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Comunicación interauricular

¿Qué es una comunicación interauricular?

Una comunicación interauricular, o CIA (de forma abreviada), es un problema del corazón que puede afectar a los niños.

¿Qué ocurre en una comunicación interauricular?

En una comunicación interauricular, existe una abertura anormal en el tabique (o septo) que separa ambas aurículas. Esto permite que parte de la sangre oxigenada procedente de la aurícula izquierda fluya hacia la aurícula derecha a través del orificio. Allí, se mezcla con sangre pobre en oxígeno, lo que incrementa la cantidad total de sangre que fluye hacia los pulmones.

Este mayor flujo de sangre hacia los pulmones genera un sonido sibilante, conocido como soplo cardíaco. Este sonido puede ser la única pista de que un niño tiene una comunicación interauricular.

Muchos niños con esta anomalía no presentan problemas ni síntomas. En algunas ocasiones, un niño con una comunicación interauricular muy grande puede tener poco apetito, cansarse con facilidad, crecer más despacio, tener falta de aliento o problemas pulmonares, como las pulmonías.

¿Quiénes desarrollan comunicaciones interauriculares?

Aproximadamente uno de cada 100 bebés nace con algún tipo de anomalía cardíaca. La comunicación interauricular es una de las anomalías cardíacas más frecuentes. Una persona puede recibir el diagnóstico de comunicación interauricular cuando todavía es un bebé, o bien cuando es un niño, un adolescente o, incluso, un adulto.

En algunos niños con comunicación interauricular de tamaño reducido (agujero de pequeño tamaño), el orificio se puede cerrar por si solo. La mayoría de los niños con orificios grandes o de tamaño medio necesitarán algún tipo de procedimiento para cerrar el orificio. Si quedara abierto, es posible que, más adelante, la persona desarrollara otros tipos de problemas de corazón, como un latido cardíaco anormal.

La persona también podría desarrollar lesiones graves en los vasos sanguíneos pulmonares. El riesgo de tener un accidente cerebro-vascular (un problema donde un coágulo de sangre o una burbuja de aire obstruye un vaso sanguíneo cerebral), también es mayor en las personas con comunicación interauricular. Para prevenir estos problemas, los médicos suelen recomendar cerrar el orificio cuando el niño todavía es pequeño.

¿Qué causa las comunicaciones interauriculares?

Una comunicación interauricular se desarrolla cuando el bebé está creciendo dentro del vientre materno. Antes de nacer, el corazón se forma a partir de un tubo de gran tamaño que se pliega y se divide en varias partes que se acabarán convirtiendo en los tabiques y las cavidades del corazón del bebé. Si ocurre un problema durante este proceso, se puede formar un orifico en el tabique que separa la aurícula derecha de la aurícula izquierda.

En algunos casos, el riesgo de desarrollar una comunicación interauricular es de base genética, o hereditaria. En otros casos, una comunicación interauricular puede ocurrir cuando una mujer embarazada se expone a ciertas sustancias químicas o consume drogas o a determinados fármacos mientras el bebé se está desarrollando en su interior. Pero en la mayoría de los niños que presentan esta anomalía, no se sabe por qué la han desarrollado.

¿Qué hacen los médicos?

A muchos niños con comunicación interauricular, sus médicos les detectan un soplo cardíaco en una revisión ordinaria. Luego sus médicos los suelen derivar a un cardiólogo pediátrico, un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de problemas de corazón en niños y adolescentes.

El cardiólogo pediátrico hará preguntas sobre los antecedentes médicos y familiares del niño (es decir, sobre la salud de su mamá durante el embarazo y sobre las enfermedades que el niño haya padecido). El cardiólogo también hará una exploración física al niño, donde le escuchará el corazón.

Si el médico considera que un niño puede tener una comunicación interauricular, le puede mandar algunas de las siguientes pruebas (ninguna de ellas provoca dolor):

  • una radiografía de pecho, que permite obtener una imagen del corazón y los órganos circundantes del pecho
  • un electrocardiograma (o ECG, para abreviar), que registra la actividad eléctrica del corazón
  • un ecocardiograma, que utiliza las ondas sonoras para crear una imagen del interior del corazón.

A algunos niños, es posible que el cardiólogo les recomiende visitas regulares de seguimiento para ver si el pequeño orificio se acaba cerrando por si solo. Un niño con una comunicación interauricular de tamaño reducido suele poder hacer deporte y otras actividades físicas regulares sin ningún tipo de restricción.

¿Cómo se tratan las comunicaciones interauriculares?

Si es necesario cerrar el orificio, el cardiólogo decidirá si el niño necesita una operación o bien un procedimiento conocido como cateterismo cardíaco. En ambos casos, al niño le administrarán un medicamento especial llamado anestesia, que hace que se duerma e impide que note dolor durante el procedimiento.

Operación de corazón

En la operación, el médico cierra el orificio con puntos o bien cosiendo un parche fabricado con material quirúrgico o tejido del cuerpo del mismo paciente. El niño deberá pasar unos pocos días en el hospital después de la operación. Durante unos seis meses, el tejido cardíaco irá creciendo sobre el parche o los puntos.

Cateterismo cardíaco

Otra forma de corregir el orificio es mediante un cateterismo cardíaco. En este procedimiento, se utiliza un tubo fino y flexible, llamado catéter. El cardiólogo introduce el catéter dentro de un vaso sanguíneo de la pierna que llega hasta el corazón. Luego el cardiólogo guía el tubito hacia el corazón, donde coloca un dispositivo que cubre el orificio interauricular. El dispositivo de cierre, al estar fabricado con malla metálica, es elástico y flexible.

Por lo general, el niño pasará una noche en el hospital tras el cateterismo. Al igual que en las operaciones, con el tiempo, el tejido cardíaco natural irá creciendo sobre el dispositivo hasta cubrirlo por completo.

Los niños que se someten a una operación o un cateterismo cardíaco deberán seguir las instrucciones del médico de tomarse las cosas con calma durante cierto tiempo. Pero, al cabo de solo unas pocas semanas, podrán retomar sus actividades con toda normalidad. Es muy poco frecuente que los niños con una comunicación interauricular sufran más problemas de corazón en el futuro. Por lo tanto, una vez corregida esta anomalía cardíaca, ¡estarán formidables y dispuestos a comerse el mundo!

Fecha de revisión: septiembre de 2016

Nota: Toda la información incluida en KidsHealth® es únicamente para uso educativo. Para obtener consejos médicos, diagnósticos y tratamientos específicos, consulte con su médico.

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