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El peso y la diabetes

Tener un peso saludable es bueno para todo el mundo, pero es incluso más importante para los niños con diabetes. ¿Por qué? Porque un exceso de peso puede hacer que sea más difícil mantener la concentración de azúcar en sangre bajo control.

Cuando los niños con diabetes tienen un peso saludable, pueden presentar menos síntomas y menos problemas relacionados con esta enfermedad. Esto se aplica a todas las personas con diabetes, independientemente de que padezcan una diabetes tipo 1 o tipo 2.

La diabetes y tu peso

Cuando una persona tiene diabetes, su cuerpo no usa la glucosa como la debería usar. La glucosa, un azúcar, es la principal fuente de energía de nuestro cuerpo. La glucosa procede de los alimentos que comemos. La concentración de glucosa en el cuerpo está controlada por una hormona llamada insulina, que se fabrica en el páncreas.

La mayoría de las personas a quienes se les acaba de diagnosticar una diabetes tipo 2 tiene sobrepeso. El sobrepeso puede hacer que al cuerpo le resulte más difícil utilizar la insulina. Por eso, a las personas que padecen una diabetes tipo 2 se les recomienda mantener un peso saludable, llevando una alimentación adecuada y haciendo ejercicio físico con regularidad. El ejercicio no solo quema calorías, sino que también ayuda a que el cuerpo utilice mejor la insulina. Esto facilita mantener la concentración de azúcar en sangre bajo control.

Tener un peso saludable reduce las probabilidades de desarrollar una diabetes tipo 2. Si alguien que padece una diabetes tipo 2 consigue perder peso, le resultará más fácil controlar su enfermedad y hasta podrá reducir la cantidad de medicamentos que necesita.

Con la diabetes tipo 1, los niños pueden tener el problema opuesto: una pérdida de peso. Antes de que les diagnostiquen una diabetes tipo 1, los niños pueden perder peso porque su cuerpo no puede utilizar la glucosa adecuadamente. En cuanto una persona se entera de que padece una diabetes tipo 1 e inicia el tratamiento, suele volver a recuperar un peso saludable.

También es posible que un niño que padece una diabetes tipo 1 tenga sobrepeso. En tal caso, ese peso adicional puede hacer más difícil que mantenga su concentración de azúcar en sangre bajo control.

¿Tienes un peso saludable? 

Los médicos utilizan tu peso y tu estatura para calcular tu índice de masa corporal (IMC). El IMC es una cifra que ayuda a los médicos a saber si el peso de sus pacientes es saludable.

Tu médico te dirá si necesitas adelgazar para controlar mejor tu diabetes. Si resulta que no necesitas adelgazar, puedes seguir ayudando a tu salud comiendo alimentos saludables y dedicando mucho tiempo a jugar.

Si tu médico quiere que pierdas peso, es posible que te angusties o que te pongas triste. Pero trata de focalizar tu energía en estar sano y en mantenerte así. Tú lo puedes conseguir, ¡con la ayuda de tu familia, tu médico y el resto del equipo que trata tu diabetes!

Tu plan de alimentación para la diabetes ya te ayuda a saber qué debes comer, de modo que es posible que solo necesites comer un poco menos y mantenerte más activo. El ejercicio no tiene que ser aburrido ni duro; basta con que practiques más actividades, como montar en bicicleta, jugar con tus amigos al aire libre o bailar tu música favorita en tu habitación.

Los niños con diabetes nunca deben probar dietas milagro ni saltearse comidas o tentempiés solo para perder peso. Esto no es bueno para nadie y es especialmente perjudicial para los niños con diabetes. Necesitas mantener tu concentración de azúcar en sangre bien controlada, y las dietas extremas lo pueden impedir. Así mismo, no te saltes ninguna inyección de insulina para perder peso: ¡podrías encontrarte muy mal al cabo de pocas horas!

Si sigues las recomendaciones de tu médico sobre la alimentación y el ejercicio, podrás lograr el objetivo de adelgazar, y hacerlo de una forma eficaz y segura.

Revisado por: Shara R. Bialo, MD
Fecha de revisión: octubre de 2016

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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