Cómo pueden ayudar las etiquetas de los alimentos
Las etiquetas de los alimentos son fáciles de leer e incluyen los ingredientes del alimento, la información nutricional y las calorías. Por lo tanto, cualquier persona que desee comer sano puede aprender mucho de ellas. Para las personas con diabetes, las etiquetas de los alimentos también pueden proporcionar la información que necesitan para mantener en línea sus niveles de azúcar en la sangre.
Por ejemplo, si estás en el plan de comidas de carbohidratos constantes o de conteo de carbohidratos, puedes buscar los carbohidratos en la etiqueta de los alimentos. Allí se mostrarán los gramos de carbohidratos que estás por ingerir. El número de gramos de carbohidratos de la etiqueta se refiere a una porción; por lo tanto, debes asegurarte de multiplicar ese número por el número de porciones que comerás o beberás.
Si estás en el plan de comidas de carbohidratos constantes o de conteo de carbohidratos, saber la cantidad de carbohidratos que has comido te ayudará a determinar la cantidad de medicamento que debes tomar.
Las personas que están en el plan de intercambio de alimentos también pueden usar las etiquetas de los alimentos. ¿Cómo? Deben mirar la composición de carbohidratos, proteínas y grasas del alimento. Esto puede ayudar a la persona a clasificar el alimento (como almidón, fruta, vegetal, carne o grasa). Luego, esa persona sabrá como qué "contar" ese alimento cuando calcule cuántas porciones más le quedan en el día.
Las etiquetas de los alimentos también te muestran cuánto sodio (sal) contiene el alimento. Esto es importante porque algunas personas con diabetes también tienen presión arterial alta. Demasiada sal, o sodio, puede empeorar los problemas de presión arterial.
En la etiqueta de los alimentos, también encontrarás información sobre la cantidad de grasas, el tipo de grasas y las calorías totales del alimento. Tener en cuenta esta información es buena idea para todos, incluso para las personas con diabetes. Si una persona ingiere grandes cantidades de determinadas grasas, es más probable que tenga problemas en el corazón y los vasos sanguíneos. Además, ingerir demasiadas calorías puede producir el aumento de peso. Si eres curioso y deseas saber más, tus padres, tu médico o tu nutricionista te pueden ayudar a averiguar cuántas calorías necesitas por día. ¡Úsalas bien!
Anótalo
Como ya te habrás dado cuenta, los planes de comidas están muy relacionados con la realización de seguimientos (de los gramos de carbohidratos o las porciones de intercambio que has comido). Para que sea más fácil, tal vez sea conveniente que anotes tus comidas y las lecturas de tus niveles de azúcar en la sangre en una hoja de registro.
Tu mamá o tu papá pueden usar este registro para ayudarte a lograr un equilibrio entre los alimentos y la insulina para mantenerte en línea. Además, al estar escrito, no podrás decir "Oh, no sé..." cuando alguien te pregunte qué comiste o cuál fue tu última lectura.
Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: agosto de 2010