¿Cuáles son los signos del TDAH?
El TDAH puede hacer que los niños se comporten de diferentes maneras, según quién lo tenga. La mayoría de los niños con TDAH tienen problemas para concentrarse y prestar atención. Algunos niños con TDAH también pueden tener problemas para quedarse sentados en clase y esperar su turno. Pueden gritar las respuestas antes de que otros niños tengan la oportunidad de levantar sus manos.
A veces pueden ser desorganizados, distraídos u olvidadizos. Pueden perder las cosas y tener dificultades para terminar sus tareas. Es posible que se muevan mucho en sus asientos, se trasladen de un lado a otro muchas veces, hablen demasiado o interrumpan las conversaciones de otras personas.
Es importante recordar que todos hacen esto de vez en cuando. No significa que tenga TDAH.
Si el médico dice que es TDAH
Cuando los padres y maestros sospechan que un niño tiene TDAH, el primer paso es consultar con el médico, quien luego puede remitir al niño a un especialista, como un psicólogo, psiquiatra o neurólogo que conoce sobre niños con TDAH y otros tipos de problemas del comportamiento. Parte de la tarea del médico es verificar la presencia de otras enfermedades que se asemejan al TDAH pero requieren otros tipos de tratamiento.
Una vez que el médico determina que el niño tiene TDAH, entonces el médico, los padres y los maestros comienzan a trabajar juntos para buscar la mejor forma de ayudar. Con frecuencia esto significa comenzar uno de los medicamentos utilizados para tratar el TDAH, decidir la dosis necesaria y cuándo administrarla. Los niños con TDAH en general sólo tienen que tomar el medicamento una vez antes de ir a la escuela, pero algunos quizás deban ir a la enfermería a mitad de la jornada escolar para recibir el medicamento.
Pero los niños que tienen TDAH necesitan más que un medicamento. También necesitan ayuda para aprender cómo cambiar el modo en el que actúan. Algunos pueden aprender a hacerlo a través de una terapia de relajación o terapia del comportamiento.
En la terapia de relajación, los consejeros enseñan a los niños cómo relajarse y mantenerse calmos realizando ejercicios de respiración profunda y relajando diferentes grupos de músculos. La terapia del comportamiento enseña a los niños a fijar objetivos para sí mismos y utiliza recompensas para ayudarlos a alcanzar esos objetivos. Los maestros pueden dar una recompensa a un niño con TDAH por sentarse quieto en la clase, por ejemplo. Los padres pueden hacer lo mismo en casa (como recompensar al niño por prestar atención, completar quehaceres cotidianos o tener presente ciertas cosas).
Es posible que los niños con TDAH necesiten ayuda adicional para aprender cómo hacer las cosas que para otros niños resultan fáciles y algunos pueden deprimirse o sufrir ansiedad.
Para muchos niños con TDAH, la clave del éxito no es solamente cumplir con el plan de tratamiento del médico sino trabajar para lograr buenas amistades con otros niños. Muchos descubren que sus síntomas mejoran cuando crecen. Los adultos con TDAH pueden tener vidas felices y pueden ser muy exitosos en cualquier cosa que decidan hacer.
Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: julio de 2009