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Diabetes tipo 1: ¿Cómo se trata?

Revisado por: Shara R. Bialo, MD

Tus profesores siguen una planificación de los temas que describe en líneas generales lo que vas a estudiar cada día. Es posible que tus padres dispongan de un plan financiero para ayudarte a afrontar los gastos de la universidad. Y tus planes sociales para el fin de semana determinan si vas a ir al cine, a un concierto o a jugar al baloncesto en el gimnasio.

Las personas con una diabetes tipo 1 necesitan seguir un tipo de plan diferente. Un plan de tratamiento, también conocido como plan de control de la diabetes, ayuda a la gente a controlar su diabetes y a mantenerse sana y activa. Cada persona tiene un plan de tratamiento diferente, basado en las necesidades relacionadas con la salud de esa persona y en las recomendaciones del equipo médico que la trata. 

El tratamiento de la diabetes: aspectos fundamentales

Lo primero que hay que entender sobre el tratamiento de la diabetes es cuál es tu concentración de glucosa en sangre, que es la cantidad de glucosa que contiene tu sangre. La glucosa es un azúcar que procede de los alimentos que comemos y que también se forma y se almacena dentro del cuerpo. Es la principal fuente de energía de las células de nuestro cuerpo, y llega a ellas a través del torrente sanguíneo. La glucosa entra en las células con la ayuda de una hormona llamada insulina.

¿Entonces, cómo se relacionan las concentraciones de glucosa en sangre con la diabetes tipo 1? Las personas con una diabetes tipo 1 han dejado de fabricar insulina. Esto significa que la glucosa permanece en el torrente sanguíneo y no puede entrar en las células, lo que hace que suba demasiado la concentración de glucosa en sangre.

Una concentración alta de azúcar en sangre puede hacer que una persona con diabetes tipo 1 se encuentre mal. Por lo tanto, su plan de tratamiento implicará mantener sus concentraciones de azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables, al tiempo que nos aseguramos de que la persona crece y se desarrolla con normalidad. Para conseguirlo, las personas con una diabetes tipo 1 necesitan:

  • inyectarse insulina según las indicaciones de sus médicos
  • llevar una dieta saludable y equilibrada, prestando una atención especial a la cantidad de hidratos de carbono que comen
  • medirse la concentración de azúcar en sangre siguiendo las indicaciones de sus médicos
  • hacer actividad física con regularidad

Seguir este plan de tratamiento puede ayudar a que una persona se mantenga sana, pero no se trata de una forma de curar la diabetes. Hasta el momento, no existe una cura para la diabetes. Por lo tanto, las personas con una diabetes tipo 1 necesitan tratarse durante toda la vida. Lo bueno es que seguir el plan de tratamiento al pie de la letra puede ayudar a que las personas con una diabetes tipo 1 se encuentres bien, estén sanas y no tengan problemas de salud relacionados con la diabetes más adelante.

Inyéctate la insulina según las indicaciones de tu médico

Las personas con una diabetes tipo 1 se deben inyectar insulina como parte de su tratamiento. Debido a que su cuerpo ha perdido la capacidad de fabricar insulina, necesitan recibir la cantidad adecuada de insulina para mantener sus concentraciones de azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables.

Por ahora, la única forma de introducir insulina en el cuerpo es mediante inyecciones, sea a través de una aguja o usando una bomba de insulina. Si una persona intentara tomar la insulina en forma de pastilla, los ácidos y jugos digestivos presentes en el estómago harían que se descompusiera el medicamento, y no podría actuar.

Existen varios tipos distintos de insulina, destinados a propósitos diferentes. Los tipos de insulina que uses y la cantidad de inyecciones que te pongas cada día dependerán de lo que sea mejor para ti teniendo en cuenta tus horarios.

A medida que crezcas y cambies, la cantidad de insulina que necesitarás también podrá cambiar. Hoy en día, ponerse inyecciones de insulina es prácticamente indoloro, gracias a la existencia de agujas muy finas y pequeñas. Las bombas de insulina (que administran insulina a través de un tubito colocado debajo de la piel) reducen la cantidad de inyecciones que son necesarias.

El equipo que lleva tu diabetes te enseñará cómo y cuándo debes inyectarte insulina.

Lleva una dieta saludable y equilibrada

Las personas con una diabetes tipo 1 tienen que prestar un poco más de atención a las comidas y tentempiés que las personas que no tienen esta enfermedad. Necesitan seguir una dieta equilibrada y saludable, así como prestar más atención a lo que comen y a cuándo comen.

También deben mantener un equilibrio entre lo que comen, la cantidad de insulina que se inyectan y su nivel de actividad física. Esto se debe a que comer algunos alimentos hace que la concentración de azúcar en sangre suba más que comer otros, mientras que la insulina y el ejercicio físico hacen que el azúcar baje. El aumento de la concentración de azúcar en sangre después de comer depende del tipo de nutrientes que contenga el alimento.

Los tres tipos principales de nutrientes que se encuentran en los alimentos son los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, que proporcionan energía en forma de calorías. Los alimentos que contienen hidratos de carbono son los que más hacen aumentar la concentración de azúcar en sangre. Los alimentos que contienen mayoritariamente proteínas y/o grasas no afectan tanto la concentración de azúcar en sangre. Nuestro cuerpo necesita los tres tipos de nutrientes, en distintas cantidades, para funcionar con normalidad.

Como parte de tu tratamiento de la diabetes, tú y el equipo que te trata diseñarán un plan de alimentación que incluirá alimentos con todos los nutrientes esenciales. Los planes de alimentación tienden a incluir el desayuno, el almuerzo y la cena, aparte de los tentempiés o refrigerios entre comidas.

El plan de alimentación no te indicará exactamente qué alimentos comer, pero te orientará en la elección de opciones dentro de los principales grupos de alimentos, para ayudarte a llevar una dieta nutritiva y equilibrada. Cada comida y cada tentempié de tu plan de alimentación contienen cierta cantidad de hidratos de carbono y funcionan teniendo en cuenta la cantidad y el tipo de insulina que te inyectas.

Tu plan de alimentación está diseñado exclusivamente para ti, y se basa en tu edad, tu nivel de actividad física, tus horarios y lo que te gusta o te disgusta comer. Deberá ser lo bastante flexible como para que sepas controlar tu diabetes en situaciones especiales, como las fiestas o durante las vacaciones. Si sigues tu plan de alimentación, te resultará más fácil mantener tus concentraciones de azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables.

Aparte de orientarte sobre qué comer, tu plan de alimentación te recomendará que limites aquellos alimentos que contengan muchas grasas o calorías y que no contengan vitaminas ni minerales. Cualquier persona que lleve una dieta saludable debe limitar estos alimentos, porque consumirlos en exceso puede llevar al sobrepeso o provocar otros problemas de salud a largo plazo, como las enfermedades cardíacas.

Mídete la concentración de azúcar en sangre

Medirte la concentración de azúcar en sangre también forma parte de tu plan de tratamiento. Te permite saber cómo están funcionando los demás componentes de tu tratamiento, como las inyecciones de insulina y tu plan de alimentación.

Si mantienes las concentraciones de azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables, te encontrarás mejor y reducirás el riesgo de desarrollar problemas de salud relacionados con la diabetes más adelante. Ir midiéndote las concentraciones de azúcar en sangre es la única forma de saber si estás controlando bien tu diabetes.

El equipo médico que trata tu diabetes es posible que te recomiende usar un monitor continuo de glucosa (MCG). Este monitor es un dispositivo que se lleva encima y que mide las concentraciones de azúcar en sangre cada pocos minutos a lo largo todo el día. Las mide a través de un sensor parecido a un hilo que se introduce debajo de la piel de una forma segura para que no se mueva de su sitio. Los sensores se pueden utilizar a lo largo de aproximadamente una semana antes de que deban ser sustituidos por otros nuevos, y son lo bastante precisos como para sustituir a las mediciones que supondrían tener que pincharse frecuentemente el dedo. La mayor frecuencia de las lecturas del MCG los pueden ayudar, a ti y al equipo que lleva tu diabetes, a mejorar la detección de posibles problemas y a adaptar tus dosis de insulina y tu plan de control de la diabetes a fin de mejorar el control del azúcar en sangre.

Un glucómetro o un medidor continuo de glucosa en sangre te muestra cuál es tu nivel de azúcar en sangre justo en el momento en que te haces la medición. Tu médico también te puede mandar otro análisis que miden el azúcar en sangre para que sepas cómo han estado esas concentraciones durante los tres meses inmediatamente anteriores al análisis.

Haz ejercicio físico con regularidad

El ejercicio físico también es un componente importante del tratamiento de la diabetes. La actividad física regular ayuda a mantener las concentraciones de azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables. Además, puede reducir el riesgo de tener otros problemas de salud que las personas con diabetes son más propensas a desarrollar, como las enfermedades cardíacas.

La mayoría de los tipos de ejercicio son excelentes para las personas con una diabetes tipo 1, desde pasear al perro o montar en bicicleta hasta practicar deportes de equipo. Trata de hacer ejercicio cada día para sacar el máximo partido.

Puedes hablar con el equipo médico que lleva tu diabetes sobre cómo planificar tu ejercicio físico, junto con tu alimentación y tus inyecciones de insulina. Ellos te darán recomendaciones específicas para ayudarte a prepararte para el ejercicio físico o el deporte, y te darán instrucciones por escrito por si surgiera algún problema relacionado con tu diabetes mientras haces ejercicio físico, como una hipoglucemia (baja concentración de azúcar en sangre) o una hiperglucemia (alta concentración de azúcar en sangre).

A modo de conclusión

En algunas ocasiones, tratar y controlar la diabetes puede parecer una tarea ardua y complicada. Pero tu equipo de atención de la diabetes está ahí para ayudarte. Para que puedas consultar tu plan de control de la diabetes siempre que lo necesites, este debe ser fácil de entender, detallado y estar por escrito.

Es posible que oigas hablar sobre tratamientos de la diabetes alternativos, como remedios a base de plantas medicinales o suplementos de vitaminas o minerales. Estos tipos de tratamientos pueden ser arriesgados, sobre todo cuando la gente deja de seguir el plan de tratamiento indicado por su médico. Por lo tanto, infórmate bien consultado siempre al equipo médico que trata tu diabetes.

Revisado por: Shara R. Bialo, MD
Fecha de revisión: agosto de 2018