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Tratamiento de la diabetes tipo 1

Revisado por: Shara R. Bialo, MD

Si a su hijo, en edad infantil o adolescente, le han diagnosticado una diabetes tipo 1, el siguiente paso consistirá en ayudarlo a mantenerse sano y activo.

Los planes de tratamiento de la diabetes tipo 1 se basan en las necesidades específicas de cada niño y en las recomendaciones de su equipo de atención de la diabetes. Los enfoques del tratamiento pueden diferir entre sí en el tipo de insulina que se usa y en los horarios en que se administra este medicamento cada día. Se deben tener en cuenta las ventajas y las desventajas de cada plan en concreto para cada niño.

El tratamiento de la diabetes tipo 1: aspectos fundamentales

La concentración de glucosa en sangre es la cantidad de glucosa que contiene la sangre. La glucosa es la principal fuente de energía de las células del cuerpo y llega a ellas a través del torrente sanguíneo. Hay una hormona, llamada insulina, que permite que la glucosa entre en las células. En la diabetes tipo 1, el cuerpo ha dejado de fabricar insulina, de modo que la glucosa no puede entrar en las células del cuerpo. Esto hace que aumente la concentración de glucosa en sangre.

Las metas del tratamiento en los niños con diabetes consisten en controlar esta afección de tal forma que:

  • les ayude a tener un crecimiento y un desarrollo físico y emocional normales
  • prevenga posibles problemas de salud a corto y a largo plazo

Para lograrlo, los padres y los niños deben tener como objetivo mantener las concentraciones de azúcar en sangre lo más cerca posible de los márgenes deseables.

Por lo general, los niños con diabetes tipo 1 necesitan:

  • inyectarse insulina según las indicaciones de sus médicos
  • llevar una dieta saludable y equilibrada, prestando una atención especial a la cantidad de hidratos de carbono que ingieren
  • medirse la concentración de azúcar en sangre siguiendo las indicaciones de sus médicos
  • hacer actividad física con regularidad

Seguir el plan de tratamiento permite que los niños se mantengan sanos, pero tratar la diabetes no es lo mismo que curarla. Hasta ahora, no hay cura para esta enfermedad; por lo tanto, los niños con una diabetes tipo 1 necesitarán tratarse durante el resto de la vida. Pero, con el cuidado adecuado, deberían verse y sentirse sanos, así como llevar una vida larga y productiva, al igual que los demás niños.

Administrar la insulina según las indicaciones del médico

Los niños y los adolescentes con una diabetes tipo 1 se deben inyectar insulina como parte de su plan de tratamiento. La insulina es el único medicamento que puede mantener la concentración de azúcar en sangre dentro de unos márgenes saludables.

Inyectarse insulina siguiendo las indicaciones del médico les permite usar la glucosa que contiene la sangre como fuente de energía. Cuando la glucosa entra en las células y se utiliza correctamente, la concentración del azúcar en sangre se mantiene dentro de unos márgenes saludables.

Los ácidos y los jugos digestivos del estómago y de los intestinos pueden descomponer y destruir la insulina cuando se traga; por eso, esta hormona no se puede tomar en forma de pastilla. La única forma de introducir la insulina en el cuerpo es mediante inyecciones, sea a través de una aguja o usando una bomba de insulina. A no ser que estén usando una bomba de insulina, la mayoría de los niños necesitan dos o más inyecciones diarias de insulina para mantener las concentraciones de azúcar en sangre bajo control. Por lo general, se necesitan dos tipos diferentes de insulina para controlar las necesidades de azúcar en sangre tanto después de comer como entre comidas.

No hay una forma universal de administrar insulina que sea válida para todos los casos: los tipos de insulina utilizados y la cantidad de inyecciones diarias que necesita cada niño dependerán de su plan de control de la diabetes. Las dosis de insulina se deben adaptar a fin de controlar el aumento del azúcar en sangre que ocurre después de las comidas y de proporcionar la cantidad de insulina que necesita el cuerpo entre comidas y por la noche.

Seguir un horario de comidas regular suele hacer que esto sea más fácil. Aunque seguir un horario regular para comer puede funcionar bien con niños pequeños, es posible que sea todo un reto con niños mayores y adolescentes, cuyos horarios escolares, de actividades sociales y de sueño suelen varían. El equipo de atención de la diabetes lo puede ayudar a resolver los problemas que su hijo pueda tener para organizarse las comidas y las inyecciones de insulina.

En la actualidad, ponerse inyecciones de insulina es prácticamente indoloro, gracias a la existencia de agujas muy pequeñas. Las bombas de insulina (que administran insulina a través de un tubito colocado debajo de la piel) reducen la cantidad de inyecciones que son necesarias.

La insulina se suele inyectar en la capa de grasa que hay debajo de la piel del abdomen, las caderas, los glúteos, los brazos o los muslos. El equipo de atención de la diabetes de su hijo le enseñará cuándo y cómo inyectar la insulina, así como cuáles son los mejores lugares donde inyectarla, basándose en el peso, la edad y los patrones de actividad de su hijo.

Comer de forma saludable y seguir un plan de alimentación

Seguir una dieta equilibrada y un plan de alimentación son dos componentes fundamentales del tratamiento de la diabetes tipo 1. A los niños con diabetes les interesa seguir el mismo tipo de dieta que aquellos que no tienen esta enfermedad: una dieta que incluya una amplia variedad de alimentos saludables que ayudan al cuerpo a crecer y a funcionar adecuadamente.

Los niños con diabetes también tienen que equilibrar el tipo de comida y el horario de las comidas con la cantidad de insulina que se inyectan y su nivel de actividad física. Esto se debe a que comer ciertos alimentos hará que la concentración de azúcar en sangre aumente en mayor medida que comer otros alimentos, mientras que la insulina y el ejercicio físico harán que baje.

La medida en que aumente la concentración de azúcar en sangre después de comer dependerá del tipo de nutrientes que contenga el alimento. Los tres tipos principales de nutrientes que contienen los alimentos son: los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, que proporcionan energía en forma de calorías. Los alimentos que contienen hidratos de carbono son los que más hacen aumentar la concentración de azúcar en sangre. Los alimentos que contienen mayoritariamente proteínas y/o grasas no afectan tanto la concentración de azúcar en sangre.

Los planes de alimentación suelen incluir el desayuno, el almuerzo y la cena, aparte de los tentempiés o refrigerios entre comidas. El plan no limitará a su hijo a comer alimentos específicos, pero le guiará a la hora de elegir dentro de cada grupo básico de alimentos para conseguir un equilibrio saludable. Los planes de alimentación se basan en la edad del niño, su nivel de actividad física, sus horarios, los alimentos que le gustan y los que le disgustan, y deben ser lo bastante flexibles como para acomodar situaciones especiales, como las fiestas y las vacaciones.

Conocer la cantidad de hidratos de carbono que contiene una comida o un tentempié lo ayudará a saber la cantidad de insulina que debe administrar a su hijo. Si no se consigue equilibrar los hidratos de carbono con la cantidad de insulina, la concentración de azúcar en sangre puede ser muy alta o muy baja.

El plan de alimentación también puede recomendar limitar el consumo excesivo de grasas y de calorías "vacías" (alimentos que contienen muchas calorías pero muy pocos nutrientes). Todo el mundo debería limitar el consumo de estos alimentos, porque su consumo excesivo puede llevar a un aumento de peso y a problemas de salud a largo plazo, como las enfermedades cardíacas, un tipo de enfermedades que las personas con diabetes ya corren un mayor riesgo de padecer.

Controlar la concentración de azúcar en sangre

El tratamiento de la diabetes tipo 1 también implica medir la concentración de azúcar en sangre con regularidad y responder a sus resultados. El control de la concentración de azúcar en sangre ayuda a los niños con diabetes a encontrarse mejor, a crecer y a desarrollarse con normalidad y a reducir el riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la diabetes más adelante.

El plan de tratamiento de la diabetes indica cuántas veces al día se debe medir la concentración de azúcar en sangre, siendo esta la única forma de supervisar la eficacia del plan de administración de insulina de su hijo.

El equipo de atención de la diabetes también les indicará cuáles son los márgenes saludables de la concentración del azúcar en sangre para su hijo. Por lo general, los niños con una diabetes tipo 1 se deben medir la concentración de azúcar en sangre con un medidor de glucosa en sangre o glucómetro, por lo menos cuatro veces al día. Dependiendo del plan de control de la diabetes de su hijo y de los problemas que puedan surgir, es posible que la concentración de azúcar en sangre de su hijo se tenga que medir más a menudo.

Es posible que el equipo de atención de la diabetes le recomiende a su hijo el uso de un monitor continuo de glucosa (MCG). Un MCG es un aparato portátil que mide la concentración de glucosa en sangre cada pocos minutos a lo largo de todo el día. Se mide mediante un sensor parecido a un hilo que se introduce debajo de la piel de una forma segura para que no se mueva de su sitio. Los sensores se pueden utilizar a lo largo de una semana antes de que deban ser sustituidos por otros nuevos, y son lo bastante precisos como para sustituir las frecuentes pruebas que implican pincharse el dedo. La mayor frecuencia de las lecturas del MCG los pueden ayudar, a usted y al equipo de atención de la diabetes, a mejorar en la detección de posibles problemas y a adaptar el plan de control de la diabetes de su hijo para mejorar el control del azúcar en sangre.

Un medidor de glucosa en sangre o un MCG mide la concentración de azúcar en sangre en el momento en que se hace la prueba. Hay otra prueba, la de la hemoglobina glicosilada (hemoglobina A1c o HbA1c), que muestra el promedio de las concentraciones de azúcar en sangre que se han tenido durante los últimos tres meses.

Hacer ejercicio físico con regularidad

El ejercicio físico es bueno para todo el mundo, adultos y niños, con y sin diabetes. Hacer ejercicio físico de forma regular también es una parte importante del tratamiento de la diabetes. Ayuda a controlar la concentración de azúcar en sangre y puede reducir el riesgo de sufrir otras enfermedades crónicas, como las enfermedades cardíacas.

Aparte de ayudar a mantener la concentración de azúcar en sangre bajo control, el ejercicio físico puede ayudar a los niños con diabetes a:

  • mantener un peso saludable
  • mantener el colesterol y la tensión arterial bajo control
  • conseguir un corazón, unos pulmones y unos vasos sanguíneos en buen estado, y mantenerlos así
  • sentir que pueden hacer cosas que pueden hacer los niños que no tienen diabetes

Tal vez animar a los niños con diabetes a hacer ejercicio inquiete a sus padres, pero lo cierto es que el ejercicio hace que la insulina funcione mejor. Es posible que se deban hacer cambios en las comidas y en la cantidad de insulina que se debe inyectar, pero los niños pueden y deben hacer ejercicio.

Cualquier tipo de ejercicio físico es bueno; desde pasear al perro o montar en bicicleta, hasta practicar deportes de equipo. Anime a su hijo a hacer ejercicio físico, y fije 60 minutos diarios como meta. Es posible que a un niño le cueste adoptar este hábito al principio, pero, en cuanto note los beneficios de hacer ejercicio, le resultará más fácil de seguir.

Evitar posibles problemas durante el ejercicio físico

Para evitar problemas durante el ejercicio físico, los niños con diabetes pueden necesitar:

  • tomarse un tentempié adicional antes de la actividad física
  • llevar consigo tentempiés, agua y suministros de insulina cuando hagan ejercicio
  • medir su concentración de azúcar en sangre antes, durante o después de hacer ejercicio
  • asegurarse de que sus entrenadores sepan que tienen diabetes y saben qué hacer si ocurriera algún problema

Asegúrese de que su hijo lleve una pulsera de identificación médica (siempre debería llevarla puesta, pero es aún más importante que la lleve puesta mientras hace ejercicio físico, deporte, gimnasia o actividades de mantenimiento).

El equipo de atención de la diabetes le dará recomendaciones para ayudar a su hijo a prepararse para hacer ejercicio físico o para unirse a un equipo deportivo. También les dará indicaciones para ayudarlos, a usted y a su hijo, a responder ante cualquier problema relacionado con la diabetes que podría surgir durante el ejercicio, como una hipoglucemia (baja concentración de azúcar en sangre) o una hiperglucemia (alta concentración de azúcar en sangre).

A modo de conclusión

En algunas ocasiones, tratar y controlar la diabetes puede parecer una tarea ardua y agobiante. Pero el equipo de atención de la diabetes que lleva a su hijo está ahí para ayudarlo. El plan de control de la diabetes de su hijo debe estar por escrito, ser fácil de entender y detallado, para que usted lo pueda utilizar con rapidez. Así mismo, usted debería disponer de los nombres y de los números de teléfono de los miembros del equipo de atención de la diabetes de su hijo en caso de emergencia o de que tuviera alguna duda relacionada con la diabetes de su hijo.

Es posible que haya oído hablar de tratamientos alternativos o complementarios de la diabetes, como las plantas medicinales y los suplementos de vitaminas o minerales. Aunque prosiguen las investigaciones para determinar sus posibles efectos beneficiosos, los estudios aún no han podido probar la eficacia de ninguno de estos tratamientos. Hasta podrían ser peligrosos para los niños y los adolescentes con una diabetes tipo 1, sobre todo, si se usan como substituto de los tratamientos médicos recomendados. Hable con el equipo de atención de la diabetes de su hijo si tiene alguna pregunta al respecto.

Día tras día, investigadores de todo el mundo están trabajando a fin de encontrar una cura para la diabetes, y ha habido muchos avances que hacen que su tratamiento sea más fácil y resulte más eficaz. Es posible que, en breve, la insulina pueda estar disponible en forma de parche y de espray, y los científicos continúan investigando para mejorar los resultados de los trasplantes de páncreas o de células de los islotes pancreáticos. También se están probando versiones de "páncreas artificial", un dispositivo que detecta continuamente la concentración de azúcar en sangre y que fabrica insulina directamente a partir de esos datos.

El equipo de atención de la diabetes de su hijo siempre está al día sobre las últimas investigaciones e introducirá los nuevos productos que se vayan desarrollando cuando estén disponibles.

Revisado por: Shara R. Bialo, MD
Fecha de revisión: agosto de 2018