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Labio leporino y paladar hendido

Inclina la cabeza un poco hacia atrás y mírate en el espejo. ¿Ves cómo tu nariz se conecta con tu labio superior? 

Ahora abre la boca. ¿Ves un pliegue en el centro de tu paladar? Es posible que lo puedas notar al tocarlo con el dedo o con la lengua. Por ahí es por donde te crece el paladar. Verás que el paladar va desde detrás de tus incisivos superiores hasta la parte posterior de tu boca. 

¿Qué son el labio leporino o el paladar hendido?

La palabra hendido se refiere a una grieta o una fisura entre dos cosas. Un labio leporino es una fisura en el labio superior. Puede afectar a uno o ambos lados del labio, creando en el segundo caso una mayor abertura hacia la nariz. Un paladar hendido es una fisura o abertura en el paladar. Deja un hueco entre la nariz y la boca. 

A veces, el labio leporino y el paladar hendido ocurren a la vez. El labio leporino y el paladar hendido son muy frecuentes y ocurren aproximadamente en 1 o 2 de cada 1.000 bebés que nacen en EE.UU. al año. 

El labio leporino y el paladar hendido se consideran malformaciones (o anomalías) congénitas. Esto significa que ocurren mientras se está formando el bebé en el vientre materno. Normalmente, la boca y la nariz se desarrollan entre la sexta y la duodécima semana de vida dentro del vientre materno. En algunos bebés, hay partes de los labios y del paladar que no crecen a la vez. Puesto que los labios y el paladar se desarrollan de forma independiente, es posible que un bebé tenga solo labio leporino, solo paladar hendido o ambos a la vez. 

No siempre se sabe porqué un bebé en particular tiene labio leporino o paladar hendido. A veces, es una afección que se da por familias. Esto significa que una persona con labio leporino o con paladar hendido puede tener un pariente con este mismo problema.  

Otras veces, el paladar hendido forma parte de un síndrome, lo que significa que la persona también estará afectada por malformaciones congénitas en otras partes del cuerpo. A veces, el labio leporino y el paladar hendido pueden estar relacionados con lo que ocurrió durante el embarazo de la madre, como un medicamento que estuvo tomando, una falta de vitaminas o la exposición al humo del tabaco. De todos modos, la mayoría de las veces se desconoce la causa exacta.

¿Qué le ocurre a un niño con labio leporino y/o paladar hendido? 

Un bebé con labio leporino y/o paladar hendido puede tener dificultades, como problemas para alimentarse, acumulación de fluido en el oído medio asociada a pérdidas auditivas, problemas dentales y problemas para hablar. 

Problemas para alimentarse

¿Te has reído alguna vez tan fuerte mientras bebías leche que la leche te ha acabado saliendo por la nariz? Puesto que los bebés con paladar hendido tienen un agujero entre la nariz y la boca, tienen el mismo problema, solo que les puede ocurrir cada vez que beben, no solo cuando se ríen. Por suerte, hay especialistas en alimentación y biberones especiales que pueden ayudar. 

Oído y problemas auditivos 

Los niños con paladar hendido pueden tener pérdidas auditivas, que se pueden deber a la acumulación de fluido dentro del oído. Suelen necesitar unos tubos especiales muy pequeños que se colocan en el tímpano para ayudarles a oír mejor. Por este motivo, a los niños con paladar hendido, les deben evaluar los oídos y la audición una o dos veces al año. 

Problemas dentales

Los niños con labio leporino o paladar hendido suelen tener problemas en los dientes. Estos problemas pueden incluir dientes pequeños, ausencia de algunos dientes, dientes de más o dientes torcidos. Todos los niños necesitan ir al dentista con regularidad y cepillarse bien los dientes. Los niños con paladar hendido pueden tener que visitar también a un ortodoncista para ponerse aparatos de ortodoncia y asegurarse de que los dientes les crecen rectos. 

Problemas para hablar 

Los niños con labio leporino o paladar hendido también pueden tener problemas para hablar. Cuando hablamos, los músculos del velo del paladar impiden que el aire salga por la nariz, permaneciendo dentro de la boca. A los niños con paladar hedido, el velo del paladar a veces no se les mueve bien y deja que pase demasiada cantidad de aire hacia la nariz mientras hablan. Esto les provoca problemas al emitir algunos sonidos y hace que su habla suene nasal, como si hablaran en parte por la nariz.

¿Qué hacen los médicos? 

El tratamiento del labio leporino o del paladar hendido supone la colaboración entre distintos tipos de especialistas médicos (personas expertas en tratar este tipo de problemas). En este equipo, se incluye a un cirujano plástico, un patólogo del habla y el lenguaje, un ortodoncista, un otorrinolaringólogo (un médico especializado en tratar los problemas de oído, nariz y garganta), un cirujano maxilofacial, un dentista, un genetista, un trabajador social, un psicólogo, un audiólogo, y otros especialistas médicos. Puesto que el niño tiene que ver a tantos especialistas diferentes, el equipo cuenta con un coordinador que colabora con los padres para ayudarles a organizarlo todo. 

Los niños con labio leporino y paladar hendido necesitan varias operaciones para corregirles las fisuras. El labio leporino se suele corregir cuando el niño tiene entre 3 y 6 meses de edad. Durante la operación, el médico cierra la abertura del labio. Si a una persona le corrigen el labio leporino cuando es un bebé, le queda una cicatriz en el labio superior y debajo de la nariz. 

El paladar hendido se suele corregir cuando el niño tiene entre 9 y 12 meses de edad. En la operación de paladar hendido, los médicos cierran el agujero que hay entre el paladar y la nariz y reconectan los músculos del velo del paladar. 

Después de la operación, los niños se someterán a pruebas auditivas regulares para evaluar posibles problemas auditivos provocados por la acumulación de fluido dentro de los oídos.   Si les colocan unos tubitos especiales en los tímpanos, el otorrinolaringólogo comprobará si están funcionando bien, impidiendo la acumulación de fluido. 

Muchos niños, entre ellos, lo que tienen labio leporino y/o paladar hendido, necesitan ponerse aparatos de ortodoncia después de que les crezca los dientes permanentes. Estos aparatos sirven para enderezar los dientes torcidos. 

Los niños con labio leporino y paladar hendido también pueden necesitar un injerto óseo cuando tienen unos 8 años de edad. En los injertos óseos, el cirujano extrae un trozo de hueso, generalmente de la cadera del niño, y lo utiliza para rellenar el espacio que hay en el área de las encías superiores. Esto permite que el área de las encías superiores sostenga mejor los dientes permanentes y mantenga fija y estable la mandíbula superior. 

Cuando los niños con labio leporino y paladar hendido crecen y se convierten en adolescentes, algunos de ellos quieren que les disimulen las cicatrices o que les enderecen la mandíbula y/o la nariz. Las operaciones que permiten corregir estos problemas pueden mejorar la mordida de la persona, su habla, su respiración y su aspecto.

Vivir con un labio leporino y/o paladar hendido 

Algunos niños con labio leporino o con paladar hendido grave tienen narices aplanadas y/o mandíbulas pequeñas. Pero hay otros con solo paladar hendido cuyo aspecto es como el de cualquier persona. La cuestión es que los niños con labio leporino y/o paladar hendido quieren que los traten como a cualquier persona. ¡Una persona puede tener el paladar hendido y también tener unos ojos preciosos, un gran sentido del humor o ser excelente jugador de baloncesto! 

Si tienes labio leporino o paladar hendido, lo más probable es que haya algunas cosas de tu cara que no puedas cambiar y otras que sí. Los médicos pueden hacer cosas sorprendentes para que te sientas bien con tu aspecto externo, y tú puedes hacer cosas para sentirte bien con cómo eres por dentro. 

Incluso aunque las operaciones y el tratamiento del labio leporino y/o del paladar hendido tengan éxito, algunos niños lo pasan mal cuando tienen que crecer con estas afecciones. Se pueden encontrar con compañeros de clase que se meten con ellos o que los acosan y otros que solo sienten curiosidad y que quieren saber más sobre lo que les pasa. 

En cualquier caso, los niños con labio leporino y/o paladar hendido pueden recibir ayuda para afrontar este tipo de situaciones hablando con sus padres, profesores, psicólogos escolares y, por descontado, con cualquier miembro del equipo que trata su afección. ¡Lo bueno es que los niños con labio leporino y/o paladar hendido se pueden convertir en adultos sanos y felices!

Fecha de revisión: agosto de 2014

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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