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Qué son los medicamentos y para qué sirven

Estás sentado en la consulta de tu médico, te encuentras fatal y casi eres incapaz de tragar. Observas y escuchas mientras tu médico escribe en tu receta y les dice a tus padres: "Ya tenemos los resultados; tiene una faringitis estreptocócica. Esta semana he visto a muchos niños con esta enfermedad. Denle este medicamento y asegúrense de que se lo acaba todo; debería encontrase lo bastante bien como para ir a la escuela al cabo de muy poco". Vuelves a casa y empiezas a tomar tu medicamento. Y, al cabo de muy pocos días, te empiezas a encontrar mejor.

Pero, ¿qué contenía el medicamento? ¿Cómo ha actuado para que te encuentres mejor? Y, ¿cómo sabía el médico que tenías que tomar ese medicamento en vez de alguno de los otros miles que hay en el mercado?

Los medicamentos no son ningún misterio, aunque lo puedan parecer; sigue leyendo y aprenderás mucho más sobre ellos.

Un gran abanico de medicamentos

Un medicamento puede ser un líquido de color rosa, otro puede ser un espray especial, otro puede venir en forma de pastillas azules y hasta hay medicamentos que vienen en tubos de color amarillo. Pero todos se utilizan con la misma finalidad: ayudar a la gente a encontrarse mejor cuando se encuentra mal.

Muchos de los medicamentos actuales se fabrican en laboratorios y muchos de ellos se obtienen a partir de sustancias que se encuentran en la naturaleza. Después de crear un medicamento nuevo, este se pone a prueba una y otra vez de muchas formas diferentes. Esto permite a los científicos asegurarse de que se trata de un medicamento seguro para los seres humanos y que permite combatir o prevenir enfermedades específicas.

Muchos medicamentos nuevos son, en realidad, versiones nuevas de medicamentos antiguos que se han mejorado para ayudar a la gente a encontrarse mejor más deprisa.

Los medicamentos pueden aportar al organismo lo que le falta

A veces, una parte del cuerpo de una persona no puede fabricar una cantidad suficiente de determinadas sustancias, lo que puede provocar enfermedades. Por ejemplo, cuando una persona tiene una diabetes tipo 1, su páncreas (un órgano que forma parte del sistema digestivo) no puede fabricar una cantidad suficiente de una importante sustancia química llamada insulina, que el organismo necesita para estar sano.

Cuando el cuerpo de una persona fabrica demasiada cantidad de determinada sustancia química, la persona también puede enfermar. Por suerte, los medicamentos pueden aportar sustancias necesarias (como la insulina) que el cuerpo no puede fabricar o que fabrica en una cantidad insuficiente o bien puede frenar la producción de una sustancia química que el organismo está fabricando en exceso.

La mayoría de las veces en que enferman los niños, la enfermedad ocurre debido a que entran gérmenes en su organismo. Su sistema inmunitario lucha contra estos invasores pero, tanto los gérmenes como la forma natural que tiene el cuerpo de defenderse de ellos (la fiebre), pueden hacer que la persona se encuentre mal. En muchos casos, el tipo adecuado de medicación ayudará tanto a eliminar los gérmenes como a que la persona se encuentre mejor.

Los medicamentos pueden ayudar de muchas formas distintas

La gente toma medicamentos para combatir enfermedades, para encontrarse mejor cuando enferma y para prevenir posibles enfermedades en primer lugar.

Para decidir qué medicamento recomendar a un paciente en concreto, el médico debe pensar en qué es lo que le está provocando el problema. Es posible que una persona necesite tomar más de un tipo de medicamento al mismo tiempo: uno para combatir la infección que ha contraído y otro para encontrarse mejor, por ejemplo.

En lo que se refiere a medicamentos que permiten tratar enfermedades, existen muchos tipos de medicamentos diferentes. Los antibióticos son un tipo de medicamento que han tomado muchos niños. Los antibióticos matan a unos gérmenes denominados bacterias y existen distintos tipos de antibióticos que permiten luchar contra distintos tipos de bacterias. Si tu médico averigua que unas bacterias denominadas estreptococos te están provocando un dolor de garganta, te recetará el tipo adecuado de antibiótico para eliminar ese tipo de bacterias.

Medicamentos que alivian el dolor y otros síntomas

Pero, mientras el antibiótico empieza a luchar contra las bacterias, es posible que te sigas sintiendo cansado, "hecho polvo" y/o caliente por la fiebre. Por eso, lo más probable es que el médico diga a tus padres que también te den un medicamento contra el dolor. Este tipo de medicamentos no te curará la enfermedad pero te ayudará a encontrarte mejor mientras te vayas curando.

También habrás tomado otros medicamentos para aliviar los síntomas, como los anticatarrales, que secan el moqueo nasal, o las gotas para la garganta cuando tenías carraspera. Las cremas que ayudan a que una picadura de insecto deje de picar son otro ejemplo de este tipo de medicamentos. El catarro deberá seguir su propio curso y la picadura deberá curarse por sí sola pero, mientras tanto, esos medicamentos te ayudarán a encontrarte menos enfermo o a reducir el picor.

Mucha gente toma medicamentos para controlar enfermedades que no acaban de desparecer por completo, como la diabetes, el asma, la hipertensión arterial. Con la ayuda de estos medicamentos, la gente puede disfrutar de la vida y evitar algunos de los peores síntomas de las enfermedades que padecen.

Por último, también existen unos medicamentos muy importantes que impiden que la gente enferme en primer lugar. Algunos de ellos son las vacunas, que se suelen administrar en forma de inyección. Impiden que la gente contraiga enfermedades graves, como el sarampión y/o las paperas. Hasta hay una vacuna contra la varicela, y mucha gente se pone la vacuna antigripal cada otoño para prevenir la gripe. Aunque a nadie le gusta que le pongan inyecciones, las vacunas son una parte muy importante de mantenerse sano.

Muchas formas de medicarse

¿Qué significa medicamento para ti? Cuando oyes esa palabra, ¿te imaginas una pastilla o una cucharada llena de un líquido rojo? Estas son dos de las formas que pueden adoptar los medicamentos, pero hay más. Los medicamentos se dan en la forma en que funcionan mejor en el cuerpo humano.

Muchos medicamentos se tragan, sea en forma de pastillas o de líquido. Una vez tragados, los jugos digestivos del estómago los descomponen y, así, los medicamentos pueden llegar al torrente sanguíneo, que se encargará de distribuirlos a otras partes del cuerpo.

Pero hay medicamentos que no funcionan bien si son descompuestos por los jugos gástricos, como la insulina, que se utiliza en forma de inyección subcutánea (se inyecta bajo la piel) y es absorbida directamente por el torrente sanguíneo.

Otros medicamentos tardarían demasiado tiempo en hacer efecto si se tragaran. Cuando te ponen una vía intravenosa en un hospital, el medicamento te llega a la sangre enseguida. Otros medicamentos se tienen que respirar o inhalar para que puedan llegar a los pulmones, como algunos de los medicamentos que se utilizan para tratar el asma.

Y hay otros que funcionan mejor cuando se aplican directamente en sobre el área donde son necesarios, como una pomada desinfectante sobre un corte infectado o gotas para los oídos para tratar un oído tapado.

Ten cuidado con tus medicamentos

Por todo lo dicho, parece que los medicamentos funcionan, ¿verdad? En muchos casos, funcionan muy bien, siempre y cuando se utilicen como es debido. Una cantidad excesiva de medicamento puede ser muy peligrosa y un medicamento viejo o caducado puede no ser eficaz y, además, puede enfermar a quien lo tome. Tomar un medicamento inadecuado o el medicamento que le han recetado a otra persona también puede ser muy peligroso.

Cuando tomes tus medicamentos, tienes que seguir siempre las instrucciones que te haya dado tu médico, sobre todo en lo que se refiere a durante cuánto tiempo los tienes que tomar. Si tu médico te indica que tomes un medicamento durante 10 días seguidos, hazle caso, incluso aunque te empieces a encontrar mejor mucho antes. ¡Los medicamentos necesitan tiempo para desempeñar su función y ayudarte a encontrarte mucho mejor!

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: enero de 2014

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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