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La enfermedad de Parkinson

(Parkinson's Disease)

Era la actividad extraescolar preferida de Maggie: las clases de piano con la Sra. Barton. Pero un día Maggie se percató de que la mano derecha de la Sra. Barton temblaba, incluso cuando la dejaba reposar sobre su regazo.

Con el paso del tiempo, también se fue percatando de otras cosas, como que la Sra. Barton parecía inestable cuando andaba y que no se reía tanto como solía. Resultó ser que todas las cosas que Maggie había detectado en su profesora de piano eran síntomas de un problema de salud conocido con la "enfermedad de Parkinson".

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

Tal vez hayas visto a Michael J. Fox hablar sobre la enfermedad de Parkinson por televisión. Él padece esta enfermedad y forma parte de una organización encargada de educar a la gente sobre esta enfermedad y de ayudar a encontrar su cura. Básicamente, se trata de una enfermedad que afecta a personas adultas, como el actor Fox y el boxeador Muhammad Ali. Se trata de un trastorno del sistema nervioso central, que incluye abarca el cerebro y la médula espinal, y que se encarga de controlar todo cuando hacemos, incluyendo el movimiento. Una persona afectada por la enfermedad de Parkinson va perdiendo de forma progresiva su capacidad para controlar sus movimientos corporales.

En las profundidades del cerebro, existe una agrupación de células nerviosas que ayuda a controlar el movimiento, conocida como ganglios basales. En una persona afectada por la enfermedad de Parkinson, los ganglios basales se deterioran y no funcionan como deberían.

Las células nerviosas de los ganglios basales producen y utilizan una sustancia química denominada dopamina, cuya función consiste en enviar mensajes a otras partes del cerebro para coordinar los movimientos del cuerpo. Cuando una persona padece la enfermedad de Parkinson, sus concentraciones de dopamina son bajas. Por lo tanto, su cuerpo no recibe los mensajes que necesita para moverse con normalidad.

¿Cuál es la causa de la enfermedad de Parkinson?

Los expertos coinciden en que una concentración baja de dopamina en el cerebro causa los síntomas de la enfermedad de Parkinson, pero nadie sabe realmente por qué las células nerviosas que producen dopamina se deterioran y mueren. Algunos expertos creen que un cambio en un gen específico podría explicar por qué la gente desarrolla la enfermedad de Parkinson. Otros creen que algún elemento del medio ambiente, como los pesticidas u otras sustancias químicas, es lo que origina dicho deterioro.

Nadie conoce la causa exacta de la enfermedad de Parkinson, pero sabemos que lleva existiendo desde hace tiempo. En el año 1817, un médico inglés llamado Dr. James Parkinson la llamó "Parálisis agitante". Al final, la enfermedad que describió por primera vez el Dr. Parkinson ha acabado recibiendo su nombre.

¿Quién desarrolla la enfermedad de Parkinson?

Aproximadamente un millón de estadounidenses padece la enfermedad de Parkinson, que afecta tanto a los hombres como a las mujeres. Los síntomas suelen aparecer a partir de los 50 años de edad y es más frecuente conforme la gente envejece.

Mucha gente se pregunta si tiene más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson por tener un pariente que la padece. Aunque el papel que desempeña la herencia no se acaba de entender, sabemos que si un pariente cercano tuyo, como un padre o un hermano, tiene la enfermedad de Parkinson, aumentan las probabilidades de que desarrolles esta enfermedad. Pero la enfermedad de Parkinson no es contagiosa. Es decir, no te la puede pegar ninguna persona que la padezca.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson incluyen los temblores (el temblor en las manos suele ser el signo más revelador de esta enfermedad), las dificultades para mantener el equilibrio y la coordinación, los problemas para ponerse de pie o para andar, la rigidez y la lentitud generalizada.

Cuando avanza la enfermedad, las personas afectadas pueden tener problemas para sonreír, hablar o tragar. Sus rostros pueden parecer sosos e inexpresivos, pero la gente que padece la enfermedad de Parkinson sigue teniendo sentimientos, aunque sus rostros no siempre los manifiesten. A veces los afectados también pueden tener problemas al pensar y al recordar.

Debido a sus dificultades para mantener el equilibrio, algunas personas afectadas por esta enfermedad se caen a menudo, lo que puede conllevar que se rompan huesos. Mucha gente también se puede sentir triste o deprimida y perder todo el interés por las actividades que solía practicar.

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson aparecen de forma gradual y empeoran con el paso del tiempo. Pero, puesto que la enfermedad de Parkinson se suele desarrollar con lentitud, la mayoría de la gente que la padece puede llevar una vida larga y relativamente sana.

Diagnóstico y tratamiento

Una persona que presente los síntomas de la enfermedad de Parkinson deberá visitarse con un neurólogo, un médico especializado en el cerebro, los nervios y los músculos. El neurólogo es posible que solicite algunas pruebas, como pruebas de diagnóstico por la imagen del cerebro y análisis de sangre. Estas pruebas no permiten emitir un diagnóstico de enfermedad de Parkinson, pero permiten descartar otros problemas que podrían estar provocando los síntomas. Para hacer un diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, el médico se basará en los antecedentes médicos del paciente, sus síntomas y los resultados de la exploración física.

Si el médico cree que una persona podría tener una enfermedad de Parkinson, hay motivos de esperanza. Existen medicamentos que permiten eliminar o aliviar los síntomas de la enfermedad, como los temblores. Y algunos expertos creen que se podrá encontrar su curación en el futuro cercano.

Por ahora, se utiliza un medicamento denominado levodopa para tratar la enfermedad de Parkinson. Este medicamento, que también recibe el nombre de "L-dopa", incrementa la cantidad de dopamina en el cuerpo y se ha comprobado que mejora la capacidad de la persona para andar y desplazarse. Hay otros fármacos que afectan a las concentraciones de dopamina y que también ayudar a reducir y a controlar los síntomas. En algunos casos, es preciso operar a la persona para tratar su enfermedad de Parkinson. La persona recibirá anestesia, un tipo especial de medicamento que impide que sientas el dolor mientras te operan.

Vivir con la enfermedad de Parkinson

Conforme va evolucionando la enfermedad de Parkinson, la persona que la padece es posible que actúe con lentitud y que tenga dificultades para desplazarse y/o para hablar a un ritmo normal. A veces, los afectados necesitan hacer sesiones de logopedia o de terapia ocupacional. Por absurdo que pueda parecer para una persona sana, es posible que una persona con Parkinson necesite aprender a caerse de una forma segura. Y, si a la persona le cuesta mucho vestirse, adaptar su ropa, poniéndole velcros y cintas elásticas, en sustitución de botones y cremalleras, puede facilitarle mucho el proceso. También es posible que a una persona afectada por la enfermedad de Parkinson le vaya bien que le instalen barandillas o pasamanos por su domicilio para prevenir posibles caídas.

Si conoces a alguien que padece una enfermedad de Parkinson, intenta ser su amigo. Maggie averiguó que la Sra. Barton no podía sonreír por fuera tanto como antes, pero le sonreía por dentro cada vez que la escuchaba tocar el piano.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: octubre de 2013

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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