(Be a Volunteer)
Has visto a personas necesitadas en las noticias después de un huracán, un terremoto u otro desastre natural. Tal vez, hayas caminado junto a una persona sin techo que vive en la calle. O quizás, hayas visitado un albergue para animales y te habiera gustado poder darle un hogar a cada mascota.
Entonces, ¿qué puedes hacer para ayudar a las personas (o los animales) que lo necesitan? La respuesta es "¡el trabajo voluntario!".
Quienes realizan trabajo voluntario pasan parte de su tiempo libre ayudando a otros. Puedes ofrecerte como voluntario para ayudar a otras personas, como familias que perdieron su hogar después de un desastre natural. Pero también puedes ser voluntario para proteger animales, el medio ambiente o cualquier otra causa por la que te preocupes.
Ayúdate a ti mismo ayudando a otros
El trabajo voluntario ayuda a otros, pero también puede ayudarte a ti. Si estás triste por algo que ha ocurrido, como un huracán u otro desastre, hacer algo por eso puede ser una excelente manera de enfrentar tus sentimientos.
El trabajo voluntario también te permite ver tu propia vida de nuevas maneras. A veces, es fácil preocuparse por cosas como las calificaciones o sentirse mal por no tener el calzado más costoso o el último juego de computadoras. El trabajo voluntario te permite pasar un poco de tiempo concentrándote en los demás.
Muchas personas, y niños, se dan cuenta de que realmente disfrutan del trabajo voluntario. Con frecuencia, las experiencias del trabajo voluntario te llevan a un ambiente diferente y te exponen a personas y situaciones con las que no habrías tenido contacto en tu vida habitual. Por ejemplo, tal vez te enteres de que a la salida de tu ciudad hay niños que realmente necesitan ropa de invierno.
Poder satisfacer una necesidad como esa nos hace sentir bien. Sabrás que, gracias a ti, algunos niños tienen abrigos, gorros, guantes y botas. Por lo tanto, ya sea que se trate de ropa de invierno, alimento para los hambrientos u hogares para mascotas no deseadas, el trabajo voluntario significa algo muy importante: tú puedes ayudar a cambiar el mundo.
Entonces, ¿por dónde comenzar?
Cómo empezar
Algunos de ustedes ya saben acerca del trabajo voluntario y el servicio a través de grupos como 4H, los Boy Scouts o las Girl Scouts. Las organizaciones religiosas, como las iglesias, las sinagogas y las mezquitas, también organizan trabajo voluntario y de caridad.
Si estás buscando ideas para realizar trabajo voluntario, la escuela es otro excelente lugar para comenzar. Pregúntales a los maestros, al consejero de tu escuela o a la bibliotecaria si tienen ideas. El departamento de parques local también puede tener algunas sugerencias para que los niños hagan trabajo voluntario.
En algunos lugares, buscan voluntarios de 12 años o mayores, según el trabajo. A veces, los niños comienzan el trabajo voluntario junto con sus padres. Por ejemplo, tal vez seas demasiado pequeño como para preparar alimentos en un comedor, pero si tus padres son voluntarios, es probable que puedas ir con ellos y dar una mano.
Una niña nos envió un mensaje de correo electrónico y nos comentó que ayuda en un comedor jugando a las cartas con las personas sin hogar que comen allí. "Es agradable verlos sonreír", asegura Sammy, de 13 años.