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La enfermedad por Haemophilus influenzae tipo b (Hib)

Si usted es el padre de un niño o un adolescente, es posible que su hijo haya recibido una vacuna contra la enfermedad producida por la bacteria Haemophilus influenzae cuando era bebé. Pero, ¿qué es la enfermedad por Haemophilus influenzae y por qué los niños tienen que vacunarse contra esta enfermedad?

Acerca de la enfermedad por Haemophilus influenzae

La Haemophilus influenzae tipo b (Hib), es un tipo de bacteria. A pesar de su nombre, la Haemophilus influenzae (Hib) no causa la influenza pero puede causar una serie de enfermedades que pueden poner en riesgo la vida.

La Hib puede provocar infecciones de oídos, neumonía, infecciones de sangre, celulitis (una infección de la piel), artritis, epiglotitis (una infección grave de la garganta), y meningitis (una infección de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal).

La Hib puede aparecer a cualquier edad, pero es más común en niños menores de 5 años que no han sido vacunados y aquellos que no han completado todas las dosis de la vacuna Hib durante la niñez. La Hib también puede ser preocupante para las personas mayores y las personas con el sistema inmunológico debilitado.

Antes de la existencia de la vacuna Hib, esta enfermedad era la causa principal de la meningitis bacteriana en los Estados Unidos. Cada año, aproximadamente 12.000 niños contraían meningitis al ser afectados con la Hib, y 1 de cada 20 niños moría. De los niños que sobrevivían, aproximadamente 1 de cada 4 quedaban con un daño cerebral permanente. La epiglotitis también puede poner en riesgo la vida y solía causar muertes anualmente.

A partir de la introducción de la vacuna Hib a finales de la década de 1980, la infección por Hib disminuyó en un 99% en los Estados Unidos. En las naciones en desarrollo, donde el uso de la vacuna es menos común, la enfermedad por Hib continúa siendo un problema de salud importante.

Causas

La Hib se disemina de una persona a otra, ya sea de un portador sano de la infección (alguien que tiene la bacteria en su cuerpo pero no tiene los síntomas de la enfermedad) o de alguien que está muy enfermo con la infección.

La Hib se disemina a través del contacto de mucosidad o gotas de saliva provenientes de una persona afectada por la bacteria. Esto por lo general sucede cuando un portador sano de Hib estornuda o tose cerca de una persona que no está vacunada. Aún los portadores que no están enfermos pueden pasar la enfermedad a otros, siempre y cuando la bacteria permanezca en su cuerpo.

Síntomas

Todos los niños con la enfermedad por Hib tienen fiebre. Según el tipo de enfermedad que produzca la Hib, habrá diferentes síntomas:

  • Los dolores de cabeza, la rigidez de cuello y los vómitos suelen ser síntomas producidos por meningitis.
  • La neumonía desencadena síntomas como la tos y la dificultad para respirar.
  • Los síntomas de epiglotitis suelen ser: dolor de garganta, babeo y dificultad para respirar.
  • La piel roja y sensible es síntoma de celulitis.
  • La artritis se manifiesta mediante síntomas como dolor grave, hinchazón y piel rojiza en una articulación.
  • Las infecciones de oído causan dolor.

Las enfermedades ocasionadas por la Hib también tienen sus propias complicaciones. La meningitis puede causar daño cerebral permanente y hasta la muerte. La epiglotitis puede desencadenar problemas respiratorios con riesgos para la vida. Las otras infecciones, como la neumonía, la celulitis y la artritis pueden causar insuficiencias en los órganos si no se inicia un tratamiento inmediatamente.

Cuándo llamar al médico

Si su hijo no ha recibido todas las dosis de la vacuna Hib y muestra los síntomas que se indicaron anteriormente, llame al médico inmediatamente. También debe llamar al médico si su hijo tiene fiebre y usted piensa que ha estado expuesto a la Hib.

Algunas de las enfermedades que resultan de la Hib pueden llevar a situaciones de emergencia. Si su hijo tiene dificultades para respirar u otros síntomas graves, marque 911 o lleve a su hijo a la sala de emergencias del hospital inmediatamente.

Para diagnosticar un caso de Hib, el médico examinará a su hijo y le hará preguntas sobre los síntomas. Es posible que el médico extraiga una pequeña muestra de sangre, líquido de la médula espinal, u otro líquido corporal para ser analizado.

Tratamiento

La enfermedad por Hib se trata con antibióticos que matan la bacteria. Según la enfermedad que produzca la Hib y las complicaciones que surjan, hay otros tratamientos.

Durante 1 o 2 días después del inicio del tratamiento, mantenga a su hijo en su casa y alejado de todas las personas que no hayan sido vacunadas contra la Hib. Pídale consejo al médico sobre cómo mantener cómodo a su hijo en casa hasta que la infección desaparezca.

Prevención

La mejor manera de prevenir una enfermedad por Hib es recibiendo la vacuna Hib al ser bebés. Las vacunas aprobadas para proteger a los niños de la Hib son muy efectivas y por lo general se administran en todos los Estados Unidos.

La serie de vacunas por lo general consta de inyecciones a los 2, 4 y 6 meses; si bien ciertas marcas de vacunas no necesitan una inyección a los 6 meses. Una dosis de refuerzo se da entre los 12 y 15 meses.

Si su hijo no ha recibido la vacuna Hib o no ha terminado de recibir toda la serie de vacunas, manténgalo alejado de las personas que puedan tener la infección Hib hasta que haya recibido todas las vacunas. Si su hijo nunca recibió la vacuna Hib cuando era bebé, hable con su médico para preguntarle si su hijo debería ser vacunado. La vacuna no se recomienda para los niños mayores de 5 años que no hayan sido vacunados, a menos que tengan problemas con el sistema inmunológico (como la asplenia, la anemia falciforme, deficiencia de inmunoglobulina, VIH, o cáncer).

Fecha de revisión: abril de 2014

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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