El viaje en coche
La cuestión más importante del viaje a casa es tener una sillita de seguridad para el coche adecuada para el bebé. En Estados Unidos, es obligatorio en todos los estados que los padres dispongan de una de estas sillitas al salir del hospital, puesto que es una de las maneras más seguras de proteger al bebé.
Incluso para un trayecto corto, nunca es seguro que alguno de ustedes lleve al bebé en brazos mientras el otro conduce. Su bebé podría salir despedido de sus brazos y chocar contra el tablero si se produce un frenazo brusco.
Es una buena idea comprar, alquilar o pedir prestada una sillita antes de que nazca el bebé, para que tengan tiempo de escogerla cuidadosamente. Hay dos tipos de sillitas de coche para bebé: sillitas sólo para niños pequeños (que deben sustituirse por otras cuando el bebé alcanza las 20 libras o los 9 kilos) y sillitas convertibles que pueden adaptarse a niños pequeños y mayores.
Las sillitas sólo para niños pequeños están diseñadas para colocarse mirando hacia atrás y se adaptan mejor a los bebés que las sillas convertibles. Los bebés deben ir en sillitas mirando hacia atrás hasta cumplir 1 año y pesar como mínimo 20 libras (9 kg). (Si su bebé sobrepasa este peso antes de cumplir el año, tendrá que usar una sillita convertible diseñada para bebés mayores.) Algunos padres de recién nacidos encuentran que utilizar como "sistema de transporte" un cochecito de paseo que sirve también como sillita para el coche permite pasar al bebé del coche al cochecito de manera mucho más suave, especialmente cuando el niño duerme.
Las sillitas convertibles se colocan mirando hacia atrás hasta que el bebé alcanza las 20 libras (9 kg) y ya tiene 1 año de edad, y después pueden volverse hacia delante. (Hay algunas sillitas convertibles que tienen un límite de peso superior para adaptarse a niños menores de un año que pesen más.)
Nunca coloque en el asiento delantero una sillita especial para niños pequeños o una sillita convertible en la posición de mirar hacia atrás; siempre póngalas en el asiento trasero. Los airbags del acompañante del asiento delantero son peligrosos tanto en el caso de las sillitas que se colocan mirando hacia atrás como las que se colocan mirando hacia delante, y la mayoría de los accidentes afectan a los pasajeros de delante. Cuando haga frío, primero sujete bien al bebé con los cinturones y luego cúbralo con mantas por encima.
Si pide prestada una sillita para el coche, asegúrese de que no tenga más de 10 años y que nunca haya estado que un coche que sufriese un accidente (aunque parezca estar bien, podría estar afectada estructuralmente). No utilice sillas a las que les falten piezas o que no tengan la etiqueta que indique la fecha de fabricación y el número de modelo (sin esto, no podrá saber si ha habido alguna retirada del mercado del producto por algún defecto). Además busque la "fecha de caducidad" recomendada por el fabricante. Si tiene alguna duda respecto a la historia de la sillita, si se la ve rota o con signos que revelen algún tipo de deterioro, no la utilice.
Pregunte en el lugar donde reciba sus clases de preparto, en el centro donde recibe la atención médica, en el hospital o en su compañía del seguro médico si existen programas de alquiler o préstamos de sillitas de coche; es algo bastante común.
Cuando compre una sillita nueva, es importante que recuerde que no hay un solo tipo de silla que sea la mejor o la más segura; compre una que se adapte y pueda instalarse correctamente en su coche. Y un precio más alto no indica necesariamente una calidad mejor; simplemente puede indicar que la sillita tenga ciertos accesorios que usted puede o no necesitar. Registre también su sillita nueva, de modo que si existe algún problema o retirada del producto del mercado, se lo puedan notificar.
El problema más común relacionado con las sillitas de coche es que se instalen incorrectamente (de acuerdo con la Administración Nacional para la Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos [National Highway Traffic Safety Administration], la mayoría de las sillitas de coches se instalan incorrectamente). En los últimos años, en Estados Unidos, las sillitas de seguridad para coches con el sistema LATCH (Lower Anchors and Tethers for Children, Anclajes y correas de sujeción inferiores para niños) se han convertido en la norma, pero un elevado porcentaje de estas sillitas sigue utilizándose incorrectamente también. No confíe en los dibujos ni en lo que vea en los escaparates de las tiendas. Siga las instrucciones del fabricante, y consérvelas. Pregunte al pediatra o a la enfermera pediátrica si conocen algún lugar en su zona donde algún experto pueda evaluar con seguridad la instalación de la sillita del coche. Muchos hospitales, comisarías, parques de bomberos y concesionarios de coches ofrecen este servicio gratuito. Asegúrese de que la evaluación la realice alguien que posea el conocimiento y la experiencia adecuados.
Si va a trasladar a casa a su bebé desde la unidad de cuidados intensivos, lleve la sillita del coche hasta el hospital con suficiente antelación, para que el personal del hospital pueda comprobar si será adecuada para su bebé. Si existe algún problema especial que imponga alguna limitación, pida a su pediatra que le recomiende alguna sillita de coche para niños con necesidades especiales.
Para más información sobre el uso adecuado de las sillitas de seguridad para niños, lea nuestro artículo sobre seguridad en el coche.