Dónde y cómo debe dormir mi bebé
A esta edad, la mayoría de los bebés se dan vuelta y buscan una posición cómoda para dormir. Su bebé se moverá mucho durante el transcurso de su sueño nocturno.
A esta edad pueden comenzar los terrores nocturnos; por lo tanto, no se asombre si su bebé comienza a gritar y llorar en medio de la noche y nada de lo que usted hace parece ayudar. Los terrores nocturnos no son lo mismo que las pesadillas; las pesadillas suelen comenzar entre los 3 y 4 años, y los niños se despiertan porque están asustados.
Los terrores nocturnos ocurren durante la parte profunda del sueño y, si bien pueden resultarle preocupantes, su bebé está, en realidad, profundamente dormido. Incluso aunque los ojos de su hijo estén totalmente abiertos, no tiene idea de que está llorando. Asegúrese de que su bebé esté seguro y, en última instancia, se calmará.
Cuando su bebé se levante por la noche y llore por usted, recuerde no recompensar esta conducta; de lo contrario, continuará durante mucho tiempo. Tranquilice a su bebé demostrándole que está allí, pero después envíele el mensaje de que es necesario volver a dormir. Lo mejor que puede hacer es darle una palmadita tranquilizadora en la espalda, acomodarle la manta y salir rápidamente. Si se mantiene firme y constante en esperar que su bebé se vuelva a dormir solo, esta etapa pasará muy pronto.
Por supuesto, durante estas "visitas" en medio de la noche, debe descartar que no se trate de una enfermedad o de un pañal sucio. Si debe cambiar a su bebé, recuerde no encender demasiadas luces e interactuar lo menos posible.
Seguridad a la hora de dormir
Siempre tenga en cuenta la seguridad a la hora de dormir. Asegúrese de que la cuna cumpla con las normas de seguridad actuales. No coloque en el interior de la cuna ningún elemento que pueda interferir con la respiración del bebé: los muñecos rellenos, las mantas o las almohadas pueden caer sobre la cara del bebé y bloquear su respiración. Si bien las chichoneras se utilizaban regularmente en el pasado, ya no se recomienda su uso. Un estudio, que se realizó con datos de la Comisión de Seguridad de los Productos de Consumo de EE. UU. (CPSC), descubrió que una cantidad de muertes accidentales parecían estar relacionadas con el uso de chichoneras en las cunas y los moisés. La Academia Americana de Pediatría (AAP) y otras organizaciones de pediatría desaconsejan firmemente el uso de chichoneras en las cunas para evitar la asfixia accidental.
Evite también los elementos como cuerdas, lazos o cintas que puedan enredarse alrededor del cuello del bebé, así como objetos con cualquier tipo de borde o esquina afilados. Los bebés también pueden enredarse en los móviles colgantes; por lo tanto, también debe retirarlos. No olvide observar a su alrededor para detectar elementos que su bebé pueda tocar al estar parado en la cuna. Los tapices, fotos, paños y cordeles de cortinas pueden ser peligrosos si quedan al alcance del bebé.