Consejos de seguridad en Internet para niños
¡Internet es increíble! Pero existen reglas para navegar en línea, al igual que existen reglas sobre lo que se dice y se hace en otros lugares. Es importante que aprendas qué está bien y qué no para mantenerte seguro en Internet. Aquí encontrarás lo que necesitas saber.
¿Qué contenido debería leer o ver?
Usa aplicaciones y sitios web diseñados para niños de tu edad. Algunos sitios tienen límites de edad, así que podrías sentir la tentación de mentir sobre la tuya. Es más seguro decir la verdad y evitar esos sitios hasta que seas mayor. Tus padres y profesores pueden orientarte sobre cuáles son los mejores sitios para ti.
Cómo estar seguro en Internet
¿Quién eres en línea? Tú siempre eres tú, por descontado. Pero si usas un teléfono inteligente, una tableta o una computadora para jugar y chatear con amigos, también tienes una identidad en línea.
Los juegos y sitios web te permiten crear un avatar, que te representa. Es divertido vestir a ese personaje y tal vez darle un sentido o hacer que lleve un estilo que tú nunca probarías en la escuela.
Las aplicaciones y los sitios web también te permiten elegir tu propio nombre de usuario, como Rey del fútbol. Si de verdad te encanta el fútbol, ¿deberías contárselo a tus amigos en línea? Es tu decisión, pero piensa en esto: ¿Cuánto deberías compartir sobre tu verdadero yo en Internet?
Protege tu privacidad
Antes de descargar una nueva aplicación o juego, o crear una cuenta en un sitio web, habla con tus padres o con otro adulto de confianza. Ellos pueden ayudarte a decidir si es seguro. Al crear un nombre de usuario, no uses tu nombre real ni incluyas datos personales como tu edad, escuela o lugar de residencia.
Además, protege tus contraseñas. Si alguien inicia sesión con tu cuenta, no tendrás control sobre lo que haga o diga. ¡Y todo el mundo pensará que eres tú! Comparte tus contraseñas solo con tus padres.
La privacidad también es importante al publicar en línea. Una vez que compartes información, es muy difícil retractarse. Antes de compartir nada, pregúntate: ¿Me sentiría bien si mis padres, profesores o toda la escuela vieran esto?
Ten cuidado con los permisos
Las aplicaciones y los sitios web suelen pedir permiso para usar la cámara, el micrófono, la ubicación, las fotos y los contactos. Algunos permisos son necesarios, pero otros no, y algunas aplicaciones podrían intentar obtener más acceso del que necesitan. Siempre consulta con tus padres o con un adulto de confianza antes de otorgar permisos a una aplicación.
No compartas ciertas cosas
Nunca compartas esta información en línea (a menos que tus padres te den permiso):
- tu nombre completo
- tu dirección o ciudad
- el nombre de tu escuela
- tu número de teléfono
- fotos tuyas o de tu familia
- los nombres de tus padres
Si no estás seguro de si algo es apropiado para compartir, pregúntales primero a tus padres. Ante la duda, mejor mantenerlo en privado.
Cómo las aplicaciones y los sitios web eligen qué mostrarte
Las aplicaciones, los juegos y los sitios web utilizan programas informáticos llamados algoritmos. Los algoritmos eligen qué vídeos, juegos o publicaciones mostrarte en función de lo que has visto o en lo que has hecho clic anteriormente.
Pero a veces los algoritmos pueden mostrarte cosas que no son buenas para ti, como:
- videos aterradores o violentos
- vídeos y artículos que te hacen sentir mal contigo mismo
- retos o trucos peligrosos que podrían lastimarte
Si ves algo que te incomoda o te asusta, avísales a tus padres de inmediato. Ellos pueden ayudarte a cambiar la configuración y bloquear ciertos tipos de contenido.
Redes sociales y desconocidos
Muchas redes sociales están dirigidas a niños de 13 años o más, pero algunos niños más pequeños también las usan. Estas plataformas permiten enviar mensajes de texto, compartir fotos y jugar en línea. Sin embargo, incluso en aplicaciones y juegos aptos para niños, es posible recibir mensajes de desconocidos.
Puede parecer divertido hacer nuevos amigos, pero nunca le envíes mensajes, hagas videollamadas ni te reúnas en persona con alguien que conociste en línea. Aunque parezcan muy simpáticos o digan que son niños, podrían estar mintiendo.
Si un desconocido te envía un mensaje, te pide información personal o te pide que guardes un secreto a tus padres, avísales de inmediato. Es posible que deban cambiar la configuración de tu cuenta, reportar lo sucedido a la aplicación o avisar a la policía.
Acoso en línea
Puede resultar tentador esconderse tras un nombre de usuario en línea para gastar una broma, molestando a la persona o haciéndose pasar por otra. O tal vez estés enfadado con alguien y te resulte más fácil decir algo hiriente si esta persona no sabe quién eres.
Pero, al igual que en el mundo real, hacer ese tipo de cosas en línea es cruel e hiriente. Aunque solo estés bromeando, la otra persona podría no darse cuenta y sentirse muy herida o enfadada por lo que dijiste.
La regla es simple: Ser amable en línea. Las escuelas, los maestros y los padres son cada vez más estrictos con respecto a lo que es aceptable o no es aceptable enviar como mensaje desde tu teléfono u otro dispositivo.
He aquí una buena prueba: si no se lo dirías a alguien a la cara, no se lo digas a esa persona en internet. Y al igual que con el acoso tradicional, avísale a un adulto si alguien que conoces está siendo molestado de esta manera.
¿Qué debo hacer si sufro acoso cibernético?
Si estás sufriendo acoso cibernético o ciberacoso, aquí tienes algunos consejos:
- Cuéntaselo a un adulto de confianza (como un padre, un profesor o un orientador escolar).
- No respondas al acosador.
- Guarda los mensajes (por ejemplo, haz capturas de pantalla).
- Bloquea a esa persona.
Cuanto más hables con tus padres sobre lo que haces en internet y con quién te pones en contacto, más podrán ayudarte a mantenerte a salvo.
