Dónde y cómo debe dormir un bebé
Durante las primeras semanas de vida, la mayoría de los padres colocan el moisés o la cuna del bebé en su misma habitación. Una habitación independiente parece demasiado alejada en este primer tiempo.
La Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos (CPSC) recomiendan no hacer dormir al bebé en su misma cama por razones de seguridad. Si bien muchas culturas alientan que los bebés y los padres compartan el lecho, el bebé corre el riesgo de asfixia o estrangulamiento, y los estudios han demostrado que la incidencia del síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS) es mayor en las familias en las que el bebé duerme en la cama de los padres.
Puede resultar útil establecer una rutina desde el comienzo. La manera en la que dormimos se basa en gran medida en los hábitos y en las señales que nuestro organismo utiliza para determinar que es hora de dormir. Si coloca siempre al bebé en la cuna para dormir, ayudará a indicarle al lactante que ése es el lugar para dormir. Sin embargo, recuerde que el cerebro de su bebé puede tardar algunas semanas en notar la diferencia entre el día y la noche. Lamentablemente, no existe ningún truco para acelerar este proceso, salvo la mayor constancia posible en la rutina.
Siempre tenga en cuenta la seguridad a la hora de dormir. No coloque en la cuna o el moisés ningún elemento que pueda interferir con la respiración de su hijo; esto incluye juguetes de peluche, almohadas, mantas y chichoneras. Si bien las chichoneras se utilizaban regularmente en el pasado, ya no se recomienda su uso. Un estudio, que se realizó con datos del CPSC, descubrió que una cantidad de muertes accidentales parecían estar relacionada con el uso de chichoneras en las cunas y los moisés. La AAP y otras organizaciones de pediatría desalientan con firmeza el uso de chichoneras en las cunas para evitar la asfixia accidental.
Evite también los elementos como cordones, lazos o cintas que puedan enredarse alrededor del cuello del bebé, así como objetos con cualquier tipo de borde o esquina afilados. Los bebés también pueden enredarse en los móviles colgantes; por lo tanto, también debe retirarlos. No olvide observar a su alrededor para detectar elementos que su bebé pueda tocar al estar parado en la cuna. Los tapices, fotos, paños y cordones de cortinas pueden ser peligrosos si están al alcance del bebé.
La AAP recomienda colocar a los bebés saludables boca arriba para dormir, no boca abajo. La incidencia de la muerte súbita se ha reducido más del 50% desde que se hizo esta recomendación por primera vez en 1992. Ahora, también se recomienda que los bebés prematuros duerman únicamente boca arriba.
Se cree que algunos bebés que duermen boca abajo pueden tener una mayor tendencia hacia la obstrucción y a volver a respirar su propio dióxido de carbono porque es menos probable que se despierten para cambiar la posición de la cabeza. Otra posibilidad es que puede haber una asfixia con la ropa de cama blanda si están boca abajo.
Si su bebé tiene una afección médica, tal vez exista una excepción y no deba seguir estas recomendaciones. El médico de su bebé puede explicarle cuál es la posición adecuada para hacer dormir a su niño.