, el gluten, las bebidas azucaradas u otros alimentos que parezcan provocarle problemas. Comer poco, pero a menudo también puede ayudar.
- Cambios en el estilo de vida. Si el síndrome del intestino irritable de su hijo parece estar relacionado con el estrés, hable con él sobre qué hacer para gestionar mejor las presiones que tiene en la escuela o con la familia.
- Ejercicio físico regular. El ejercicio puede ayudar a la digestión. También es una excelente manera de aliviar tensiones.
- Medicamentos. A veces, los médicos recetan medicamentos para tratar la diarrea, el estreñimiento o los retortijones. Los antidepresivos pueden ayudar a algunas personas a controlar el dolor, aparte de la depresión. Hable con el médico antes de darle a su hijo un medicamento de venta sin receta médica para la diarrea, el estreñimiento, los retortijones u otros problemas digestivos.
- Terapia y estrategias de afrontamiento. Si su hijo parece muy ansioso o deprimido, su médico podría recomendarle que consulte con un psicólogo o terapeuta. La terapia, la hipnosis, los ejercicios de respiración u otras técnicas de relajación pueden ayudar a algunas personas a controlar el síndrome del intestino irritable.
El síndrome del intestino irritable puede afectar la calidad de vida de su hijo. Hable con el médico sobre maneras de controlar los síntomas de este síndrome a fin de ayudar a su hijo a llevar una vida activa y a tener un estilo de vida saludable.
MÁS SOBRE ESTE TEMA
- Estrés infantil: Cómo pueden ayudar los padres
- Enfermedad celíaca
- Enfermedad inflamatoria intestinal
- Alergia a la leche en bebés
- Cafeína
- Estreñimiento
- Diarrea
Nota: Toda la información es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.
© 1995- The Nemours Foundation. KidsHealth® es una marca comercial registrada de The Nemours Foundation. Todos los derechos reservados.
Imágenes obtenidas de The Nemours Foundation y Getty Images.
