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Problemas menstruales

Los años de la adolescencia pueden ser difíciles, tanto para los adolescentes como para sus padres. Los cambios corporales que tienen lugar durante la pubertad pueden hacer que los adolescentes se sientan incómodos con sus cuerpos e inseguros de sí mismos.

Esto es especialmente cierto para las chicas en lo que se refiere a la menstruación. Para una chica, tener su primer período menstrual (coloquialmente conocido como "la regla") es un hito en su desarrollo físico y un signo de que ya se ha convertido en mujer. Pero también le puede generar confusión y asustarla un poco, sobre todo si tiene ciertos problemas, como períodos menstruales irregulares o el síndrome premenstrual (SPM).

Problemas menstruales más frecuentes

Síndrome premenstrual (SPM)

Es habitual que las mujeres tengan unos pocos síntomas, como leve distensión abdominal o senos doloridos antes del período menstrual. Pero las mujeres con SPM tienen un conjunto de síntomas físicos y emocionales, que empiezan en la segunda mitad del ciclo menstrual y acaban después de que se inicie el período menstrual.

El SPM incluye muchos síntomas físicos y emocionales, como:

El SPM suele ser peor los 4 días previos al período menstrual. Tiende a desaparecer 2 o 3 días después de que empiece el período menstrual. El SPM puede ocurrir en cualquier momento de la edad reproductora de una mujer. No todas las mujeres padecen este síndrome y algunas solo presentan los peores síntomas cuando son mayores y se acercan a la menopausia.

Aunque se desconoce la causa exacta del SPM, parece obedecer a fluctuaciones en las concentraciones hormonales del cuerpo y a cambios en las concentraciones químicas del cerebro. Durante la segunda mitad del ciclo menstrual, la cantidad de progesterona que hay en el cuerpo aumenta. Luego, aproximadamente 7 días antes del inicio del período menstrual, las concentraciones de progesterona y de estrógenos empiezan a disminuir.

Los cuerpos de algunas chicas parecen ser más sensibles a estos cambios hormonales que otros. Hable con el médico de su hija si sus síntomas son graves o interfieren en sus actividades cotidianas.

Dolores menstruales

Muchas chicas experimentan dolores menstruales en forma de espasmos abdominales durante los primeros días del período menstrual. Están provocados por la prostaglandina, una sustancia química que hace que el músculo liso del útero se contraiga. Estas contracciones involuntarias pueden provocar un dolor sordo o bien uno agudo e intenso.

La buena noticia es que los dolores menstruales suelen durar pocos días. El uso de compresas calientes o de mantas eléctricas puede aliviar el dolor. La toma de ibuprofeno, de venta sin receta médica, los 2 o 3 primeros días del período menstrual también puede ayudar. Llame al médico de su hija si ella tiene unos dolores menstruales tan fuertes que le obligan a quedarse en casa, saltándose clases o ausentándose de actividades con sus amigos. Informe también al médico de su hija si sus dolores menstruales no mejoran después de tratarlos siguiendo estas pautas.

Períodos irregulares

El cuerpo de una chica puede tardar de dos a tres años en desarrollar un ciclo menstrual regular. Durante ese período de tiempo, su cuerpo se irá adaptando al influjo de las hormonas desencadenado por la pubertad. Además, el concepto de "regularidad" varía de una chica a otra. El ciclo menstrual típico de una mujer adulta es de 28 días, aunque algunos ciclos solo duran 24 días y otros hasta 38.

Las fluctuaciones hormonales pueden afectar a la longitud del período menstrual. El período de una chica puede durar solo unos pocos días un mes determinado y hasta una semana entera el mes siguiente. Se puede saltar períodos menstruales, puede tener dos períodos muy seguidos o alternar períodos menstruales de hemorragias copiosas con otros donde pierde muy poca sangre.

Si su hija todavía no ha desarrollado un patrón menstrual relativamente predecible tras tres años de menstruar, o si su ciclo menstrual se vuelve irregular después de tener varios períodos regulares, pida cita con su médico para descartar posibles problemas.

Informe también al médico de su hija si sus ciclos menstruales duran menos de 24 días o más de 38 o si se pasa tres meses sin menstruar.

Retraso de la menarquia

Las niñas atraviesan la pubertad en momentos diferentes. Algunas tienen la menarquia (el término médico que se utiliza para designar el primer período menstrual o el inicio de la menstruación) tan pronto como a los nueve 9 o 10 años de edad. Otras no empiezan a menstruar hasta bien entrada la segunda década de su vida. Por lo tanto, si su hija se encuentra entre las chicas que hacen tarde el cambio, no significa necesariamente que le ocurra algo malo.

El momento en que a una chica le viene el período depende en gran medida de la genética. Las chicas suelen empezar a menstruar aproximadamente a la misma edad en que lo hicieron sus madres o sus abuelas. Asimismo, algunos grupos étnicos, como promedio, alcanzan la pubertad antes que otros. Por ejemplo, una chica de piel negra promedio alcanza la pubertad y empieza a menstruar antes que una chica promedio de piel blanca.

Informe al médico de su hija si ya ha cumplido 15 años o ya hace tres años que inició la pubertad y todavía no ha empezado a menstruar.

Problemas menstruales que pueden ser motivo de preocupación

Aunque la mayoría de los problemas menstruales son completamente inofensivos, hay una cantidad reducida de afecciones que pueden ser más graves y requerir atención médica. Entre ellas, figuran las siguientes.

Amenorrea (ausencia de períodos menstruales)

Las chicas que todavía no han empezado a menstruar con 15 años o tres años después de presentar los primeros signos de la pubertad tienen amenorrea primaria. Se suele deber a un problema genético, un desequilibrio hormonal o un problema en la forma en que se desarrollan sus órganos reproductores.

Los desequilibrios hormonales también pueden ser la causa de una amenorrea secundaria, que ocurre cuando una chica que había menstruado con normalidad deja de menstruar de repente durante más de seis meses o tres de sus ciclos menstruales habituales.

Puesto que el embarazo es la principal causa de la amenorrea secundaria, cuando una chica tiene varias faltas seguidas, se debe hacer la prueba del embarazo. Aparte de los desequilibrios hormonales y del embarazo, hay otros factores que pueden provocar una amenorrea primaria o secundaria, como los siguientes:

  • estrés
  • pérdida o ganancia importante de peso
  • anorexia (la amenorrea puede ser un signo de que una adolescente está perdiendo demasiado peso y puede padecer anorexia)
  • dejar de tomar comprimidos anticonceptivos
  • afecciones de las tiroides
  • otras afecciones que pueden afectar a las concentraciones hormonales

El exceso de ejercicio físico (a menudo en deportes como las carreras de largo recorrido, el ballet, el patinaje artístico o la gimnasia) combinado con una dieta inadecuada, también puede provocar amenorrea. Esto ocurre porque la chica puede perder demasiado peso o no ganar el peso necesario en períodos de crecimiento fundamentales.

Este "exceso de ejercicio" no se refiere a que una chica vaya a sus clases de gimnasia habituales o a los entrenamientos del equipo deportivo de su escuela, incluso aunque entrene a menudo. Hacer tanto ejercicio como para no tener la menstruación, una chica tiene que entrenar con mucha intensidad varias horas al día la mayoría de los días de la semana y no ingerir suficientes calorías, vitaminas ni minerales.

Sangrado uterino anormal

El sangrado uterino anormal es cuando los períodos menstruales son muy fuertes, con sangrado muy copioso o muy duraderos o cuando los períodos no son regulares. El nombre impone bastante, pero la mayoría de los sangrados uterinos anormales no son un problema y no requieren tratamiento.

La causa más frecuente de estos sangrados es un desequilibrio en las concentraciones de estrógeno y progesterona en el cuerpo, que permite que el endometrio (la capa de tejido que recubre el interior del útero) siga creciendo. Esto puede hacer que el período venga antes o después de lo esperado. Y, cuando llega el período, todo el endometrio que ha crecido se desprende y puede dar lugar a una menstruación muy abundante.

Una chica con un período muy fuerte, puede empapar una compresa o tampón cada 1 a 3 horas. O puede tener períodos menstruales de más de siete días de duración. Estos períodos fuertes o duraderos pueden hacer que las chicas tengan que faltar a clase o limitar sus actividades sociales por temor a no poder controlar sus hemorragias en público.

Puesto que muchas adolescentes tienen leves desequilibrios hormonales durante la pubertad, muchas de ellas tienen menstruaciones fuertes. Pero, en algunos casos, una fuerte hemorragia menstrual también puede estar provocada por problemas como los siguientes:

  • fibromas (crecimientos benignos) o pólipos en el útero
  • afecciones tiroideas
  • trastornos de la coagulación
  • inflamación, irritación o infección en la vagina o el cuello del útero

Si su hija tiene menstruaciones muy abundantes o períodos menstruales de más de siete días de duración, hable con su médico.

Dismenorrea (períodos menstruales dolorosos)

Hay dos tipos de dismenorrea, que es una menstruación dolorosa que puede interferir en la vida cotidiana de la chica, impidiéndole ir a clase, estudiar y/o dormir:

  1. La dismenorrea primaria es muy frecuente en la adolescencia y no está provocada por ninguna enfermedad o afección médica. La culpable es la prostaglandina, la sustancia química que ocasiona los dolores menstruales. Una cantidad normal de prostaglandina puede provocar dolores menstruales de carácter leve. Pero una cantidad elevada de esta sustancia puede generar náuseas, vómitos, cefalea, dolor de espalda, diarrea y fuertes dolores menstruales. Afortunadamente, estos síntomas no suelen durar más de un día o dos.
  2. La dismenorrea secundaria es el dolor menstrual provocado por algunas afecciones médicas, como los pólipos o los fibromas uterinos, la endometriosis, la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o la adenomiosis (cuando el tejido endometrial, que suele recubrir el interior del útero, crece dentro de las paredes musculares del útero).

Tener dolores menstruales durante un día o dos cada mes es bastante habitual pero, si su hija presenta síntomas lo bastante fuertes como para impedirle hacer una vida normal o dolores menstruales durante más de tres días seguidos, coménteselo a su médico.

Endometriosis

En esta afección, el tejido endometrial, que normalmente crece dentro del útero, crece fuera del él: en los ovarios, las trompas de Falopio u otras partes de la cavidad pélvica. Puede provocar hemorragias anormales, dismenorrea, dolor pélvico general y dolor lumbar.

Tratamiento

Para determinar si un problema menstrual requiere o no tratamiento, el médico le hará varias preguntas y una exploración física a su hija. Es posible que también le haga un tacto vaginal, y que le solicite un análisis de sangre y/o un análisis de orina. Si el médico sospecha que su hija podría tener un problema estructural, podría solicitar una ecografía o una TAC (tomografía axial computada). Los resultados de estas pruebas le ayudarán a determinar cómo abordar la afección de su hija.

Los crecimientos anómalos, como los pólipos o los fibromas, se pueden extraer a menudo, y la endometriosis se puede tratar con medicación o mediante una operación. Si el causante de los problemas menstruales es un desequilibrio hormonal, el médico es posible que sugiera un tratamiento hormonal a base de anticonceptivos orales u otros medicamentos que contengan hormonas. Afecciones como los trastornos de la coagulación y los trastornos de las tiroides también pueden requerir tratamiento.

Para los dolores menstruales sin causa médica subyacente, los medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, son el tratamiento más eficaz.

Cuándo llamar al médico

Aunque la mayoría de los problemas menstruales no son motivo de alarma, hay algunos síntomas que bien merecen una visita al médico. Esto es especialmente cierto cuando el ciclo menstrual normal de una chica experimenta cambios.

Por lo tanto, lleve a su hija al médico si:

  • Tiene 15 años y todavía no ha menstruado o bien todavía no ha desarrollado un ciclo menstrual regular tres años después de la menarquia. La causa más probable es un desequilibrio hormonal (que puede requerir tratamiento), aunque también podría apuntar hacia otro problema médico.
  • Deja de tener el período o éste se vuelve irregular después de haber sido regular. Informe también al médico si su hija tiene ciclos menstruales de menos de 24 días o de más de 38 días de duración o si, en cualquier momento después de empezar a menstruar, se pasa tres meses seguidos sin hacerlo.
  • Tiene períodos muy fuertes o duraderos, sobre todo si su ciclo menstrual es corto. En algunos casos, las pérdidas menstruales abundantes pueden provocar una anemia ferropénica (por deficiencia de hierro). Asimismo, estos sangrados podrían obedecer a crecimientos anormales dentro del útero, una afección tiroidea, una infección o un problema en la coagulación.
  • Tiene períodos menstruales muy dolorosos. Tener dolores menstruales durante un par de días es normal, pero si la menstruación impide que su hija lleve una vida normal o su hija presenta dolores menstruales durante más de tres días seguidos, explíqueselo a su médico. Podría padecer un problema médico, como la endometriosis.

Cómo ayudar a su hija a encontrase mejor

Cuando su hija esté atravesando un episodio particularmente fuerte de SPM o tenga dolores menstruales, usted puede ayudarla a encontrarse mejor. Sugiérale que:

  • siga una dieta equilibrada, ingiriendo mucha fruta y verdura frescas
  • reduzca la ingesta de sal (que puede provocar retención de líquidos) y de cafeína (que puede ponerla nerviosa y ansiosa)
  • incluya alimentos ricos en calcio, que pueden reducir la intensidad de los síntomas del SPM
  • pruebe a tomar analgésicos (medicamentos para aliviar el dolor) de venta sin receta médica, como el paracetamol o el ibuprofeno, para tratar los dolores menstruales, la cefalea y/o el dolor de espalda
  • pasee a paso ligero o vaya en bicicleta, para mitigar el estrés y las molestias
  • se dé un baño en agua tibia o se ponga una botella de agua caliente en el abdomen, lo que la ayudará a relajarse

Si los períodos menstruales de su hija le provocan muchas molestias o interfieren en su vida normal, hable con su médico para asegurarse de que no padece ningún problema médico y para que le indique si existe algo que le podría ayudar. A veces, el tratamiento hormonal, a menudo en forma de anticonceptivos orales, ayuda a aliviar muchos de los síntomas provocados por el período menstrual.

Pero los más importante es que hable con ella y que le explique que las partes más desagradables y molestas de la menstruación son normales y que muchas de ellas pueden mejorar con el tiempo. Y sea comprensiva cuando su hija esté nerviosa y decaída. Después de todo, nadie está siempre al cien por cien.

Revisado por: Amy W. Anzilotti, MD
Fecha de revisión: agosto de 2016

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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