Por qué se realiza
La tomografía del cuello permite detectar signos de enfermedades en la garganta y las zonas circundantes. Es posible que los médicos soliciten una tomografía computada para buscar signos de infección (como un absceso), una malformación de nacimiento, quistes o tumores.
Preparación
Su hijo tendrá que quitarse la ropa y los accesorios, y colocarse una bata de hospital, ya que los botones, los cierres, los broches o las alhajas pueden interferir con las imágenes.
Es posible que su hijo no deba beber ni comer nada unas horas antes de la tomografía para que el estómago esté vacío. El ayuno es obligatorio si su hijo debe ser sedado o debe tomar una solución de contraste, que permite resaltar algunas partes del cuerpo para que los médicos puedan ver con mayor detalle zonas específicas de la tomografía.
Si cree que su hija está embarazada, es importante que se lo haga saber al técnico o al médico, porque existe una pequeña probabilidad de que la radiación de la tomografía dañe al feto. Pero si la tomografía es indispensable, es posible tomar precauciones para proteger al feto.
Procedimiento
La tomografía en sí misma suele finalizar en aproximadamente 10 minutos. La duración total depende de la edad del paciente, de si es necesario o no administrar una solución de contraste y si es necesario o no sedar al paciente. La exposición real a la radiación dura mucho menos tiempo.
Su hijo entrará en una sala especial y se recostará boca arriba en una cama angosta. A veces, se coloca un soporte blando para sujetar la cabeza y el cuello a fin de evitar el movimiento, lo que provocaría una imagen borrosa.
Si es necesario utilizar una solución de contraste, se la puede administrar por medio de una vía intravenosa que se coloca en el brazo o la mano del paciente dentro de la zona de radiología. Cuando le coloquen la vía intravenosa, su hijo sentirá un pinchazo rápido, pero la solución no provoca dolor alguno mientras entra en las venas. Otra posibilidad es que su hijo reciba un líquido especial que deberá beber antes del procedimiento. A algunos niños no les agrada el gusto, pero es posible agregarle un sabor para que sea más rico.
El técnico colocará al niño en la posición adecuada, después se parará detrás de una pared o en la sala contigua para hacer funcionar la máquina mientras mira a su hijo a través de una ventana. El técnico hablará con su hijo a través de un intercomunicador. Usted podrá quedarse en la sala de tomografías junto con su hijo hasta que comience el estudio y, probablemente, durante el estudio. Si abandona la sala, estará junto con el técnico en una sala externa o quizás le pidan que espere en una sala de espera. Si permanece con el técnico, tendrá que usar un delantal de plomo para proteger algunas partes del cuerpo.
Si su hijo no es capaz de quedarse quieto para la tomografía, algo común en bebés y niños pequeños, será necesario sedarlo. Los medicamentos que se utilizan para sedarlo se administran por una vía intravenosa para ayudar a que los pacientes estén cómodos durante la tomografía.
Una vez que comienza el procedimiento, la mesa se mueve a través del orificio del centro del tomógrafo. Los niños mayores quizás deban contener la respiración y quedarse quietos durante unos segundos para evitar que las imágenes salgan borrosas.