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Ir al servicio de urgencias

Revisado por: Cheryl E. Clarkin, MD

Cuando su hijo se enferme o se lesione, es natural que se dirija sin dilación a un servicio de urgencias médicas. Usted sabe que allí lo atenderán, independientemente del día, la hora o la gravedad de la afección que tenga su hijo.

En algunos casos, se tratará de una verdadera emergencia médica y el servicio de urgencias médicas de un hospital será el lugar más adecuado para que su hijo reciba cuidados médicos.

En otros casos, la enfermedad o lesión podrá ser atendida en una clínica de urgencias o bien la visita se podrá posponer hasta que lo pueda ver su propio médico.

Cuando el lugar adonde deba acudir sea el servicio de urgencias de un hospital, es importante saber qué esperar cuando llegue allí.

Encontrar el servicio de urgencias adecuado en el momento adecuado

En algunas situaciones, usted deberá marcar el teléfono de emergencias (911 en EE.UU) para que le envíen una ambulancia en vez de trasladar a su hijo al hospital en su propio coche.  Llame al teléfono de emergencias si:

  • Su hijo está teniendo dificultades para respirar o está poniéndose azul.
  • Ha ocurrido un accidente de tráfico y su hijo está inconsciente o gravemente herido.
  • Su hijo está teniendo convulsiones.
  • Su hijo ha perdido la conciencia y/o no reacciona.
  • Su hijo se podría haber lesionado el cuello o la columna vertebral.
  • Su hijo tiene lesiones en la cabeza, acompañadas de pérdida de la conciencia, vómitos que no remiten y no está respondiendo con normalidad.
  • Su hijo tiene una hemorragia incontrolable.
  • Es posible que su hijo se haya intoxicado o envenenado, no esté respondiendo con normalidad o tenga dificultades para respirar. Si existe cualquier posibilidad de envenenamiento o intoxicación, llame lo antes posible al Centro de Control de Intoxicaciones, Poison Control Center o PCC (por sus siglas en inglés) (1-800-222-1222) para hablar con un experto. Es posible que lo remitan a un servicio de urgencias médicas hospitalarias.

Planificar las cosas con tiempo de antelación

Pregunte al médico de su hijo qué debería hacer y a qué servicio de urgencias debería acudir antes de encontrase en una situación en que necesite este tipo de servicios. El médico de su hijo es posible que los dirija al servicio de urgencias hospitalarias más cercano a su domicilio o al del hospital donde él atiende a pacientes regularmente.

¿Debería llevar a su hijo al servicio de urgencias médicas de un hospital infantil? Al estar especializados en atender a niños, lo más probable es que los hospitales infantiles dispongan de personal médico especializado y de las instalaciones médicas más adecuadas para tratar a niños. O sea que, si su hijo tiene una urgencia médica y hay un hospital infantil cerca de su domicilio, hará bien en llevarlo allí.

En caso contrario, lleve a su hijo al hospital público más cercano para que le proporcionen los cuidados médicos que necesita. Si, por cualquier motivo, ese hospital no estuviera bien equipado para tratar el problema de salud específico de su hijo, los médicos lo organizarían todo para que trasladaran a su hijo a un centro que estuviera bien equipado.

Prepararse para ir al servicio de urgencias

Cuando vayan al servicio de urgencias, es importante que sepa describir bien los detalles del problema que presenta su hijo. Entre ellos, se incluyen los siguientes:

  • cuándo empezó el problema (la hora aproximada de la lesión o cuántos días lleva su hijo encontrándose mal)
  • los síntomas de su lesión o enfermedad
  • los tratamientos y medicamentos que ya le ha dado
  • cuándo ha comido o bebido su hijo por última vez

Si lleva a su hijo al servicio de urgencias porque ha ingerido un medicamento o producto de limpieza en particular, lleve consigo el recipiente de lo que haya ingerido. Así, ayudará a los médicos a saber qué tipo de tratamiento necesita su hijo. Si su hijo se ha tragado un objeto, lleve consigo otro ejemplar del mismo objeto, si dispone de él.

También es importante que conozca el historial médico de su hijo: alergias, enfermedades que haya pasado, lesiones que haya sufrido, intervenciones a la que se haya sometido, vacunas que haya recibido o problemas de salud crónicos que presenta. Considere la posibilidad de poner el historial médico de su hijo por escrito, lo que le puede ser de gran utilidad en el caos de una urgencia médica. Además, tener el historial médico de su hijo por escrito en su casa permitirá que cualquier persona que cuide del niño, como un canguro o un abuelo, disponga de él si tuviera que llevarlo a un servicio de urgencias médicas.

Para preparar el historial médico de su hijo, este debería incluir:

  • medicamentos que está tomando su hijo
  • alergias
  • hospitalizaciones previas
  • operaciones a las que se ha sometido su hijo
  • enfermedades que haya pasado
  • antecedentes médicos familiares relevantes
  • vacunas que haya recibido

Debería saberse el nombre y el número de teléfono del médico de atención primaria de su hijo. También es recomendable que conozca el nombre y el teléfono de la farmacia donde suele comprar los medicamentos de venta con receta médica.

En cualquier servicio de urgencias, a menos de que se trate de una urgencia realmente crítica, prepárense para esperar. Si disponen de tiempo antes de dirigirse al servicio de urgencias, considere la posibilidad de llevarse algo con que entretenerse durante la espera, como un libro, revistas o facturas a revisar. También es una buena idea llevar papel y bolígrafo para anotar cualquier pregunta que se le ocurra hacerle al médico. Si su hijo no se encuentra muy mal, lleve también cosas para mantenerlo ocupado, como lápices de colores, libros, juguetes y objetos de apego, que reconfortan y dan seguridad como, por ejemplo, su peluche favorito.

Si cree que hay alguna posibilidad de que ingresen a su hijo en el hospital después de la visita, conviene que lleve consigo una muda de ropa y un cepillo de dientes, tanto para su hijo como para usted.

La mayoría de los servicios de urgencias disponen de servicios de traducción o de personas que pueden ayudar a traducir. Si usted no habla inglés con fluidez, considere la posibilidad de ir acompañado de un familiar o amigo que le pueda hacer de traductor.

Qué esperar en un servicio de urgencias

No hay forma alguna de predecir cuánto tiempo tendrá que esperar hasta que los atiendan en un servicio de urgencias médicas hospitalarias. Si su hijo tiene un problema médico grave, puede estar seguro de que los médicos le administrarán cualquier tipo de atención médica necesaria de forma inmediata.

Puesto que los médicos atienden primero las lesiones y las enfermedades más graves, hay muchas probabilidades de que, si su hijo presenta un problema leve, tengan que esperar más. Incluso aunque la sala de espera esté vacía, usted tendrá que esperar si las salas de atención médica están llenas o si muchos médicos y enfermeros están atendiendo un caso particularmente grave.

Si el estado de su hijo empeora durante la espera, informe sobre ello al personal médico.

Antes de ofrecerle algún tipo de comida o de bebida a su hijo, asegúrese de preguntárselo antes al personal médico y de que éste le da el visto bueno. En algunas situaciones, el médico preferirá que su hijo no coma ni beba nada.

Mientras esperen a que los atiendan, existe la posibilidad de que usted y su hijo vean entrar en el servicio de urgencias a algunas personas gravemente enfermas o heridas. Es posible que la visión y los sonidos que emitan esas personas asusten a su hijo. Por lo tanto, asegúrele que el servicio de urgencias es el mejor lugar donde pueden estar esas personas y donde los médicos las ayudarán a encontrarse mejor. Hasta le puede poner un ejemplo de cuando un conocido suyo se hizo una lesión importante y, por mucho que se asustara en aquel momento, todo se solucionó tras recibir los cuidados médicos adecuados.

Al poco tiempo de llegar al servicio de urgencias, lo más probable es que su hijo sea atendido por un miembro del personal de enfermería, quien le preguntará por los síntomas que presenta, le tomará los signos vitales y hará una rápida evaluación de su estado. Este reconocimiento rápido inicial, también conocido como "triaje", ayudará a determinar las necesidades médicas de su hijo teniendo en cuenta la gravedad de su estado.

También pasarán por un proceso de registro, donde le pedirán que firme su consentimiento para los tratamientos que puedan ser necesarios para su hijo. Y, si dispone de seguro médico, asegúrese de llevar encima la tarjeta.

Cuando esté en el servicio de urgencias, intente anotar la información importante sobre la visita, como la siguiente:

  • los nombres de los médicos que atiendan a su hijo
  • lo que digan sobre su enfermedad o lesión
  • los medicamentos o tratamientos que le administren a su hijo
  • las indicaciones sobre los cuidados que debería recibir su hijo en casa y/o sobre las visitas de seguimiento a las que debería acudir.

Si dan el alta a su hijo, asegúrese de que usted entiende bien el tratamiento que le debe dar en casa, y pregunte si tiene alguna duda al respecto.

Si lleva a su hijo al servicio de urgencias de un hospital en fin de semana o por la noche, es posible que el especialista que debería ver al niño no esté presente en ese momento pero, si su hijo requiere que lo vea un especialista, lo llamarán. Si lo deben intervenir quirúrgicamente, contactarán con un cirujano.

Algunos hospitales disponen de especialistas en "vida infantil" o child life specialists, unos profesionales médicos especializados en tratar a niños hospitalizados. Pueden ayudar a los niños a afrontar el estrés de estar en un servicio de urgencias hospitalarias, ayudarles a prepararse para los procedimientos a que se deben someter, y facilitarles técnicas control del dolor no farmacológicas desde que los niños son muy pequeños.

En muchos casos, el médico que trate a su hijo en el servicio de urgencias contactará con su médico de atención primaria después de haberlo atendido. Si su hijo tiene que ingresar en el hospital desde el servicio de urgencias, el médico del servicio de urgencias informará sobre ello al médico que atiende a su hijo.

Algunos servicios de urgencias emiten un documento escrito o generado por computadora sobre la visita o bien un fax para informar al médico de atención primaria que lleva al niño. Lleve consigo una copia de los documentos que le den a la salida del servicio de urgencias para enseñársela al médico de su hijo.

Revisado por: Cheryl E. Clarkin, MD
Fecha de revisión: mayo de 2018