Síntomas
Los diferentes tipos de conjuntivitis pueden presentar distintos síntomas. Los síntomas pueden variar de un niño a otro.
Uno de los más comunes es el malestar en el ojo. Un niño puede decir que siente que tiene arena en el ojo. En muchos niños, hay enrojecimiento del ojo y la parte interna del párpado. Además, la conjuntivitis puede causar secreción de los ojos, lo que puede hacer que los párpados estén pegados cuando el niño se despierta por la mañana. A algunos niños se les hinchan los párpados o tienen sensibilidad a la luz brillante.
En los casos de conjuntivitis alérgica, la picazón y el lagrimeo son síntomas frecuentes.

Contagio
Los casos de conjuntivitis causados por bacterias y virus son contagiosos; los casos causados por alergias o sustancias ambientales irritantes no lo son.
Un niño puede contraer conjuntivitis al tocar a una persona infectada o algo que una persona infectada haya tocado, por ejemplo, un pañuelo de papel usado. En el verano, la conjuntivitis se puede propagar cuando los niños nadan en aguas contaminadas o comparten toallas contaminadas. También, se puede diseminar a través de la tos y los estornudos.
Habitualmente, los médicos recomiendan que los niños a los que se les ha diagnosticado conjuntivitis contagiosa no vayan a la escuela, la guardería ni el campamento de verano por un período corto de tiempo.
Asimismo, una persona que tiene conjuntivitis en un ojo puede contagiársela al otro sin darse cuenta al tocarse el ojo infectado y luego el otro.
Prevención de la conjuntivitis
Para prevenir la conjuntivitis causada por infecciones, enseñe a los niños a lavarse las manos con frecuencia con agua tibia y jabón. Además, no deben compartir las gotas para los ojos, los pañuelos de papel, el maquillaje para los ojos, las toallitas para asearse, las toallas o las fundas de almohadas con otras personas.
Lávese bien las manos después de tocar los ojos de un niño infectado y deseche cualquier elemento, como gasas o bolitas de algodón después de utilizarlas. Lave con agua caliente las toallas y la ropa de cama que el niño haya utilizado por separado del resto de la ropa de la familia, para evitar la contaminación.
Si está en conocimiento de que su hijo es propenso a la conjuntivitis alérgica, mantenga cerradas las ventanas y las puertas los días en que hay mucha cantidad de polen, y quite el polvo y pase la aspiradora con frecuencia para reducir los factores desencadenantes de alergia en la casa. La conjuntivitis irritativa solo puede prevenirse evitando las causas de la irritación.
Muchos casos de conjuntivitis en recién nacidos pueden prevenirse mediante el examen y el tratamiento de las ETS / ITS en las embarazadas. Una embarazada puede tener bacterias en el canal de parto incluso sin presentar síntomas, motivo por el cual son tan importantes los exámenes prenatales.