
(Electronic Health Records)
En la era de los iPads, los teléfonos móviles inteligentes y las actualizaciones en Facebook minuto a minuto, ¿no parece como si la visita al consultorio de un médico fuera un viaje al pasado? ¿Tu médico toma notas en hojas de papel que luego guarda en una carpeta y almacena en un archivo enorme?
A pesar de que muchos médicos todavía conservan sus notas en archivos, cada vez más pacientes ven computadoras portátiles en lugar de un sujetapapeles dentro del consultorio. Los médicos y los hospitales están incorporando nuevas tecnologías de la información del área de la salud y, si bien estos cambios no sucederán de un día para el otro, eventualmente llegarán.
Cómo funciona la historia clínica electrónica
La historia clínica electrónica (EHR, por sus siglas en inglés), también denominada historia médica electrónica (EMR) ayuda tanto a los pacientes como a los profesionales de la salud. Te facilita acceder (o a tus padres, según tu edad) a tu historia clínica.
Una EHR es la recopilación digitalizada de los registros médicos de un paciente. Las EHR incluyen datos como edad, sexo, etnia, historial médico, medicamentos, alergias, estado de las inmunizaciones, resultados de pruebas de laboratorio, instrucciones para el alta del hospital e información de facturación.
Gracias a que las historias clínicas electrónicas son digitales, los diferentes proveedores de atención de la salud pueden compartir tu información fácilmente. Entonces, por ejemplo, si además de tu médico de atención primaria, visitas a un dermatólogo y a un especialista en asma, ellos, al igual que los enfermeros y otros asistentes, verán el mismo historial.
Si un médico pide una prueba de laboratorio, todos verán los resultados. Si un médico te receta un medicamento, los otros podrán verlo. Esto es una ventaja, ya que reduce las probabilidades de que un médico te recete un medicamento que interaccione de manera adversa con otros y de que te cause problemas.