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Preguntas más frecuentes sobre la lactancia materna: sólidos y biberones suplementarios

Independientemente de que usted sea una madre primeriza o una madre experimentada y experta, la lactancia materna suele venir con su parte correspondiente de interrogantes. He aquí las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que las madres, tanto novatas como veteranas, se pueden hacer.

¿Está bien dar al bebé leche materna y leche de fórmula?

Aunque la leche materna es la mejor elección nutricional para un lactante, en algunos casos, amamantar (o alimentar al bebé exclusivamente con leche materna) puede no ser posible. La salud y la felicidad de su bebé están determinadas, en gran medida, por lo que funcione bien para todos ustedes como familia. O sea que, si necesita darle algún biberón suplementario, su bebé estará bien y crecerá sano, sobre todo si eso supone un menor nivel de estrés para usted.

A los bebés que necesitan biberones suplementarios, les suele ir bien un sistema de lactancia suplementario, en el que leche materna (extraída previamente mediante) o la leche de fórmula pasa por un tubito acoplado al pezón de la madre. Los bebés también se pueden alimentar de leche materna (extraída previamente) o de leche de formula administradas mediante biberón.

Algunos expertos consideran que empezar a dar biberones al bebé demasiado pronto puede crear una “confusión tetina-pezón”, haciendo que el bebé decida que el biberón es una opción más rápida y mejor que el pecho materno. Para evitarlo, asegúrese de que su pequeño se ha acostumbrado a la lactancia materna y mama bien antes de introducir el biberón. La mayoría de los especialistas en lactancia recomiendan a los padres esperar un mínimo de tres semanas antes de ofrecer al bebé cualquier tipo de tetina (incluyendo las de los chupetes).

Si necesito dar leche de fórmula a mi bebé, ¿cómo debería empezar?

Si va a utilizar leche de fórmula porque no está fabricando la cantidad de leche que necesita su bebé, empiece amamantándolo primero. Luego dele leche materna previamente extraída y complete la toma con la cantidad de leche de fórmula que necesite el bebé.

Si usted está concluyendo la lactancia materna o destetando a su bebé, puede empezar a sustituir las sesiones de amamantamiento por tomas con biberón. Cuando lo haga, se deberá extraer leche para reducir la incomodidad de la congestión mamaria a fin de no tener problemas provocados por la obstrucción de los conductos o por una mastitis. Conforme vaya eliminando sesiones de amamantamiento, su producción de leche irá disminuyendo y su cuerpo empezará a adaptarse a la nueva pauta de lactancia, produciendo una menor cantidad de leche.

Empezar a dar leche de fórmula a su bebé puede provocar algunos cambios en la frecuencia, color y consistencia de las heces del pequeño. De todos modos, asegúrese de hablar con el médico de su hijo si su bebé tuviera problemas para ir de vientre.

Si al principio el bebé rechaza la leche artificial, pruebe a mezclársela con leche materna que se haya extraído previamente para ayudarle a habituarse al nuevo sabor.

¿Está bien si soy yo quien le dé el primer biberón al bebé?

De ser posible, debería ser otra persona quien le dé el primer biberón al bebé. Esto se debe a que los bebés reconocen el olor de sus madres y están acostumbrados a que ellas les ofrezcan el pecho y su leche en vez del biberón. Por lo tanto, intente que sea otra persona, como un cuidador o su pareja, quien le dé el primer biberón al bebé.

Considere también la posibilidad de salir de casa o, por lo menos, de la vista del bebé cuando le den su primer biberón, porque su pequeño no entenderá por qué motivo usted no lo está alimentando como de costumbre. Dependiendo de cómo acepte su bebé el biberón, es posible que tengan que seguir con esta forma de proceder hasta que el pequeño se acostumbre a tomar el biberón.

Si a su bebé le cuesta mucho adaptarse a esta nueva forma de alimentarse, tengan paciencia y síganlo intentando.

¿Cuándo debo introducir los alimentos sólidos y los jugos de frutas?

En los bebés alimentados exclusivamente con leche materna, los médicos recomiendan esperar a que tengan aproximadamente seis meses para introducir los alimentos sólidos. Pero algunos lactantes pueden estar preparados antes.

¿Cómo sabré si mi bebé está preparado? Los bebés que están preparados para comer alimentos sólidos:

  • muestran interés por los alimentos (por ejemplo, miran cómo comen los demás, tratan de agarrar la comida que está cerca y abren la boca cuando se acerca la comida)
  • sostienen correctamente la cabeza y se sientan sin ayuda o con poca ayuda
  • tienen las habilidades motoras orales necesarias para comer (es decir, no escupen la comida sino que la pasan hacia la garganta y se la tragan)
  • suelen pesar el doble de lo que pesaban al nacer, o casi el doble

Espere hasta que su bebé tenga al menos cuatro meses y muestre estos signos de estar preparado para introducir los alimentos sólidos en su dieta. Los bebés que empiezan a comer alimentos sólidos antes de los cuatro meses de edad presentan un mayor riesgo de obesidad.

Cuando sea el momento adecuado, empiece a darle un solo cereal enriquecido con hierro (el primer cereal que se introducía tradicionalmente era el arroz, pero puede empezar con el cereal que usted prefiera). Empiece con una o dos cucharadas de cereal mezcladas con leche de fórmula para lograr la consistencia adecuada. (Como alternativa, puede darle carne rica en hierro tamizada o en puré). Alimente a su bebé con una cuchara pequeña para bebés y nunca le añada cereales al biberón, a menos que el médico así se lo indique.

En esta etapa, los alimentos sólidos se deben dar después de amamantar al bebé, no antes. Así, su bebé se llenará con la leche materna, que debe ser su principal fuente de nutrición hasta que cumpla un año.

En cuanto su bebé se acostumbre a comer cereales, introduzca una variedad de frutas, verduras y carnes en puré. Espere unos cuantos días antes de introducir un nuevo alimento para asegurarse de que su bebé no presenta una reacción alérgica.

Nota: No es recomendable ofrecerles jugo de frutas, ni siquiera a los bebés mayores. El jugo los puede llenar, dejando poco espacio para alimentos más nutritivos, favorece la obesidad, provoca diarrea e, incluso, expone al bebé a un mayor riesgo de caries cuando le empiecen a salir los dientes.

¿Cuándo puedo darle agua a mi bebé?

Durante los primeros meses de vida, los bebés no suelen necesitar tomar agua. En los días de mucho calor, a la mayoría de los bebés les basta con alimentarse más veces. Pero tal vez quiera ofrecerle agua a su bebé, sobre todo si su orina es oscura o si su bebé orina con menos frecuencia de la habitual.

En cuanto su bebé empiece a comer alimentos sólidos, puede ofrecerle unas cuantas onzas líquidas (o centilitros) de agua entre tomas, pero no lo fuerce. El agua enriquecida con flúor ayudará a su bebé a desarrollar unos dientes sanos y unas encías sanas. Si vive en una zona donde el agua no está enriquecida con flúor, es posible que el médico o el dentista receten a su bebé gotas de flúor.

Fecha de revisión: febrero de 2015

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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