Signos y síntomas
La mayoría de los niños con estrabismo no se queja de problemas oculares. Por lo general, es un miembro de la familia o una maestra quien nota una desalineación de los ojos.
Es posible que algunos niños se quejen de visión doble (ver dos objetos cuando hay solo uno a la vista) o tengan problemas para ver cosas en general. Los niños más pequeños que aun no pueden expresar verbalmente sus problemas de visión pueden bizquear con frecuencia y girar o inclinar la cabeza para ver con más claridad.
Si su hijo tiene alguno de estos signos o síntomas, informe a su médico. Si es necesario, el médico puede derivarlo a un oftalmólogo pediatra para la evaluación y el tratamiento adecuados.
Tratamiento
El tratamiento del estrabismo depende de la causa subyacente y la gravedad de la desalineación del ojo. Por lo general la afección se corrige con anteojos o con cirugía del músculo ocular. En algunos casos, el uso de un parche o gotas para los ojos también puede ser útil.
La hipermetropía (hiperopía), miopía o el astigmatismo (una forma de visión borrosa) pueden en ocasiones causar ojos cruzados en niños muy pequeños. Estos niños pueden beneficiarse si usan anteojos.
A un niño que tiene ambliopía y también estrabismo es posible que se le receten parches oculares para usar sobre el ojo recto o no afectado. Estos parches bloquean toda la luz y obligan al ojo desalineado o más débil a hacer el trabajo de "ver". Con el tiempo, el uso constante del parche puede fortalecer la visión en el ojo más débil. En ocasiones puede ayudar a fortalecer el músculo del ojo más débil y recuperar la alineación adecuada.
Generalmente, los niños deben usar el parche entre 2 y 3 horas por día cuando están despiertos durante varios meses o años, según la gravedad de la afección. En casos más extremos, los parches se deben usar hasta 6 horas o más todos los días.
Para los padres de bebés y niños pequeños con estrabismo, puede ser todo un desafío lograr el uso de un parche ocular. Pero luego del período inicial de ajuste, la mayoría de los niños se adaptan bien y el parche se vuelve simplemente parte de su rutina diaria, como cepillarse los dientes.
Sin embargo, es ocasiones el niño se rehusará a usar un parche ocular pese a los mejores esfuerzos de los padres. En estos casos, se pueden usar gotas de atropina en su lugar. De la misma manera que un parche ocular bloquea la visión en el ojo recto o no afectado, las gotas de atropina harán que el ojo recto tenga visión borrosa a transitoria, lo que obligará al ojo desalineado a trabajar más.
Si no se logra la alineación adecuada con anteojos o parche o gotas de atropina, se puede recomendar cirugía del músculo ocular. La cirugía consiste en aflojar o ajustar los músculos que causan el desvío del ojo. Si bien es una medida invasiva, la cirugía se considera segura y efectiva y por lo general no requiere hospitalización.