Complicaciones a largo plazo de la diabetes
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Complicaciones a largo plazo de la diabetes

Revisado por: Steven Dowshen, MD

Muchas de las complicaciones de la diabetes no aparecen hasta después de muchos años (incluso décadas) de tener la enfermedad. Suelen desarrollarse de forma gradual y silenciosa con el transcurso del tiempo; por eso, aunque las personas con diabetes no presenten síntomas de complicaciones, pueden desarrollarlas en algún momento.

Hablar o pensar en las complicaciones a largo plazo puede ser atemorizante. Y puede resultar complicado para cualquier persona hacer cambios en la forma de vida actual para reducir el riesgo de problemas de salud que tal vez no aparezcan hasta dentro de décadas. Pero es importante comenzar hoy. Controlar tu diabetes comiendo de manera adecuada, hacer ejercicio físico regularmente y tomar los medicamentos tal como te lo indique el equipo médico que lleva tu diabetes es la mejor forma de reducir el riesgo de desarrollar complicaciones.

¿Por qué son importantes los niveles de azúcar en sangre?

Tal vez te hayas preguntado por qué los médicos hablan tanto sobre mantener los niveles de azúcar dentro de un nivel saludable. He aquí el porqué: Los problemas o complicaciones de la diabetes a largo plazo con frecuencia se relacionan con los niveles elevados de azúcar en sangre durante un período de tiempo prolongado. Estas complicaciones pueden afectar diferentes partes del cuerpo.

Pero el control del azúcar en sangre no es lo único que determina los riesgos de una persona de tener complicaciones por la diabetes. Hay otros factores, como los genes, que también pueden desempeñar un papel.

¿Dónde puede provocar complicaciones la diabetes?

Las partes de nuestro cuerpo que pueden verse más afectadas por las complicaciones de la diabetes son las siguientes:

  • los ojos
  • los riñones
  • los nervios
  • el corazón y los vasos sanguíneos
  • las encías
  • los pies

¿Qué problemas oculares puede provocar la diabetes?

Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de tener problemas oculares, como los siguientes:

  • Cataratas: Una catarata es el engrosamiento y la opacidad del cristalino. El cristalino es la parte del ojo que nos ayuda a enfocar cuando miramos. Las cataratas pueden nublar la vista de una persona y hacer que le resulte difícil ver de noche.

    Los médicos creen que las personas con diabetes tienen más probabilidades de desarrollar cataratas si tienen niveles elevados de azúcar en sangre durante un período de tiempo prolongado. Si las cataratas impiden ver bien, es posible recurrir a una cirugía para eliminarlas.
  • Retinopatía: Otro problema ocular, llamado retinopatía de la diabetes, provoca cambios en la retina, que es la capa sensible a la luz ubicada en la parte posterior del ojo. Estos cambios ocurren debido al daño o los problemas de crecimiento de los pequeños vasos sanguíneos de la retina.

    En general, los cambios en los vasos sanguíneos de la retina no aparecen antes de que una persona llegue a la pubertad y haya tenido diabetes durante varios años. La retinopatía tiene más probabilidades de convertirse en un problema para las personas diabéticas si tienen niveles elevados de azúcar durante un período de tiempo prolongado, si han tenido presión arterial elevada o si fuman o mascan tabaco.

    Uno de los motivos por los cuales es necesario que los adolescentes con diabetes se hagan controles anuales de la vista es que las personas que padecen retinopatía no siempre tienen problemas para ver al principio de la enfermedad. Pero si la afección empeora, pueden quedarse ciegas. Si una persona desarrolla problemas en la retina, deberá visitar al oftalmólogo con mayor frecuencia.

    Las personas con diabetes tal vez puedan revertir o hacer más lento el daño provocado por la retinopatía mejorando el control del azúcar en sangre. Si la retinopatía avanza más, es posible que sea necesario recurrir a un tratamiento con láser para ayudar a prevenir la pérdida de la vista.
  • Glaucoma: Las personas con diabetes también tienen mayores probabilidades de padecer glaucoma. En esta enfermedad, se acumula presión dentro del ojo, lo cual puede reducir el flujo de sangre hacia la retina y el nervio óptico, y provocarles daños. Al principio, es posible que una persona no tenga problemas para ver. Pero sin tratamiento, el glaucoma puede provocar la pérdida de la vista. El riesgo se incrementa a medida que la persona envejece y ha pasado más tiempo con diabetes. Las personas con glaucoma toman medicamentos para bajar la presión dentro del ojo y, a veces, necesitan una cirugía.

El médico probablemente te controlará los ojos durante los exámenes de rutina para ver si hay signos de estos problemas. Es posible que te recomiende que veas a un oftalmólogo, un médico que se especializa en tratar enfermedades de los ojos, o a un optometrista, una persona que te revisa los ojos y comprueba tu vista.

Mantener bajo control los niveles de presión arterial y de azúcar en sangre, así como evitar el tabaco, también pueden ser medidas útiles para evitar los problemas de la vista relacionados con la diabetes.

¿Qué problemas renales puede provocar la diabetes?

Cuando el azúcar en sangre es elevada, puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones y provocar enfermedad renal. Esta enfermedad a veces recibe el nombre de nefropatía diabética.

La enfermedad renal es más frecuente en personas que no controlaron sus niveles de azúcar en sangre durante un largo período de tiempo. Además, la enfermedad renal puede empeorar si una persona tiene presión arterial elevada o consume tabaco.

En las etapas iniciales, la enfermedad renal no causa ningún síntoma. Sin embargo, con el paso del tiempo, puede provocar insuficiencia renal, lo cual significa que los riñones dejan de trabajar. Por lo tanto, la enfermedad renal es un problema de salud grave.

Si una persona ya atravesó la pubertad y ha tenido diabetes durante varios años, es probable que los médicos le hagan análisis todos los años para descartar la enfermedad renal. Los médicos pueden hacer un análisis de orina para medir la cantidad de una proteína denominada albúmina presente en la orina (pis).

Si la proteína en la orina supera un determinado nivel o si hay otros síntomas de enfermedad renal, es posible que los médicos tomen un trozo del riñón (biopsia) y lo observen en un microscopio para asegurarse si una persona tiene enfermedad renal.

A veces, si los médicos detectan la enfermedad renal a tiempo, se pueden revertir los daños con el tratamiento adecuado. Los médicos pueden indicarle a una persona con nefropatía diabética que coma menos proteínas y también pueden recetarle medicamentos.

Si la enfermedad renal empeora, una persona puede desarrollar insuficiencia renal, lo cual requiere diálisis (uso regular de una máquina para purificar la sangre tal como los riñones lo harían normalmente) o un trasplante de riñón. La buena noticia es que, en la actualidad, hay menos probabilidades de que la enfermedad renal termine con una insuficiencia renal gracias a la detección temprana y a que existen mejores tratamientos que en el pasado.

La mejor manera de ayudar a prevenir la enfermedad de los riñones debido a la diabetes es mantener los niveles de azúcar en sangre bajo control siguiendo tu plan de tratamiento de la diabetes. También es importante que te controles regularmente la presión arterial y que te hagas análisis de albúmina en sangre (el equipo médico que lleva tu diabetes te dirá cuándo debes hacerte estos análisis).

Además, mantente alejado del tabaco, que puede incrementar el riesgo de problemas renales, otras complicaciones de la diabetes y otros problemas de salud.

¿Qué daños puede provocar la diabetes en los nervios?

Las personas que han tenido diabetes durante mucho tiempo podrían desarrollar un tipo de daño en los nervios denominado neuropatía diabética.

La neuropatía diabética puede afectar los nervios en muchas partes diferentes del cuerpo. Los síntomas iniciales más habituales son adormecimiento, hormigueo o dolor agudo en los pies o la parte baja de las piernas.

Si no se trata, el daño de los nervios puede provocar una serie de problemas. Por ejemplo, debido al adormecimiento, las personas con daños en los nervios tal vez no noten que tienen una herida y esta podría infectarse gravemente antes de que la descubran.

Como el daño en los nervios puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, los problemas pueden aparecer en prácticamente todos los sistemas de órganos, incluido el sistema digestivo, el urinario, los ojos y el corazón.

Los médicos suelen diagnosticar el daño en los nervios haciendo un examen físico. Es posible que se realice una biopsia del tejido nervioso u otros análisis especiales. Quizás, el médico recomiende que el paciente vea a un especialista en nervios (neurólogo).

Los médicos creen que el daño en los nervios está ligado a los niveles de azúcar en sangre elevados a lo largo del tiempo. Por lo tanto, controlar los niveles de azúcar en sangre siguiendo el plan de tratamiento para la diabetes puede ayudar a reducir los riesgos que tiene una persona de desarrollar esta complicación.

¿Qué problemas puede causar la diabetes en los pies?

Las personas que han tenido diabetes durante muchos años pueden desarrollar problemas en los pies debido al flujo sanguíneo inadecuado en los pies y al daño de los nervios.

A partir de la pubertad, los médicos te revisarán los pies para ver si hay señales de problemas. Debes informar al médico de cualquier problema que tengas en los pies, como uñas encarnadas, callos y piel seca. Aun cuando simplemente tengas los pies irritados por el calzado que usaste o porque tuviste una pequeña lesión al practicar deportes, es importante que se lo digas al médico.

Para prevenir los problemas en los pies, usa calzado cómodo que te calce bien y mantén las uñas de los pies cortadas con la forma de los dedos. El ejercicio físico, que aumenta el flujo de sangre hacia los pies, también puede ayudar a mantener la salud de los pies.

Fumar puede aumentar el riesgo de problemas en los pies o empeorarlos.

¿Qué problemas puede provocar la diabetes en el corazón y los vasos sanguíneos?

Las personas con diabetes tienen mayor riesgo de tener algunos problemas con el corazón y los vasos sanguíneos. (Estos problemas reciben el nombre de enfermedades cardiovasculares). Entre ellas, se incluyen las siguientes:

  • infarto de corazón (provocado por la obstrucción de los vasos sanguíneos que suministran sangre al corazón)
  • accidente cerebro-vascular (provocado por la obstrucción de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro)
  • obstrucción de los vasos sanguíneos de las piernas y los pies, que puede provocar úlceras, infecciones e incluso la pérdida de un dedo de los pies, del pie o de la parte inferior de la pierna

Probablemente, el modo de controlar el azúcar en sangre también desempeña un papel en los problemas del corazón y los vasos sanguíneos. Y si una persona fuma, es obesa, tiene niveles anormales de lípidos (triglicéridos o colesterol) en la sangre, tiene hipertensión o antecedentes familiares de infartos de corazón o accidentes cerebro-vasculares antes de los 50 años, tendrá más riesgos de desarrollar estos problemas.

Algo que puedes hacer para reducir tu riesgo de enfermedades cardiovasculares es tener un peso saludable. Si tienes sobrepeso, el médico puede sugerirte maneras de ayudarte a bajar de peso y mantenerlo. El médico también puede controlar tus niveles de lípidos (triglicéridos y colesterol) en la sangre, y tu presión arterial regularmente para asegurarse de que se encuentren dentro de los niveles saludables.

Si sigues tu plan de alimentación para la diabetes, haces ejercicio físico de manera regular y tomas los medicamentos para la diabetes tal como te los recetaron, también puedes ayudar a prevenir o retrasar el desarrollo de problemas cardíacos y de los vasos sanguíneos. Además, fumar incrementa el riesgo de tener problemas con el corazón y los vasos sanguíneos, así como otras complicaciones de la diabetes.

¿De qué manera la diabetes puede provocar una enfermedad de las encías?

Las personas con diabetes tienen más probabilidades que otras de desarrollar enfermedades de las encías (también denominadas enfermedades periodontales) porque pueden tener lo siguiente:

  • más placa y menos saliva (el exceso de placa en los dientes y la falta de saliva pueden favorecer la formación de caries)
  • niveles más elevados de azúcar en sangre (la presencia de más azúcar en la boca también puede producir caries)
  • cierta pérdida de colágeno, una proteína presente en el tejido de las encías
  • mala circulación sanguínea en las encías

Todos estos factores pueden favorecer la enfermedad de las encías. Los signos y síntomas de enfermedad de las encías incluyen sangrado, sensibilidad y dolor en las encías. Las encías también pueden retraerse (dejan de cubrir las superficies de las raíces de los dientes) o estar decoloradas. Los dentistas pueden diagnosticar la enfermedad de las encías durante los controles habituales.

Afortunadamente, es posible prevenir la enfermedad de las encías controlando los niveles de azúcar en sangre, con un buen cuidado de los dientes con cepillado y uso de hilo dental diario, así como controles regulares con el dentista.

Mantenerse sano a largo plazo

Algunas complicaciones de la diabetes aparecen años, o incluso décadas, después de tener la enfermedad. A veces, las personas ni siquiera detectan síntomas. Por eso es tan importante respetar el plan de control de la diabetes y asumir un rol activo en tu salud recurriendo a controles médicos regulares con el equipo que lleva tu diabetes. Ellos pueden detectar muchos problemas de la diabetes apenas comienzan y ayudarte a recibir el tratamiento que necesitas.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: febrero de 2018