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Alergia a la leche en bebés

Revisado por: Larissa Hirsch, MD

Sobre la alergia a la leche

La alergia a la leche la pueden tener personas de todas las edades; pero es más frecuente en los lactantes (afecta a entre el 2% y el 3% de los bebés). Muchos niños la superan con la edad, aunque hay algunos que no lo hacen.

Cuando un bebé es alérgico a la leche, su sistema inmunitario, que normalmente combate las infecciones, reacciona de forma desproporcionada a las proteínas de la leche de vaca (la base de la mayoría de la leches de fórmula comercializadas).Cada vez que el bebé toma leche, su cuerpo cree que las proteínas que contiene son invasores nocivos y se esfuerza para combatirlas. Esto causa una reacción alérgica, donde el organismo libera unas sustancias químicas, como la histamina.

Los bebés suelen presentar sus primeros síntomas de alergia a la leche entre varios días y varias semanas después de que les den leche de fórmula elaborada con leche de vaca. Los bebés amamantados tienen un riesgo menor de padecer alergia a la leche que los que se alimentan de leche de fórmula. De todos modos, si un bebé amantado es alérgico a la leche de vaca, puede presentar síntomas si su madre ingiere productos lácteos en su dieta.

La alergia a la leche no es lo mismo que la intolerancia a la lactosa, que es cuando el cuerpo tiene problemas para digerir la leche.

Algunos bebés alérgicos a la leche presentan una reacción alérgica al poco tiempo de tomar leche; pero hay otros que presentan la reacción al cabo de varias horas o días. Si su hijo presenta síntomas de alergia a la leche al poco tiempo de tomar leche, tenga siempre a mano dos auto-inyectables de adrenalina, por si presentara una reacción alérgica grave (llamada anafilaxia). Un auto-inyectable de adrenalina es un medicamento de venta con receta médica fácil de usar, que viene en un recipiente del tamaño de un bolígrafo. El médico de su hijo le enseñará a usarlo.

Síntomas de la alergia a la leche

En los bebés que presentan síntomas al poco tiempo de ingerir leche, una reacción alérgica puede causar:

  • resuello o sibilancias (hacer "pitos" al respirar)
  • problemas o dificultades para respirar
  • tos
  • ronquera
  • opresión de garganta
  • malestar estomacal
  • vómitos
  • diarrea
  • ojos hinchados, llorosos y que pican
  • urticaria
  • manchas rojos
  • inflamación
  • una bajada de la tensión arterial que causa sensación de desfallecimiento o pérdida de la conciencia

La alergia a la leche puede causar síntomas diferentes en momentos diferentes. Algunas reacciones son leves e implican un solo sistema corporal (como una urticaria en la piel). Pero el hecho de que un niño haya presentado reacciones leves previamente no indica que no pueda tener una reacción alérgica grave la próxima vez.

Los bebés que no presentan síntomas poco después de ingerir leche pueden tener otro tipo de reacciones que causan problemas al cabo de varias horas o días, como las siguientes:

  • heces blandas (posiblemente sanguinolentas)
  • vómitos o náuseas
  • negarse a comer
  • irritabilidad o cólico del lactante
  • erupciones en la piel, como eccema

Si su hijo tiene una reacción grave

Si su hijo empieza a presentar síntomas alérgicos graves, como que se le hinche la boca y/o la garganta o le cueste respirar, o si presenta síntomas en dos partes del cuerpo diferentes, como urticaria y vómitos:

  • Póngale el auto-inyectable de adrenalina de inmediato. Cada minuto cuenta en una reacción alérgica.
  • Llame al teléfono de emergencias (911 en EE.UU.) o lleve a su hijo a un servicio de urgencias médicas. Después de tener una reacción alérgica grave, su hijo deberá estar bajo supervisión médica porque, incluso aunque parezca que ya ha pasado lo peor, se podría producir un segundo episodio de síntomas alérgicos graves.

Cómo se diagnostica la alergia a la leche

Si cree que su bebé podría ser alérgico a la leche, llame a su médico. Le hará preguntas y le explicará qué le podría estar ocurriendo a su bebé. Después de que el médico examine al bebé, es posible que le pida análisis de heces y de sangre. El médico es posible que los remita a un alergista (un médico especializado en tratar el asma y las alergias).

Es posible que el alergista le haga una prueba de alergia en la piel. Durante la prueba, el médico o un enfermero pone un poco de leche en la piel, luego pincha la capa superior de la piel o hace un leve rasguño sobre ella. Si su hijo reacciona al alérgeno (la sustancia a la que es alérgico), su piel se inflamará un poco en esa área.

Si el alergista creyera que su bebé corre el riesgo de presentar una reacción alérgica grave, le recetará auto-inyectables de adrenalina.

Cómo evitar una reacción alérgica a la leche

Si amamanta a su bebé

Si su hijo es alérgico a la leche, es importante que usted evite ingerir productos lácteos porque las proteínas de la leche que causan las reacciones alérgicas pueden pasar a la leche materna. Asegúrese de leer atentamente las etiquetas alimentarias de todo lo que ingiera. Todos los fabricantes de alimentos deben informar claramente si sus productos contienen leche o lácteos; búsquelo en o junto al listado de ingredientes del paquete o envoltorio.

Tal vez quiera hablar con su médico o dietista sobre otras fuentes alternativas de calcio y de otros nutrientes fundamentales para la dieta de su hijo que sustituyan a los productos lácteos que usted dejará de ingerir.

Si alimenta a su bebé con leche de fórmula

Si alimenta a su bebé con leche de fórmula, es posible que el médico le recomiende cambiar a fórmulas extensamente hidrolizadas, cuyas proteínas se han descompuesto en pequeñas partículas, de modo que es menos probable que desencadenen reacciones alérgicas.

Es posible que también encuentre fórmulas "parcialmente hidrolizadas", pero estas fórmulas no son realmente hipoalergénicas y pueden conducir a reacciones alérgicas importantes.

No intente fabricar su propia leche para el bebé. Las leches de fórmula para bebés han sido aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. y se han elaborado a través de un proceso muy especializado que no se puede reproducir en casa. Otros tipos de leche que pueden ser seguras para niños mayores con alergia a la leche (como la leche de arroz, la leche de almendra y la leche de coco) no son seguras para los bebés.

Si tiene cualquier pregunta o hay algo que le preocupa sobre la alergia a la leche, hable con el médico de su hijo.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2016