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Comer fuera de casa cuando tienes diabetes

Ya sea que te juntes a comer unas pizzas después de algún partido, que vayas al patio de comidas del centro comercial o que comas unas costillas asadas en el jardín de tu mejor amigo, comer fuera de casa forma parte de tu vida social.

No quieres perderte la diversión simplemente por tener que controlar lo que comes y la buena noticia es que no tienes porqué hacerlo. Puedes comer prácticamente los mismos alimentos que tus amigos y tu familia; simplemente debes controlar lo que comes y disfrutar algunos alimentos con moderación.

¿Qué restaurantes debo escoger?

Si tú escoges dónde comer, piensa en los lugares que ofrecen más opciones (incluso los restaurantes de comida rápida cuentan con opciones saludables en sus menús). Siempre que sea posible, busca los datos nutricionales de los alimentos que tienes planeado pedir: como las calorías, los carbohidratos y el contenido de grasas. Esta información está disponible en muchas cadenas de restaurantes (tal vez debas pedirla) o en Internet.

No te preocupes. No te estás limitado a lugares que sirvan únicamente hamburguesas de soja y bastones de zanahoria. Si puedes pedir una comida que incluya un buen equilibrio de proteínas, grasas y carbohidratos, estarás bien. Pero si ves que algunos restaurantes no ofrecen muchas opciones de verduras o que solo sirven alimentos fritos cubiertos con queso, tal vez sea mejor que escojas un lugar que ofrezca más opciones.

Es posible que te des cuenta de que encontrarás más opciones saludables para desayunar (como yogur, frutas frescas y huevos revueltos) en un diner que en una cafetería; por eso, puedes convencer a tus amigos de ir a un diner.

Pero si tus amigos prefieren ir a una cafetería, puedes comprar algo para tomar, y llevarte en la mochila o la cartera, un bocadillo que puedas comer discretamente con facilidad, como pretzels o pasas de uva. Pero algunas personas tal vez se sientan avergonzadas o tengan miedo de que el gerente les llame la atención. Si crees que puedes encontrarte en una situación como esta, habla con tu médico o nutricionista para que te diga qué hacer y cómo ajustar tu plan de alimentación o las dosis de insulina.

¿Qué debo pedir?

Cuando llegue el momento de pedir, sigue las mismas reglas de contenido de los alimentos y de tamaño de las porciones que sigues en tu casa. Probablemente, tu plan de alimentación te indique que debes comer un plato con un buen equilibrio de proteínas, grasas y carbohidratos. En general, también puedes obtener todos los nutrientes que necesitas en un restaurante.

Los siguientes consejos pueden ser de ayuda:

    • Cambia y reacomoda. Para comer una comida equilibrada en un restaurante, tómate la libertad de reemplazar algunos ingredientes o guarniciones (por ejemplo, puedes remplazar las papas fritas por una ensalada). No te sientas raro; las personas hacen cambios en el menú todo el tiempo. También puedes pedir que preparen tu comida de una forma diferente; por ejemplo, que asen el pollo en lugar de freírlo.
    • Presta atención a las guarniciones. Evita los alimentos con salsas y pide aderezos con bajo contenido de grasas. Pide que no te pongan el aderezo en la comida.
    • Escoge tu propia porción. Las porciones de los restaurantes suelen ofrecer comida suficiente como para alimentar a varias personas, pero intenta comer la misma porción de alimentos que comerías en tu casa. Simplemente come solo una parte del plato que pediste y llévate el resto a casa o comparte el plato con un amigo.
    • Conoce los términos de los menús. Cuando vayas a tu restaurante favorito de comida rápida o te sientes a comer en el patio de comidas del centro comercial, ten cuidado de los platos con las palabras "jumbo", "extragrande" o "de lujo". Es mejor que pidas menús o emparedados "junior" o de tamaño normal.
    • Comparte con un amigo. ¿Tienes ganas de comer papas fritas? Pide un emparedado saludable y una ensalada para ti y come algunas papas fritas de tu amigo en lugar de pedir papas fritas para ti. Y compartir una entrada o un emparedado con tus amigos también te ayuda a mantener bajo control el tamaño de las porciones.
    • No te excedas con el pan y la masa. Escoge una pizza con masa delgada en lugar de una pizza con mucha masa y evita las hamburguesas dobles y los perros calientes extra grandes para mantener bajo control tu ingesta de carbohidratos. Además, recuerda que el pan y los bollos suelen tener menos calorías y grasas que las medias lunas y las galletas.

Los mismos consejos sirven para comer en la cafetería de tu escuela. Para comer de forma saludable en la escuela, asegúrate de escoger una variedad de alimentos saludables y presta atención a cuando te sientas lleno.

¿Qué debo llevar conmigo?

Cuando comas fuera de tu casa, lleva las cosas que llevas a todos lados, como tu medidor, bocadillos y medicamentos. Si tienes una guía de consulta rápida para conocer el contenido de los alimentos y las porciones, te será más fácil escoger alimentos saludables. Pídele a tu médico o nutricionista que te dé una. O usa tu smartphone para consultar uno de los tantos sitios o aplicaciones de nutrición. Si utilizas edulcorantes artificiales o productos untables sin grasas, también debes llevarlos contigo.

Si tomas insulina, no es necesario que te quedes en casa si tienes que comer más tarde de lo habitual; en la mayoría de los casos, basta con hacer algunos simples ajustes a tu cronograma de medicación.

¿Tienes preguntas acerca de cómo hacer que las salidas a comer sean más sencillas? Habla con tu médico o tu nutricionista.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2016
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