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El sueño y su hijo de 8 a 12 meses

Los problemas relacionados con el sueño son frecuentes en la segunda mitad del primer año de la vida de un bebé. Algunos bebés reclaman la presencia de sus padres y se ponen a llorar a media noche, tranquilizándose luego, en cuanto perciben que mamá o papá está cerca. Esto se debe a la ansiedad de separación, una etapa normal del desarrollo que ocurre durante estos meses.

Si ocurriera, actúe como con los demás despertares nocturnos, dé a su bebé unos minutos para que se tranquilice él solo. Si es necesario, tranquilice brevemente a su pequeño sin sacarlo de la cuna.

¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?

La Fundación Nacional del Sueño afirma que los bebés de esta edad deben dormir entre 12 y 15 horas al día, lo que incluye un largo período de sueño de 9 a 12 horas que hacen de un tirón por la noche. Lo más probable es que su bebé siga haciendo dos siestas al día. Algunos bebes hacen siestas de unos 30 minutos, mientras que otros las hacen de hasta dos horas.

¿Cómo deben dormir los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él hasta su primer cumpleaños o, por lo menos, hasta que tenga seis meses, la etapa en que el riesgo de (SMSL) síndrome de muerte súbita del lactante es más alto.

Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de en otra habitación. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo por la noche.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con el bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Siga las siguientes recomendaciones para que el ambiente de su pequeño para dormir sea seguro:

  • Coloque siempre a su bebé boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no lo coloque nunca boca abajo ni de costado. La tasa de SMSL se redujo desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992. Una vez el bebé aprenda a darse la vuelta, pasando de estar boca arriba a boca abajo y viceversa, está bien que permanezcan en la postura de sueño que él elija.
  • Utilice una superficie firme y estable como colchón. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada. Asegúrese de que la cuna o el moisés cumpla con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Evite el sobrecalentamiento. Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Respirar el humo del tabaco fumado por otras personas aumenta el riesgo de SMSL.
  • Ponga a dormir a su bebé llevando puesto el chupete. Pero, si su hijo rechaza el chupete, no le fuerce a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner.
  • Esté atento a otros peligros. Evite artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé y objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

¿Cómo puedo hacer más llevadera la hora de irse a dormir?

Es posible que ya haya iniciado una rutina para la hora de irse a dormir y que la esté siguiendo al pie de la letra. Si todavía no la ha iniciado, ahora es un buen momento para empezar. Las actividades tranquilizadoras que orientan hacia la noche y el descanso nocturno pueden ayudar a relajar a su bebé. Un baño caliente, seguido de un cuento o de una canción le señalarán el final del día; y puede utilizar durante años estas mismas actividades para indicarle que ha llegado la hora de irse a dormir.

A usted le interesa que su bebé empiece a quedarse dormido por sí solo. Eso significa que debe hacer la rutina de irse a la cama y luego dejar al bebé en la cuna mientras esté somnoliento pero todavía despierto. Si el bebé llora, manténgase alejado de él durante unos minutos. Es posible que se tranquilice por si solo y se ponga a dormir.

Si continúa llorando, vuelva junto a él e intente tranquilizarlo sin sacarlo de la cuna. Esto puede continuar varias veces hasta que su bebé se dé cuenta de que llorar no le está dando resultado; es decir, que no le sirve para que lo saquen de la cuna. Esto puede ser difícil para los padres, porque les altera y entristece el hecho de tener que escuchar el llanto de su bebé. Pero, si usted sabe que el bebé está seguro, está bien dejar que él se tranquilice solo para poder conciliar el sueño.

Si su hijo continúa llorando y reclamando su presencia, unas cuantas palabras tranquilizadoras ("Mamá está aquí, pero es hora de dormir") pueden bastar. Intente alargar el tiempo entre esas intervenciones hasta que, por fin, su hijo se quede dormido.

¿Y su mi bebé se despierta por la noche?

Incluso un bebé que ya había empezado a dormir de un tirón durante toda la noche se despertará a veces de madrugada. Espere un ratito para dejar que el bebé se quede dormido por sí solo. Deje que el bebé se queje durante unos pocos minutos antes de responder; y luego, después de comprobar que todo está bien, deje solo al bebé para que concilie el sueño.

Cuando su bebé se despierte por la noche y reclame su presencia, tranquilícelo asegurándole que usted está allí. Luego transmítale el mensaje de que necesita volver a conciliar el sueño. Lo mejor podría ser darle una suave palmadita en la espalda y nada más. Si usted es firme y consistente sobre cómo enseñar a su bebé a volver a conciliar el sueño por sí solo y sin su ayuda, esta etapa debería ser bastante breve.

Recuerde: cualquier forma de hacerle caso, sea alimentándolo, hablando con él o meciéndolo, puede hacer que su bebé se despierte todas las noches para recibir esa atención.

Cuándo llamar al médico

Puede ser difícil responder a las necesidades de su bebé estableciendo el equilibrio adecuado entre la preocupación y la consistencia, pero debe recordar lo siguiente. Es en este momento cuando se deben sentar las bases para las futuras noches de sueño reparador para toda la familia.

Si hay algo que le preocupa sobre el sueño de su bebé, hable con su médico.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: diciembre de 2016

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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