Si un bebé presenta una restricción del crecimiento intrauterino
Una vez que se diagnostica una restricción del crecimiento intrauterino, su tratamiento será individualizado para cada paciente y dependerá del estado del bebé y del mes de embarazo de la madre.
Se controlará atentamente al bebé, generalmente llevando a cabo frecuentes visitas prenatales y ecografías para hacer un seguimiento de su crecimiento y detectar posibles problemas. En algunos casos, los profesionales de la salud recomiendan provocar el parto antes de la fecha esperada si la monitorización indica que el bebé ha dejado de crecer o presenta otros problemas.
Es posible que sea necesario practicar una cesárea si el estrés asociado a un parto vaginal se considera demasiado arriesgado para el bebé. Aunque puede ser necesario anticipar el parto, la meta siempre consistirá en mantener al bebé seguro dentro del vientre materno el máximo tiempo posible. A veces la amniocentesis puede ayudar a determinar el grado de madurez pulmonar del bebé y a saber si podría respirar por sí solo fuera del vientre materno.
El tratamiento de una restricción del crecimiento intrauterino también incluye tratar sus posibles causas, como controlar cualquier enfermedad que padezca la madre y asegurarse de que lleva una dieta saludable y nutritiva con ganancia adecuada de peso. A algunas mujeres les indican que eviten el ejercicio aeróbico y a otras que guarden cama para descansar y mejorar el flujo sanguíneo que le llega al bebé.
Pronóstico
Lamentablemente, los bebés con una restricción del crecimiento intrauterino son más proclives a padecer problemas de salud tanto antes como después de nacer. Los que nacen de forma prematura o con un tamaño muy reducido tienen más probabilidades de presentar problemas que requieren internamientos hospitalarios más largos. También es posible que necesiten recibir cuidados especiales después del parto, como ayuda respiratoria o medicamentos para prevenir posibles infecciones.
Otros problemas que se pueden asociar a la restricción del crecimiento intrauterino son los siguientes:
- tolerancia reducida al parto por vía vaginal, lo que se asocia a un incremento de las probabilidades de parto por cesárea
- problemas para respirar y para alimentarse
- problemas para mantener la temperatura corporal
- recuentos anormales de las células sanguíneas
- baja concentración de azúcar en sangre (hipoglucemia)
- capacidad reducida de combatir las infecciones
- mayor riesgo a padecer problemas neurológicos
- mayor riesgo a tener un feto muerto (el feto muere dentro del vientre materno)
Los efectos a largo plazo de una restricción del crecimiento intrauterino dependen en gran medida de la afección que provocó el problema en primer lugar.
Cómo afrontar una restricción del crecimiento intrauterino
Cuando una mujer se entera de que su bebé padece o podría padecer una restricción del crecimiento intrauterino, lo mejor que puede hacer es asistir a todas las visitas y pruebas prenatales programadas y seguir las recomendaciones de su profesional de la salud. También debería cuidarse, siguiendo una dieta saludable, descansando lo suficiente y evitando el consumo de alcohol, drogas y tabaco.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: julio de 2011