Diagnóstico de la cifosis
En los casos más graves de cifosis puede presentarse una curvatura visible en la parte superior de la espalda o una joroba fácil de identificar. Sin embargo, en muchos casos la cifosis no presenta síntomas obvios y no es fácil de diagnosticar.
Para detectar la presencia de cifosis, el médico examinará la espalda y puede pedirle al niño que se incline hacia adelante desde la cintura. A menudo, la cifosis se identifica más fácilmente cuando la espalda se flexiona de esta forma. También se le puede pedir al niño que se recueste, para poder diagnosticar un caso de cifosis postural.
Si el médico sospecha que el niño puede tener cifosis, solicitará que se realicen radiografías de la columna para poder determinar el tipo de cifosis. Para saber si la cifosis afecta la respiración, el médico puede pedirle al niño que realice exámenes de la función pulmonar.
Si un médico piensa que la causa del problema es otra, como por ejemplo una infección o un tumor, es posible que solicite un examen de imágenes por resonancia magnética (IRM) de la espalda.
Tratamiento de la cifosis
La cifosis quizá no necesite tratamiento si se considera que el arqueamiento de la espalda no causará ningún problema. Solamente se necesitan controles de rutina para asegurase de que el arqueamiento no se vuelva más pronunciado. La mayoría de los casos de cifosis dejarán de avanzar una vez que el niño haya finalizado la etapa de crecimiento.
Algunos casos pueden derivarse a un ortopedista: un médico que se especializa en el tratamiento de enfermedades médicas que involucran los huesos. El ortopedista examinará la columna para determinar las causas y la gravedad de la cifosis, para luego recomendar un tratamiento.
El tratamiento varía según el tipo de cifosis y su gravedad:
La cifosis postural no avanza y puede mejorar por sí sola. A lo sumo, puede requerir fisioterapia para disminuir el dolor y mejorar la postura, además de ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda para que ayuden a sostener mejor la columna. A algunas personas les da buen resultado dormir en una cama firme.
La enfermedad de Scheuermann puede requerir el uso de un corsé ortopédico. En casos más graves (curvatura de 75 grados o más) puede ser necesaria la cirugía si hay presencia de dolor o dificultades respiratorias, o si la espalda no responde a otros tratamientos.
La cifosis congénita a veces requiere de una cirugía a edad temprana para corregirla.