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Cinco formas de plantarle cara a la depresión

Cinco formas de plantarle cara a la depresión

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(5 Ways to Fight Depression)

Si estás deprimido, lo mejor es que hagas algo al respecto —las depresiones no se curan solas. Aparte de pedir ayuda a un médico o terapeuta, hay cinco cosas que puedes hacer para encontrarte mejor.

  1. Ejercicio físico. Anda a paso ligero de 15 a 30 minutos cada día —o baila, haz footing o coge la bicicleta, si lo prefieres. A las personas deprimidas no les suele apetecer estar activas. Pero, de todos modos, fuérzate un poco (pídele a un amigo que te acompañe si lo necesitas para estar motivado). En cuanto hagas del ejercicio un hábito, no tardarás mucho en percibir un cambio a mejor en tu estado de ánimo.

    Además del ejercicio aeróbico, algunas posturas de yoga ayudan a aliviar los sentimientos depresivos. Prueba la postura del perro con la cabeza hacia abajo o la de piernas arriba contra la pared (puedes encontrar estas dos posturas en páginas de Internet sobre yoga). Hay otros dos aspectos del yoga —las técnicas de respiración y la meditación— que también pueden ayudar a encontrarse mejor a las personas con depresión.

  2. Cuídate alimentándote bien. La depresión puede repercutir sobre el apetito. Cuando están deprimidas, a algunas personas no les apetece nada comer, mientras que otras lo hacen en exceso. Si la depresión ha afectado a tus hábitos alimentarios, tendrás que tener muy presente la necesidad de alimentarte bien, ya que la alimentación puede influir sobre el estado de ánimo y el nivel de energía de una persona. O sea que come abundante fruta y verdura y sigue un horario de comidas regular (aunque no tengas hambre, intenta comer algo ligero, como una pieza de fruta, para mantener un buen nivel de energía durante todo el día).

  3. Identifica los problemas, pero no les des vueltas. Intenta identificar las circunstancias que han contribuido a tu depresión. Cuando sepas qué es lo que te ha hecho sentirte triste y decaído y por qué, habla sobre ello con un amigo que te aprecie. Hablar es una forma de dar rienda suelta a los sentimientos y de recibir un poco de comprensión. Si no tienes a quién contárselo, abrir tu corazón escribiendo en un diario te irá igual de bien.

    Una vez hayas aireado esos pensamientos y sentimientos, centra la atención en algo positivo. Toma medidas para solucionar tus problemas. Pide ayuda si la necesitas. Sentirse unido a los amigos y la familia puede ayudar a aliviar los sentimientos depresivos. (Y tú también puedes ayudar a tus allegados a sentir que pueden hacer algo por ti en vez de limitarse a ver lo trise que estás.)

  4. Exprésate. Cuando uno está deprimido puede tener la sensación de que tiene bloqueadas la creatividad y la capacidad para disfrutar de las cosas. Pero ejercitando la imaginación (pintando, dibujando, haciendo garabatos, cosiendo, escribiendo, bailando, componiendo música, etc.) no sólo podrás mantener tus jugos creativos fluyendo sino que tal vez te ayude a experimentar emociones positivas. Dedica tiempo a jugar con un amigo o con tu mascota o haz algo divertido a solas. Encuentra algo de qué reírte —tal vez una comedia. La risa ayuda a levantar el ánimo.

  5. Ve el lado positivo de las cosas. La depresión repercute sobre los pensamientos de las personas, haciendo que todo parezca negro, triste y negativo. Si la depresión te está hacienda ver solamente lo malo de la vida, haz un esfuerzo por ver las cosas buenas. Primero concéntrate en ver una cosa positiva, luego intenta buscar otra más. Considera tus puntos fuertes, tus dones y lo afortunado que eres en algunos aspectos. Y, sobre todo, no te olvides de tener paciencia contigo mismo. La depresión no se cura de la noche a la mañana.

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Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: marzo de 2012