Operación de fusión espinal
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Operación de fusión espinal

Revisado por: Suken A. Shah, MD

¿Qué es una operación de fusión espinal?

Los médicos hacen operaciones de fusión espinal o vertebral para ayudar a niños o adolescentes con escoliosis u otros problemas en la columna vertebral.

Se llama "fusión" porque hace que dos o más huesos pertenecientes a la columna vertebral (llamados vértebras) se fusionen entre sí para formar un hueso compacto. Esto ayuda a que la columna crezca más recta y a veces alivia el dolor de espalda.

¿Por qué se hacen este tipo de operaciones?

Muchos niños con escoliosis no necesitan tratamiento médico. Hay otros que deberán llevar un corsé para impedir que la columna se les vaya curvando más.

Pero hay niños que tienen una escoliosis tan grave que no se puede corregir con corsé. Otros niños son demasiado mayores para usarlo. Y hay otros que tienen un tipo de escoliosis u otra afección en la columna que no se puede corregir con un corsé. Estos niños pueden necesitar una fusión espinal para enderezar la curvatura al máximo e impedir que empeore.

¿Qué ocurre en una operación de fusión espinal?

Los niños y adolescentes que se operan de fusión espinal reciben anestesia general. Esto les permite dormir durante toda la operación, que dura varias horas.

  • Después de hacerles una incisión (o corte) en la espalda, el cirujano hace cortes en el hueso para enderezarlo.
  • Luego coloca varillas y tornillos para mantener el hueso en una posición recta o derecha. Las partes metálicas se colocan profundamente bajo los músculos de la columna vertebral. En la mayoría de los casos no se ven ni duelen.
  • Para acabar, el cirujano coloca un injerto óseo (pequeños trozos de hueso) donde se encuentras las varillas y los tornillos. Esto acabará por fusionar los huesos de la columna entre sí.

¿Qué ocurre después de una operación de fusión espinal?

Después de la fusión, la mayoría de los niños permanecen en el hospital durante un par de días mientras se recuperan de la intervención y se van moviendo cada día un poco más. Cuando vuelven a casa, ya se pueden desplazar y hacer muchas actividades cotidianas (como ducharse, vestirse y subir escaleras).

Los niños con escoliosis muy grave o que padecen otras afecciones médicas pueden tener que quedarse durante más tiempo en el hospital. El equipo médico que lleva a su hijo observará y tratará cualquier posible complicación (como la pulmonía, el estreñimiento o las dificultades para comer).

La mayoría de los niños toman medicamentos de venta con receta médica durante menos de dos semanas para ayudarles a afrontar el dolor y los espasmos musculares. Con el paso del tiempo, podrán tomar menos medicamentos para el dolor (o analgésicos). A veces los niños pueden cambiar a paracetamol o ibuprofeno si su médico les da el visto bueno.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Para ayudar a su hijo a recuperarse en casa:

  • Anímelo a desplazarse andando un poco más cada día. Empiece con actividades suaves cerca de casa, como ir al centro comercial o sacar a pasear al perro. En poco tiempo, su hijo podrá salir de casa para hacer actividades normales y cotidianas, como darse una vuelta por el centro comercial o salir a comer.
  • Asegúrese de que su hijo no conduce ni levanta más de unos pocos kilos de peso hasta que su médico le dé el visto bueno.

El médico de su hijo le indicará cuándo podrá volver a ir a la escuela. La mayoría de los niños vuelven al colegio entre 3 y 4 semanas después de la operación, pero no podrán asistir a clases de gimnasia ni hacer deporte durante cierto tiempo (generalmente de 2 a 6 meses) porque sus huesos se estarán fusionando todavía. Haga que el personal de la escuela sepa que su hijo necesitará ayuda al principio, como más tiempo para recorrer los pasillos o un segundo juego de libros de estudio para guardarlos en casa.

A veces los niños necesitan hacer fisioterapia para completar la recuperación. Este tratamiento se suele iniciar en torno a 4 a 6 semanas después de la operación, y puede proseguir durante varios meses.

De cara al futuro

Al cabo de unos 6 meses a un año, los huesos deberían estar completamente fusionados. Aunque las varillas metálicas dejarán de ser necesarias, permanecerán en la espalda del paciente porque no le harán ningún mal y sería necesario volverlo a operar para extraerlas.

Una vez recuperados por completo, los niños podrán volver a hacer deporte y todas las actividades de las que disfrutaban antes de la operación.

Revisado por: Suken A. Shah, MD
Fecha de revisión: agosto de 2017